4 nov 2019

7 - Nov.: Nos estan asesinando !!



Un futuro de mierda

Vamos a hablar claro. Esto se hunde. Fin de la partida. El capitalismo se acaba. ¿Actuamos?
Así como la Unión Soviética cayó por un problema de estancamiento económico agudizado por un exceso de planificación centralizada, el capitalismo occidental está cayendo por un estancamiento económico agudizado por la ausencia total de planificación centralizada (no hablamos del recorte de libertades). Cuando los estados no dirigen la economía de un país, lo hacen las (grandes) empresas privadas. Y estas no tienen por objetivo el bienestar social, sino el beneficio individual.
La Unión Soviética en crisis tenía un modelo alternativo que copiar y que parecía funcionar. Y lo hizo, con gran sufrimiento de su población. Paradójicamente, el capitalismo solo puede sobrevivir si se socializa (el beneficio, no solo los costes), es decir, si copia una parte del sistema soviético. La perfección no existe, pero sí experiencias exitosas a copiar.
Dinero oxidadoRealmente, en los 90, ambos sistemas “rivales” estaban en crisis. Los sistemas basados en el crecimiento económico son insostenibles por definición, ya que las materias primas y el medioambiente son finitos. Pero la caída del telón de acero dio la sensación de que el capitalismo funcionaba y era la única alternativa socioeconómica viable. Y ese espejismo fue posible cebando la máquina de especular, es decir, de mover dinero sin producir riqueza alguna, un parasitismo; expoliando recursos naturales por todo el planeta; y recortando los derechos sociales y laborales para mantener el margen de beneficio empresarial y, teóricamente, la inversión (algo que se ha demostrado erróneo). Hablando claro, no hay más dinero en la economía, hay más crédito que habrá que devolver algún día.
Así, hemos llegado al momento histórico con mayor concentración de la riqueza en pocas manos. Esto, en un sistema que funciona a base de consumir, es letal. Si las familias son las principales unidades de consumo y, cada vez, tienen menos ingresos, cada vez consumen menos y el sistema colapsa. Si no lo ha hecho antes es porque se “inventaron” los créditos sin control. Pero, como hemos apuntado, no es crear riqueza, sino coger dinero del futuro y traerlo al presente. Una trampa para engañar a nuestros hijos.
El que Europa fijara el coeficiente de caja en el 1% fue una herramienta silenciosa. Nos explicamos. Si un banco tiene 1.000 euros disponibles, por ley puede prestar 990, mientras mantenga 10 en su caja. Pero como el préstamo que ha concedido le supone un “derecho” de cobro, se considera un activo y, por tanto, el banco puede disponer de ello. Puede volver a prestar 981 euros y dejar 9 en caja. Y así sucesivamente. De modo, que un banco que tiene 1.000 euros en caja, ha podido conceder préstamos por 100.000 euros, es decir, fabricado 99.000 euros (un 9.900 %) y exige el pago de intereses, por lo que el banco central deberá fabricar más billetes. Thomas Jefferson, uno de los fundadores de los EE UU predijo en 1802 que “si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”.
Como puede desprenderse, este dinero es ficticio, ni siquiera existe en papel, depende de la credibilidad que tenga el sistema. El día que varias personas van a sacar del banco más de 1.000 euros o varios de los préstamos no son devueltos, el banco quiebra. ¿Por qué se ha dado a los bancos el negocio de crear dinero y cobrar por ello cuando podría hacerlo el propio Estado y financiar su deuda gratis? España no tendría deuda pública de haber elegido este segundo método. O, dicho de otro modo, la deuda pública española (y mundial) se ha generado para enriquecer a los bancos. El sistema norteamericano es más garantista, ya que su coeficiente de caja es del 10% (un banco con 1.000 euros “solo” podría fabricar 9.900 euros). Aún así, la fabricación creciente de dinero tiene límite y más cuando se fabrica exponencialmente como en la burbuja española. ¿Nos imaginamos cuántas cosas se podrían haber hecho con los 4,4 billones de euros que ha fabricado el Banco Central Europeo para dárselos a bancos y grandes empresas si lo hubiera dado a familias, gobiernos y pequeñas empresas?
