. Grupos de edad en los que se concentraron estos trabajadores y trabajadoras con ingresos por debajo de los 300 euros en 2014: entre los 26 y 35 años, 955.185 (seguidos de la franja de 36 a 45 años). Grupo de edad donde existía esa concentración en 2008: entre 18 y 25 años: 908.773.
. Trabajadores con ingresos por debajo del salario mínimo interprofesional -655,20 euros, 14 pagas- en 2008: 27,8% del total, 5,3 millones
. Trabajadores con ingresos por debajo del salario mínimo en 2014: 35% del total, 5,8 millones.
. Incremento: en puntos 7,2. Incremento porcentual teniendo en cuenta porcentajes: en torno al 20%. Comparando valores númericos: 9,5%
. Causas: sucesivos contratos temporales, jornadas a tiempo parcial, una parte del año en el desempleo, bajos salarios cuando se trabaja, abuso de la temporalidad sin justificación, bajo salario mínimo interprofesional, marcado sesgo de género, etc.
. ¿Somos conscientes de lo que significa que un 35% o más de los trabajadores/as asalariados de nuestro país ingrese menos que el salario mínimo interprofesional? ¿Cuántos de estos trabajadores son trabajadoras? ¿Nos hacemos idea de lo que significar que el 22% de los asalariados ingrese menos de 300 euros mensuales? ¿Cuántos de ellos son asalariadas? ¿Cuántos derechos atropellados? ¿Qué tipo de vida llevan -pueden llevar- esos trabajadores y trabajadoras a lo largo del año? ¿Qué independencia pueden tener? ¿De qué dignidad hablamos cuando hablamos de trabajo digno? ¿A qué realidades se enfrentan? ¿Con qué medios? ¿Dónde se ubica la independencia real de muchas trabajadoras para romper lazos opresores? ¿Cuál puede ser su situación familiar en la mayoría de los casos? ¿Podemos o no podemos hablar de trabajadores en activos pobres, muy pobres? ¿Cuántos de ellos se ven abocados a la economía sumergida sin mínimos? ¿Cuántas horas de trabajo y desesperación? ¿No exige la situación más unidad y más apoyo fraternal que nunca? ¿Y los sindicatos que se dicen de clase? ¿Qué gana el conjunto de los trabajadores españoles con el abono y propagación de idearios secesionistas? ¿De qué pueblo hablan cuando se afirma en algunas comunidades por parte de fuerzas nacionalistas que “el pueblo unido jamás será vencido”? ¿Quién es pueblo en ese pueblo? ¿Un ciudadano de izquierdas puede apoyar, como si de tratara de Itaca, una salida nacional-nacionalista y sostener, sin rubor en el rostro y ronchas tóxicas en el alma, que los trabajadores y trabajadoras de otros territorios “menos desarrollados” se apañen como puedan, que nosotros nos lo montamos por nuestra cuenta mucho mejor? ¿Era eso, es eso?
Fuentes: Agencia Tributaria, El País, El Mundo, informativos televisivos.
A través de un documental sobre los daños de los agroquímicos al ser humano, quizá nunca filmado de manera tan honda y estremecedora, Pablo Piovano, documentalista argentino, nos enseña las consecuencias del uso de esos productos durante 20 años en Argentina.
El autor, cuyo trabajo fue uno de los finalistas para el premio de periodismo Gabriel García Márquez, se basó en las cifras entregadas por la Red de médicos de pueblos fumigados, según la cual hay 13 millones de personas afectadas por el uso de pesticidas en el país, es decir, casi un tercio de la población total. A partir de ahí, hizo un recorrido por varios pueblos que viven en medio de las fumigaciones con glifosato. Los retratos de Piovano incluyen niños, adultos, mujeres embarazadas y ancianos con huellas físicas de las consecuencias que ha generado este fenómeno en su salud.