Resultado de imagen de capitalismo Un futuro de mierdaEntonces es cuando hablamos de la bolsa y los mercados secundarios, ese sistema que “garantiza” que el mercado, actuando sin intervención, llega al equilibrio económico. Obviamente es un oxímoron. Una empresa que vale 1.000 euros y saca acciones al mercado, se financia por 1.000 euros pero la especulación llevará este valor a 5.000 o a 0 según interese a los especuladores (un oligopolio). Está claro que alguien tiene que perder y no va a ser el especulador. Será el “dinero bobo”, como llaman los intermediarios financieros al ahorro de las familias (¿les suena aquello de que cualquier ciudadano puede ser capitalista comprando acciones o participando en fondos de inversión?). La bolsa es una lotería en la que ya se conoce el ganador, los grandes capitales especuladores.
En España, según las cuentas oficiales, las rentas del capital ya superan a las del trabajo. Es decir, la riqueza “creada” moviendo simplemente el dinero (especulando) es mayor que la riqueza obtenida de producir objetos o servicios para la población. Esto es insostenible. Pero, además, el 92% de los recursos del Estado español los proporcionan las familias. Es decir, la mitad de la riqueza “creada” en España casi no paga impuestos, casi no contribuye al mantenimiento y mejora de servicios públicos y se fuga continuamente a guaridas fiscales, vaciando el país de riqueza. Las grandes multinacionales destruyen más riqueza de la que crean, si es que crean algo. El consumo disminuye.
En un país de los más ricos del mundo como España, cada vez hay más precariedad laboral y, por tanto, vital. El 27% de los trabajadores ya son temporales y un 15% viven por debajo del umbral de la pobreza a pesar de tener un empleo. Un 40% de los hogares no pueden salir de vacaciones. En EE UU, el país más rico del mundo, un 43% de la población es considerada pobre —de ellos, 39 millones son niños—. La situación empeora constantemente.
El propio especulador George Soros ya ha dicho que él quiere pagar más impuestos y redistribuir su riqueza. Si no hay dinero en manos de las familias, él no puede ganar más. En Estados Unidos, con sanidad privada, 530.000 familias al año entran en bancarrota al tener que hacer frente a gastos de enfermedades. Muchos acaban viviendo en tiendas de campaña o en sus coches, mueren enfermos por no poder pagarlos o se suicidan. En Dinamarca, por contra, el país con la mayor presión fiscal de Europa (50%) la mayoría de su población (78%) piensa que paga poco o lo justo de impuestos. Frente a España, que con un 35% de carga fiscal media, un 58% de la población considera excesivo. En Dinamarca, el 32% de su población trabaja para el sector público, en España el 15%, justo el diferencial de desempleo.
La economía se hunde y el medioambiente está a punto de cambiar de modo irreversible, poniendo en peligro la supervivencia del ser humano, incluso. Las materias primas tienen fecha de agotamiento y no durarán más allá de 2050. Traerlas de la Luna no es solución, allí no hay petróleo. Es urgente un cambio de mentalidad y de paradigmas. Pero cualquier cambio pone en peligro el proceso de acumulación de los grandes capitales internacionales, quienes han usado todas sus poderosas herramientas para controlar gobiernos y partidos políticos. La decisión de Sánchez de convocar nuevas elecciones, innecesariamente, se circunscribe en esta guerra sibilina. En España, la única posibilidad de introducir cambios en el modelo podría venir de Unidas Podemos, que tiene poco margen de maniobra. Pero este pequeño margen ya produce miedo en los grandes poderes, que están usando todos los medios posibles para hundirlo: ataques mediáticos indiscriminados, unificación del resto de fuerzas políticas autodenominadas de centro o de izquierdas para demonizarlo, creación de “nuevas” alternativas políticas de “izquierda responsable”, financiación irregular de partidos, etc.
Los poderes saben que esto se hunde, pero aún no han encontrado antídoto para la enfermedad y, mientras, dan patadas al balón para que el juego continúe. Cada vez más expolio de los recursos naturales (¿aún alguien se cree que Irak tenía armas de destrucción masiva o Libia, Siria, Mali, Venezuela o Irán eran o son un peligro para la humanidad?). Cada vez más expolio de los recursos humanos (queremos a los emigrantes en sus países para que sigan produciendo para nosotros en condiciones de esclavitud ¿cuanto puede durar así?). Cada vez más dinero en pocas manos y, por contra menos en las de las familias (8 hombres poseen la misma riqueza que 3.600 millones, la mitad de la humanidad, nos revela un informe de Oxfam). Cada vez más dinero ficticio (España debe 4 veces lo que produce en un año, la mitad la deben empresas y bancos que no pueden devolver gran parte, quizás así entendamos por qué el gobierno permite que los bancos dejen sin vivienda a muchas familias, incluso después de haberlos rescatado con más de 100.000 millones de euros o que el BCE compre deuda de grandes empresas pero no de familias o pequeñas empresas; para algunas cosas sí hay dinero). Cada vez más concentración de las personas en las grandes ciudades, donde son más vulnerables al poder de los oligopolios y elemento esencial para permitir la especulación; por eso los pueblos se vacían (¿quién va a producir los alimentos?). Cada vez más contaminación en el planeta que machaca la salud humana y los ecosistemas. Nos acercamos a un punto de no retorno que podría acabar, incluso, con la evaporación de la atmósfera terrestre (en 100 años hemos quemado la mitad de las reservas de petróleo de la humanidad, no solo actual, también futura, hurtándonos una reserva energética esencial para afrontar crisis planetarias). Cada vez se hace más difícil el retorno. No es alarmismo gratuito, son, ya, evidencias científicas. Si no tomamos acciones contundentes pronto, la violencia acabará apoderándose de nuestras vidas (en forma de dictadura o de guerra).
Ya hemos criticado. Y ¿qué podemos hacer? Obviamente, y ya es urgente, hay que cambiar el modelo socioeconómico. Como nuestras generaciones están muy cómodas con su vida actual, no van a mover un dedo. Por eso los jóvenes deben tomar las riendas del planeta y las de su futuro.
Urgen acciones. Nuestra sociedad requiere una simplificación normativa y una complejización económica. Por un lado cada persona debe tener una seguridad jurídica que no requiera de continuas consultas a juristas. Decía Cornelio Tácito que cuanto más corrupto es un país más leyes tiene. Pocas pero que se cumplan. En cuanto a la economía, la globalización nos ha llevado a la oligopolización de todos los sectores, con dominio de grandes empresas transnacionales. Hay que diversificar con empresas nacionales, con empresas públicas, con cooperativas y economía social. Deben ser de tamaño pequeño o mediano, de carácter local, para evitar que dominen gobiernos a través de la corrupción. Y situarse en todo el territorio nacional, no solo en los grandes núcleos. Este sistema ya funcionó en la Unión Soviética. Igual con los ministerios y demás administraciones. España requiere una reforma empresarial antes que laboral.
Otras medidas urgentes son unos servicios públicos mínimos esenciales entre ellos educación pública gratuita incluida la universidad, sanidad universal, dependencia, pensiones y desempleo decentes (algunas ya funcionan en países como Dinamarca, Finlandia, Eslovenia o Portugal); derechos públicos inalienables como los de igualdad sexual, racial y social, vivienda, libertad de expresión (leyes mordaza o policía antidisturbios son síntomas dictatoriales); una economía continua, no creciente, estable, sin fluctuaciones pero segura que requerirá un decrecimiento hasta situar la economía en niveles medioambientalmente sostenibles, sobre todo en el consumo energético.