Como es habitual cuando se acerca el fin de año, en las próximas semanas seremos bombardeados con innumerables ofertas de planes de pensiones. La razón es muy sencilla: se trata de una de las pocas inversiones que todavía se pueden desgravar en la declaración del IRPF, siempre que se formalice antes del 31 de diciembre. En 2016, además, la campaña viene precedida por su mejor aliado posible: las voces que advierten de las crecientes dificultades del sistema público para autofinanciarse.
A ese coro se están uniendo no sólo la mayoría de los partidos políticos, que han planteado la imperiosa necesidad de abrir un debate a fondo sobre la materia; sino también asociaciones y gestoras con interés directo en ello, muy vinculadas a la banca. Desde hace escasas semanas, la presencia de sus representantes en todo tipo de foros se ha redoblado, y sus opiniones han sido amplificadas por los medios de comunicación, para los que la publicidad de los planes de pensiones supone una vía de ingresos nada desdeñable.
El mensaje en el que más suelen insistir es que el actual modelo público no se sostiene y, por tanto, está condenado a introducir recortes que mermarán el poder adquisitivo de los pensionistas, comparado con el que disfrutan mientras permanecen en activo. Eso haría más aconsejable que nunca suscribir cuanto antes un plan privado, de modo que el paso a la jubilación no sea demasiado traumático desde el punto de vista estrictamente económico.
Lo que en raras ocasiones abordan los representantes de las asociaciones y gestoras es a qué obedece el desequilibrio en las cuentas de la Seguridad Social, o las ventajas reales que los planes de pensiones ofrecen hoy en España. Sobre lo primero, cada vez está más extendido el consenso en torno a que el sistema no tiene un problema de gastos, sino de ingresos, que obedece a la persistencia de una alta tasa de paro, a la pésima calidad del nuevo empleo, a la caída de los salarios y a las bonificaciones empresariales.
Este conjunto de circunstancias conlleva que la recaudación por cuotas crezca a un ritmo más lento que el coste de las prestaciones, lo que pone en serio peligro el cumplimiento de los compromisos adquiridos. Para hacerles frente, el Gobierno de Mariano Rajoy ha tenido que recurrir constantemente al Fondo de Reserva desde que llegó a la Moncloa. La hucha de las pensiones, que es como se conoce popularmente al fondo, guardaba en 2011 casi 67.000 millones de euros; sin embargo, ahora, no llega a los 25.000 millones.
Por lo que se refiere a las ventajas reales de los planes privados, nunca se destaca la nula rentabilidad que tienen de un tiempo a esta parte, debido a la caída de los tipos de interés y a que soportan altas comisiones (hasta el 1,5%). Según datos del sector, entre enero y junio de este año, los suscriptores perdieron un 0,67% por término medio y un 0,91% en el caso de los que invierten en renta fija, que son casi dos de cada tres.
Con semejantes datos, nada tiene de particular que el dinero metido en todos los planes de pensiones (de empleo, individuales y asociados) haya descendido un 1,54% entre enero y junio de 2016, hasta situarse en los 103.000 millones. Esta cantidad es inferior al 10% del PIB, claramente por debajo del 34% de media europea. Si se toma sólo el grupo con más partícipes, el de los planes individuales, resulta que su dotación no llega al 5% de todo el ahorro privado neto.
Según los expertos, la explicación a este escaso éxito estriba en que la tasa de sustitución (porcentaje que la pensión representa sobre el último sueldo cobrado en activo) supera todavía en España el 80%, mientras que en los países de nuestro entorno está alrededor del 40%. Lo que no suele decirse es que los niveles salariales son también inferiores aquí y, por lo tanto, hay que hacer un mayor esfuerzo para efectuar las aportaciones que permitan una mejora significativa de la renta disponible cuando llegue la jubilación.
A todo ello hay que añadir los graves problemas que soporta uno de los países utilizados frecuentemente en España como referente del sistema público-privado de pensiones: Chile, que lo introdujo durante la dictadura de Pinochet. Los chilenos que optaron por las pensiones privadas cobran hoy una media de 270 euros al mes, menos incluso que el salario mínimo (346 euros). Pese a las promesas iniciales de que la tasa de sustitución sería del 100%, la realidad es que a duras penas llega al 20%, lo que ha causado protestas sociales de las que no suelen ocuparse los medios en España.
Los trabajadores que ingresan menos de 300 euros al mes han subido en medio millón desde el inicio de la crisis al pasar de 3.089.856 en el año 2008 a 3.694.852 en 2014, según los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria.
En total, al inicio de la crisis el 16% de los asalariados (19.310.627) cobraba menos de 300 euros, siete años más tarde y con 2,5 millones de trabajadores menos (16.899.024) el porcentaje de este colectivo subía al 22%.
A diferencia de 2008, los trabajadores con ingresos por debajo de los 300 euros se concentraron en 2014 en el grupo de edad entre 26 y 35 años (955.185), seguidos del tramo que va de 35 a 45 años, mientras que al inicio de la crisis la mayoría de los asalariados más precarios se daba en el grupo más joven de 18 a 25 años, que sumaba 908.773 trabajadores.
Respecto al salario mínimo interprofesional (SMI) (655,20 euros mensuales en 14 pagas, en la actualidad), los trabajadores con ingresos por debajo de esta cifra subieron siete puntos desde el año 2008 al pasar del 27,8 % del total de asalariados al 35% en 2014.
Al inicio de la crisis 5,3 millones de personas cobraban menos de 600 euros, en 2014 esa cifra aumentó hasta los 5,8 millones.
Las causas por las que un segmento importante de la población se sitúa por debajo del salario mínimo están siempre vinculadas a la precariedad: sucesivos contratos temporales, jornada a tiempo parcial, parte del año en desempleo o jubilación.
Las compañías aéreas acaparan el 45% de las reclamaciones que interponen los españoles en el proceso íntegro del viaje cuando se hace en avión. Le siguen el alojamiento (22%), los traslados entre aeropuerto y lugar de alojamiento (17%) y las agencias receptivas en destinos turísticos (16%).
En este sentido, cada año hay unos 200 millones de pasajeros en España que despegan o aterrizan en aeropuertos españoles, de los cuales uno de cada cuatro sufrió algún tipo de retraso. De estos, alrededor de un 2% tendría derecho algún tipo de indemnización pero nunca llega a reclamarla. Algo que se explica porque a día de hoy sigue habiendo un 95% de españoles que desconoce su derecho a reclamar.
“Aunque pueda parecer que los pasajeros deben sufrir estoicamente los retrasos de las compañías aéreas sin protestar y pueda considerarse como algo ‘normal’, lo cierto es que las compañías tiene una obligación legal de asistencia”, afirma Urtzi Gonzalez, abogado del despacho de abogados Sanahuja-Miranda.
Según el Reglamento 261/2004 de la Unión Europea “Regulación de las indemnizaciones y prestaciones a cargo de la compañía aérea”, la aerolínea deberá ofrecer comida y refrescos suficientes, en función del tiempo que sea necesario esperar, se tendrá el derecho a realizar dos llamadas de teléfono gratuitas y la posibilidad de enviar dos mensajes de correo electrónico o dos faxes. Además, en el caso de que, como consecuencia del retraso, sea necesario pasar la noche en la ciudad de salida o se deba prolongar una jornada más la estancia prevista, “la compañía aérea deberá proporcionar también alojamiento en un hotel o similar, así como transporte entre el hotel y el aeropuerto y viceversa”, aclara el abogado.
Indemnizaciones dependiendo del retraso
“En cuanto a las indemnizaciones, los vuelos con menos de 1.500 kilómetros de recorrido con un retraso de dos horas o más se compensarán con una indemnización máxima de 250 euros. Los trayectos de entre 1.500 y 3.500 kilómetros y un retraso de al menos de tres horas conllevarán una indemnización de hasta 400 euros, mientras que en los casos de viajes que superen los 3.500 kilómetros y se retrasen cuatro horas o más el pago será de 600 euros”, explica González.