También urge la eliminación de bolsas y mercados secundarios (especulativos) y de de loterías, una lacra social que es el anti Robin Hood, roba a los pobres, y que no genera riqueza alguna, solo la redistribuye negativamente. Como urge la reducción al extremo de la movilidad mecánica individual en favor de la colectiva. No hay materias primas que garanticen movilidad individual para toda la humanidad. No existe movilidad no contaminante.
Además, es necesario que el trabajo esté cerca de casa y una distribución poblacional más equitativa espacialmente —en ciudades más pequeñas— y una economía pública en los sectores estratégicos de la economía, en competencia con el sector privado o en exclusividad: energía, transporte, farmacia, comunicación, banca... Sujeta precios, prioriza bienestar social y obtiene ingresos que permiten financiar al propio Estado o, como algunos quieren oír, reducir impuestos. 
Otras urgencias son el control total del sector público en la fabricación de dinero —hasta en EE UU es así, aunque sea una empresa privada quien lo imprime— cuyo objetivo esencial debe ser la mejora de la calidad de vida de las personas; la revisión del sistema especulativo de fijación del cambio de monedas, sistema que esclaviza a los países más pobres y permite que sea “rentable” traer espárragos de Perú; el fin del expolio de sus recursos naturales y las guerras que provocamos para ello; y un sistema fiscal altamente progresivo —que es ligeramente redistributivo como el que tuvo España hasta los años 90, con tipos marginales del IRPF del 75% y la economía mejoró. Mayor peso de los impuestos directos. 
Resultado de imagen de capitalismo Un futuro de mierdaLa reducción de la dependencia energética de combustibles fósiles por debajo del 10%. la disposición de un sistema público y otro privado de economía (nuestra Constitución dice en su artículo 128 que “toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”) y la lucha contra la evasión de capitales, guaridas fiscales e islotes patrios de elusión fiscal (SOCIMIs, SICAV, Comunidad de Madrid...).
Urge la reducción, si no eliminación, de las desgravaciones fiscales; educar en la intolerancia a la discriminación, al amiguismo como modo esencial de medrar; un consumo moderado, de bienes realmente necesarios y de alta calidad y duración. La mayoría de ellos producidos a poca distancia; la modificación de los parámetros alimentarios, con reducción drástica en la matanza de animales y peces; la conservación y ampliación de los pulmones verdes del planeta y el abandono de los tratados de libre comercio actualmente en vigor que, son herramientas para que las grandes multinacionales puedan saltarse las leyes nacionales para beneficio propio. 
Es urgente la separación real de poderes y creación de un contrapeso popular que permita que las instituciones puedan ser fiscalizadas por cualquier ciudadano. ¿Por qué no testigos en juicios con capacidades anticorrupción? ¿Por qué los jueces son, en la práctica, impunes? Mayor movilidad funcionarial. En Suecia alardean de ser el país más democrático del mundo porque toda la documentación pública está a disposición de cualquiera. España está muy lejos. Ningún funcionario publico debe recibir regalos y con menos motivo médicos o jueces. Oficinas anticorrupción autónomas: Posibilidad de denuncias anónimas y máxima protección a denunciantes de corrupción.
Y urge además la normalización de los referendums como método habitual de tomar decisiones importantes en función de los intereses ciudadanos o que permita remover presidentes que no cumplen sus promesas o que promueven leyes en contra de la mayoría. Son habituales en Suiza, Estados Unidos, Canadá o Venezuela. Mayor descentralización del poder y participación ciudadana. 
No es utopía, sino necesidad. Hay que poner a las personas y al planeta por delante del dinero. Y urge.
https://www.elsaltodiario.com/laplaza/un-futuro-de-mierda-

IAG compra Air Europa en un 100% por 1.000 M €

International Airlines Group (IAG) ha anunciado este lunes el acuerdo con Globalia para la compra del 100% del capital de Air Europa, a través de Iberia, una operación valorada en torno a los 1.000 millones de euros, que se abonará en efectivo al finalizar el proceso de compra. Con este acuerdo, de ser autorizado, la gran rival, que mantendrá su marca, se convierte en la sexta aerolínea del grupo integrado además por British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level. Analistas observan que las dos eternas competidoras españolas tendrían una posición de dominancia en casi todos los mercados.
Resultado de imagen de IAG Air Europa"Esta operación contribuirá a hacer del Aeropuerto de Madrid-Barajas un hub más eficiente, que podrá competir mejor y con mejores herramientas con los principales hubs de Europa. Además de contribuir a la red de rutas entre Europa y América Latina, permitirá disponer de más conectividad y masa crítica para abrir nuevas rutas y crecer en otros mercados donde ahora no está o su presencia es muy pequeña y ofrecer mejores servicios a los clientes", asegura IAG.
Se espera que la operación de compra se complete en el segundo semestre de 2020, una vez recibidas todas las aprobaciones necesarias. Mientras tanto, Air Europa y las aerolíneas de IAG seguirán compitiendo como hasta ahora.
Al hacer el anuncio, Willie Walsh, consejero delegado de IAG, ha afirmado: “La adquisición de Air Europa supone añadir a IAG una nueva aerolínea competitiva y rentable, haciendo de Madrid un hub europeo líder y permitiendo que IAG logre el liderazgo del Atlántico Sur, generando así un valor financiero adicional para nuestros accionistas. IAG tiene una sólida trayectoria de adquisiciones exitosas, la más reciente con la adquisición de Aer Lingus en 2015, y estamos convencidos de que Air Europa representa un gran encaje estratégico para el grupo”.
Javier Hidalgo, CEO de Globalia, ha declarado: “Para Globalia, la incorporación de Air Europa al Grupo IAG supone un fortalecimiento del presente y futuro de la compañía, que mantendrá la línea seguida por Air Europa durante los últimos años. Estamos convencidos de que será un éxito que Air Europa se incorpore a IAG, que ha demostrado durante todos estos años su apuesta por el desarrollo de las aerolíneas que los conforman y por el hub de Madrid”.
Luis Gallego, CEO de Iberia, considera que “esta operación es de una gran importancia estratégica para el hub de Madrid que, durante los últimos años, se había quedado por detrás de otros hubs europeos".
Gallego afirma que Madrid-Barajas podrá competir con otros hubs europeos en igualdad de condiciones, con una mejor posición en las rutas desde Europa a Latinoamérica y la posibilidad de convertirse en una puerta de enlace entre Asia y América Latina”.
https://www.hosteltur.com/132440_iag-compra-air-europa-en-un-100-por-1000-m.html

3 nov 2019

Sindicalismo en tiempos de 'uberización' de la economía

Vuelta a las tesis de los años 70 para unir a los trabajadores en tiempos de 'uberización' de la economía
Al otro lado del Océano Atlántico existe un desierto sindical. Es Estados Unidos. El país del presidente Donald Trump figura entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con menor tasa de sindicalización. Apenas un 10% de los estadounidenses están afiliados a un sindicato. Aunque en el sector público la proporción de trabajadores sindicados supera por poco el 30%, en el sector privado el porcentaje se encuentran por debajo del 10%. La evolución de esos porcentajes apunta a la baja.
Manifestación del sindicato Brandworkers, fundado por Daniel Gross, uno de los autores de  Labor Law for the Rank and Filer. Este contexto, sin embargo, parece propicio para un tipo de lucha sindical, probablemente una de las más radicales: la de los sindicatos autogestionarios, un tipo de organización de trabajadores de inspiración "revolucionaria". De esto da cuenta el actual revival que está experimentado el libro Labor Law for the Rank and Filer (Ed. PMPress, 2011), algo así como 'Ley laboral para las bases'. El volumen lo firman los activistas Staughton Lynd y Daniel Gross.
En realidad, este libro es una adaptación al siglo XXI del libro homónimo que escribiera Lynd en 1978. Pero con el paso de los años, el libro se ha convertido en una herramienta para "unir a los trabajadores sin sindicatos", según los términos de un reciente titular del prestigioso diario The New York Times, periódico que dedicaba hace unos días un amplio reportaje a la creciente influencia de las tesis contenidas en el libro. "Empleados de Uber y del sector tecnológico encuentran una visión en un libro publicado por por primera vez en 1978", indicaba el prestigioso diario neoyorquino.
Lynd, ya nonagenario, accedió en su momento a revisar el contenido de su obra junto a Daniel Gross, activista del sindicato autogestionario Trabajadores Industriales del Mundo (IWW, por sus siglas inglesas). A sus cuarenta años, Gross ya ha tenido tiempo de organizar sindicatos de este tipo en el sector de la hostelería y en el de la producción de comida en Nueva York. Pero gracias a su implicación en la reedición de Labor Law for the Rank and Filer, la influencia de sus ideas está teniendo impacto más allá de esos sectores.
De hecho, según The New York Times, el libro contribuyó a inspirar hace un año la huelga de 20.000 trabajadores del gigante tecnológico estadounidense Google a cuenta de cómo la empresa lidió el con el despido de varios ejecutivos de la empresa acusados de acoso sexual a los que se ofrecieron importantes indemnizaciones. La "Marcha Google por el cambio real" se llamó esa movilización, que pedía cambios en la cultura empresarial del gigante tecnológico.
No fue aquel paró resultado de una clásica movilización sindical, llevada de la mano por una organización de trabajadores institucionalizada, como podrían ser los grandes sindicatos europeos. Éstas instituciones sindicales europeas parecen identificarse con lo que Lynd y Gross llaman en su libro "business union", algo sí como 'sindicato de negocios'. En este sindicalismo se encuentra la idea de que los trabajadores se afilian a la organización "para obtener beneficios materiales a cambio de cuotas mensuales", como "si el trabajador estuviera comprando un seguro", se lee en Labor Law for the Rank and Filer.