Si el retraso es superior a cinco horas, la compañía aérea deberá ofrecer en el plazo de 7 días el reembolso íntegro del precio del billete si el vuelo efectuado dejó de tener razón de ser en función del plan del pasajero, es decir, si debido al retraso se dejó de poder cumplir con el objetivo que motivaba el viaje. Además, el pasajero tendrá derecho a un billete de vuelta en el caso de que corresponda. Por último, para la pérdida del equipaje la indemnización podrá alcanzar los 1.270 euros.
Se trata del mayor montaje represivo contra el movimiento estudiantil desde la muerte del dictador. Veintisiete personas -entre ellas el Secretario General de la CGT de Catalunya- están amenazadas con penas de entre 11 a 14 años de prisión por realizar una de las tradicionales ocupaciones del Rectorado de la UAB en 2013, en protesta por una brutal subida del 66% de las tasas y despidos de profesorado.
Las penas pedidas por fiscalía son equivalentes a las existentes por homicidio. En cumplimiento de este acuerdo, se pide a todos los territorios que ese día la CGT se movilice en solidaridad con nuestro compañero y con el resto de encausados por reivindicar sus justos derechos.
En documento adjunto, os remito el texto del correo electrónico que nos envían desde el SP de Catalunya, en la que podréis encontrar la petición de movilización, así como textos y enlaces que os pueden servir para la organización de los actos y movilizaciones.
Esperamos de todas y todos la solidaridad y el apoyo mutuo que siempre ha caracterizado a nuestra organización y que la CGT de respuesta contundente a este nuevo atropello.
Un centenar de anarquistas, detenidos en los últimos seis años
Más de un centenar de anarquistas españoles han sido detenidos y eventualmente procesados desde 2010, en la mayor parte de los casos por presuntas actuaciones violentas contra la democracia, por intentos desestabilizadores del sistema o por actos terroristas. Esta supuesta ofensiva policial y judicial contra el entorno libertario ha llevado a los tribunales y, eventualmente, a la cárcel, tanto a los responsables de los principales sindicatos como a varios activistas de la desorganizada pléyade de colectivos supuestamente articulados en torno a los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC). El propio secretario general de la CGT de Catalunya, Ermengol Gassiot, aguarda ahora juicio por un encierro en la Universidad Autónoma de Barcelona. Se le pide once años de prisión.
Mossos d'Esquadra, ante el Ateneu Llibertari de Sants
donde llevan a cabo una operación relacionada
con el llamado 'caso Pandora',
que en diciembre de 2014 comportó
la detención de 11 jóvenes anarquistas.
Los anarquistas aseguran que se trata de una estrategia deliberada de acoso que evoca nuevamente el bienio de la Mano Negra y que tiene por finalidad extender el miedo entre los sectores de la disidencia más críticos con el sistema institucional. A su juicio, lo verdaderamente grave no es tanto el hostigamiento del que han sido víctimas como la manera acrítica en que buena parte de la Prensa y de la sociedad ha hecho suyo un relato de los hechos situado a años luz de la verdadera realidad del ecosistema libertario. De acuerdo a las versiones que han calado, se ha convertido indiscriminadamente en terrorista cualquier variante de contestación anarquista que aliente la exploración de otros modelos de organización social. Curiosamente -dicen-, todo esto ha sucedido en un momento en el que cobraba pujanza el anarcosindicalismo y ciertos conceptos como asamblearismo u horizontalidad. En opinión de los líderes políticos del entorno libertario, esta criminalización de su espacio natural se ha llevado a cabo mediante procedimientos que a veces frisan lo grotesco. Así, por ejemplo, entre los pintorescos alijos dados a conocer tras las sucesivas operaciones policiales contra el entramado del GAC se han llegado incluso a exhibir camisetas o folletos sobre veganismo, convertidos ahora en un indicador de la radicalización de estos sectores críticos.
Un activista vinculado a los movimientos sociales -Iru Moner- y dos responsables sindicales -Óscar Murciano y el mencionado Ermengol Gassiot- proporcionan en estas tres entrevistas una versión de lo acaecido que contradice las afirmaciones de las fiscalías, generosamente amplificadas por el grueso de los medios, y a menudo no rectificadas en aquellos casos en los que los juicios se saldaron con absoluciones.
Óscar Murciano: “Nos oponemos al sindicalismo de la paz social”
Óscar Murciano se bregó en las labores sindicales en calidad de representante del sindicato anarquista CGT en el comité de empresa de Hewlett Packard. En la actualidad desempeña el cargo de secretario de Acció Social en Catalunya. Si algo tiene claro Óscar Murciano es que los activistas del entorno libertario han sido llamados a ocupar el espacio de los malos en el imaginario “terrorista” construido por el Gobierno catalán. (VER ENTREVISTA)
Iru Moner: “Se inventaron una trama sobre una organización criminal”
Iru Moner es un conocido activista del entorno libertario, además de militante de distintas asambleas libertarias como la mítica Kasa de la Muntanya del barrio barcelonés de Gracia. El 16 de diciembre de 2014, este espacio fue asaltado por los Mossos d'Esquadra durante la llamada “operación Pandora” contra el terrorismo anarquista. Catorce personas fueron detenidas. Se les acusaba, entre otras cosas, de formar parte del supuesto entramado de células de los llamados Grupos Anarquistas Coordinados o GAC -filial española, según la policía, de la Federación Anarquista Informal-Frente Revolucionario Internacional (FAI/FREI)- al que se atribuía la autoría de distintos atentados terroristas y actos de vandalismo. El manifiesto fundacional del GAC fue dado a conocer a través de la web “alasbarricadas.org”. La única mención tácita a la violencia consistía en referirse al uso del sabotaje como herramienta política legítima. (VER ENTREVISTA)
Ermengol Gassiot: “Hemos vuelto a la dictadura”
Ermengol Gassiot es el secretario general de la CGT de Catalunya, además de uno de los profesores universitarios juzgados por los encierros de la Universidad Autónoma de Barcelona y por las protestas que tuvieron lugar en esa misma ciudad durante los años 2012 y 2013. (VER ENTREVISTA)
Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) ignoró múltiples incumplimientos de las aerolíneas respecto a las franjas horarias concedidas para volar (los slot aeroportuarios), datos que están siendo investigados por la Policía y por la Audiencia Nacional. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) está analizando numerosa documentación que pone de manifiesto que los responsables de AENA no cumplieron la Ley de Seguridad Aérea al evitar sanciones a ciertas aerolíneas.
De los datos que disponen se desprende que sólo de octubre de 2007 a marzo de 2008 Ryanair incumplió en 153 veces los slots concedidos; Air Europa, en 96 ocasiones; Spanair 85 veces y Air Berlin, 58, así hasta sumar 663 incumplimientos en ese periodo de tiempo.
Estos datos son alarmantes para los investigadores porque Hacienda pudo dejar de ingresar un total de hasta 1.000 millones de euros en concepto de sanciones en todo el periodo analizado por la falta de control de AENA.
En este caso, si se hubiese aplicado la ley que fija la sanciones por incumplimiento de la franja horaria concedida por cada vuelo concreto, Ryanair hubiera tenido que ser sancionado con 459.000 euros si se entendiese que era incumplimiento leve (en caso de que fuera grave la multa podría ascender hasta los 30.000 euros); mientras que Air Europa habría tenido que pagar 288.000 euros, Spanair, 255.000 euros; o Air Berlin, 174.000 euros. Y esto sólo por los incumplimientos analizados de seis meses de 2007/2008 pero que de la investigación que está llevando la Policía se amplía por lo menos hasta 2014.
El artículo 49 de la Ley de Seguridad Aérea establece que constituyen infracciones administrativas leves en relación con la coordinación de los aeropuertos y el uso de las franjas horarias la no devolución de una o más series de franjas horarias asignadas que no se vayan a utilizar o su devolución en forma o plazo distintos a los legalmente previstos; no haber obtenido previamente la franja horaria correspondiente en aeropuertos donde este requisito sea exigible; o el uso reiterado en horas distintas de las autorizadas, de una o más franjas horarias previamente obtenidas conforme a la normativa en vigor, entre otros puntos.
Incumplimientos reiterados
Un slot aeroportuario es un permiso administrativo, concedido por la División de Coordinación de Slots Aeroportuarios de AENA, que permite el uso del aeropuerto y sus infraestructuras en una hora determinada. Sin dichos slots no se puede operar en ciertos aeropuertos españoles, debido a que es una licencia específica de operación, quedando descritos en el artículo 49 de la Ley de Seguridad Aérea los distintos incumplimientos que pueden tener lugar.
Pues bien, de los incumplimientos recogidos por el Departamento de Slots en el año 2008, aparece, como ejemplo, que Ryanair incumplió una misma franja horaria 39 veces durante un mes, en el slot concedido para volar a las 11:10 de la mañana en el aeropuerto de Alicante. En el caso de Air Europa, incumplió 19 veces la misma franja horaria concedida a las 20:35 entre noviembre de 2007 y febrero de 2008, repartido entre varios días de la semana.
El incumplimiento de slot se puede dar por varias razones: por retrasos de los vuelos; porque la compañía, deliberadamente, haya vendido los billetes en otros horario diferente al que tenía concedido por ser más beneficioso para ella; o no utilizar la franja horaria solicitada, dejando a otra compañía sin poder hacer uso se ese hueco.
Conocían los incumplimientos
Según correos internos a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, los responsables del Departamento fueron informados de los reiterados incumplimientos en la temporada de invierno de 2007/2008.
Sin embargo, el jefe del Departamento, Ignacio Monasterio, reconoció en un juicio por despido de un trabajador, al que acudió como testigo, que la razón de la baja del profesional de su departamento era porque habían bajado drásticamente los expedientes sancionadores y, por tanto, su trabajo de controlar los incumplimientos ya no eran necesarios. Ante el juez aseguró que en el año 2008 no hubo ningún expediente a pesar del listado de incumplimientos que tenía en su poder. "¿Es cierto que han disminuido los expedientes sancionadores drásticamente?", le preguntan en el juicio en su declaración como testigo. "Drásticamente. "En el año 2008 no se abrió ningún expediente", señaló entonces.
El trabajador fue despedido en 2009 después de alertar a sus superiores que estaba detectando un gran número de incumplimientos de los slots que no se estaban dando traslado a la Dirección General de Aviación Civil, encargada de abrir los expedientes y en su caso sancionar. Sin embargo, el cuadro de incumplimiento que llegó a Monasterio no cuadra con lo afirmado en el juicio en calidad de testigo.
Precisamente, en estas fechas, en 2007, el director de AENA envió una comunicación interna para ordenar a la Unidad de Coordinación de Slots, “al objeto de que cualquier incumplimiento de la normativa de slots, del que tenga conocimiento dicha unidad y que pueda resultar constitutivo de infracción, conforme a lo dispuesto en la Ley 21/2003 de Seguridad Aérea, sea comunicado inmediatamente a la Dirección General de Aviación Civil, al objeto de que por la misma se incoe el expediente sancionador correspondiente”.
Ocultación de los hechos
Todos estos datos están en posesión de la Policía y de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y están siendo analizados para ver hasta dónde puede alcanzar el delito de prevaricación y cohecho respecto a los dos denunciados. “Según los datos, se estaría produciendo un grave quebranto para el erario público al quedar sin sanción las compañías aéreas que incumplen con sus slot, debido a que tanto el director de Coordinación Ignacio Monasterio como su superior Paloma Enebral, estarían ocultando estos hechos a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, que es la encargada de sancionar estas irregularidades”, recoge la denuncia de la Policía.
“El ocultamiento de los hechos se realizaría de forma intencionada y en virtud de una serie de intereses personales”, sostiene la Policía, que ha abierto una investigación por prevaricación y cohecho respecto de Enebral y Monasterio.
Según los datos aportados a la UDEF, los responsables del control de los slots comunicaban a Aviación Civil los incumplimientos de manera sesgada, dependiendo de la compañía que se tratara. Por ejemplo, en junio de 2006 se advirtió a Air Madrid de los incumplimientos que había cometido, concretamente, se le expedientó por tener al menos siete operaciones de incumplimiento de la misma franja, y con desviaciones respecto de la hora programada superior a los 15 minutos. Sin embargo, de los datos analizados por la Policía de incumplimientos de la temporada de invierno de 2007 aparecen cifras superiores a las de Air Madrid.
Entramos en nuestro Mediterráneo levantino, sus más que templadas aguas veraniegas nos acogen, nos abrazan, acarician nuestra piel, nos hacen sentir vivos. Los niños juegan con sus olas, se dejan querer por el agua salina. Ríen felices cuando cariñosamente les voltea entre la arena y el cielo, que fácil y bello es vivir…
Llenamos las playas del Mare Nostrum, somos más suyos que él nuestro. Sobre nuestra epidermis, la sal depositada se calienta con los rayos solares creando esa segunda piel mineral. Estamos vivos, nos hace sentir más vivos que nunca, y a pesar de los años pasados nos seguimos impresionando por la belleza de la mar, incluso a pesar de que el Garbí que lleva ya soplando unas horas nos acerca a nuestras costas parte de la inmensa cantidad de basura que abocamos a diario.
Pero más allá, a unas cuantas cientos de millas hacia el sur, otros seres humanos semejantes a nosotros, intentan llegar a nuestra tierra prometida, perdiendo en el intento, incluso la vida. La escena se repite y multiplica hacia poniente, y el drama se magnifica en el Mediterráneo oriental, donde los que huyen de la muerte y la guerra son rehenes de las políticas del primer mundo sobre sus países, y de la cobardía europea ante los más desfavorecidos.
No se sabe ni se sabrá a ciencia cierta, cuántas son las personas desaparecidas en nuestro mar, no sabemos de los millares de muertos errantes en nuestras queridas aguas, no queremos saber cuántos cadáveres pesan hoy sobre la conciencia de Europa. De vez en cuando la imagen de un niño pequeño muerto en nuestras orillas, o la noticia del fallecimiento masivo de seres humanos, nos hacen removernos un poco inquietos de nuestros mullidos sofás, no más.
Los que mandan, saben cuán corta es la memoria del ser humano, sobre todo de aquello que se prefiere ignorar. Pasa un lapsus de tiempo y nos olvidamos otra vez de ellas, como si todo esto ocurriera en otro planeta, como si fuera imposible realmente auxiliar a estas personas, como si no se acogiera en otros países pobres de verdad a un 10.000 % más de refugiados.
Los que mandan saben también cuán útil es que tengamos ese reflejo en el espejo de la miseria ajena, aceptando de este modo y con mansedumbre los sacrificios propios exigidos para su solo y exclusivo beneficio, ¡qué suerte tenemos de no estar del otro lado!, y que de paso, el miedo generado a que el padecimiento ajeno pudiera ser el nuestro, nos hace aislarnos en nuestra soledad, nos separa y por tanto nos debilita, nos hace más indefensos y finalmente más cómplices de la barbarie. Perdemos en el viaje valores como la solidaridad, la perspectiva de lo que es justo y bueno, sacando lo peor de nosotros y de nuestra sociedad.
En este viaje casi suicida, casi siempre hacia la nada, al que les están obligando nuestro mandatarios, pierden ellos primero, pero también perdemos nosotras. Con nuestra pasividad y connivencia abrimos la puerta a que esté más cerca nuestro propio infierno terrenal.
Despertemos por tanto, respondamos como si fuera un temporal de levante otoñal en nuestras costas, derrumbemos diques y escolleras, removamos los fondos marinos, inundemos nuestras conciencias de compromiso, arrasemos con la miseria impuesta. No hay remedio, o respondemos, o quizás mañana será demasiado tarde también para nosotras.