Sindicalismo de negocios vs sindicalismo solidario

El volumen de Lynd y Gross defiende la idea de otro tipo de sindicalismo: el "sindicalismo solidario", donde se "rechaza el acomodarse al capital, algo inherente al modelo del sindicalismo de negocios". En su capítulo dedicado a la "práctica del sindicalismo solidario", Lynd y Gross plantean tres ideas clave para diferenciar estos dos tipos de sindicalismo. El de los sindicatos de negocios está basado, dicen los autores de Labor Law for the Rank and Filer, en tres ideas: uno, "el sindicato está controlado desde arriba hacia abajo por los cuadros y su equipo, que a menudo no trabajan en las oficinas de la empresa"; dos, "la acción directa se evita o se usa sólo cuando se puede coreografiar y controlar de cerca desde arriba"; y tres, "la pertenencia al sindicato se pierde cuando el trabajador deja la unidad de producción".
Portada del libro Labor Law for the Rank and Filer, de Staughton Lynd y Daniel Gross.Las tres ideas clave del sindicalismo solidario de Lynd y Gross son otras: uno, "el control está en las bases"; dos, no hay escenificación de la "acción directa"; y tres, "los miembros llevan su afiliación con ellos (…) incluso cuando cambian de trabajo".
En realidad, "estas ideas encuentran sus orígenes a finales del siglo XIX, pero empezaron a concretarse en la primera década del siglo pasado. Lamentablemente, muchos de los elementos fundacionales de la sociedad y la economía no han cambiado", explica a eldiario.es Michelle Flores, responsable en la organización de trabajadores Brandworkers, fundada hace ya doce años por el propio Gross en Nueva York.
En su libro, los autores no se limitan a realizar definiciones. El centenar de páginas sobre las que se extiende Labor Law for the Rank and Filer versan mayormente sobre legislación laboral en Estados Unidos y jurisprudencia en casos en los que hubo enfrentamientos entre empleados y empresas. En él se avisa, por ejemplo, de los riesgos que entrañan las sentadas y ocupaciones de centros de trabajo.
"En este país [Estados Unidos], los trabajadores que apuestan por las sentadas o las ocupaciones en los centros de trabajo deben empezar reconociendo que están actuando fuera de la ley. Esto no significa que sus acciones sean inútiles", escriben Lynd y Gross. "Todo dependerá de la habilidad de los trabajadores de persuadir a los vecindarios más inmediatos y a una comunidad más amplia de que están actuando de manera justa, y que podría ser cruel e injusto permitir al propietario legal [de la empresa] acabar con sus puestos de trabajo", abundan.

¿Y si los trabajadores llevaran los negocios solos?

Junto a sentadas y ocupaciones, el libro plantea también guías de actuación para otras acciones, aún más básicas, como la mera organización de trabajadores en un Starbucks, o también potencialmente más arriesgadas, como la realización de manifestaciones y protestas espontáneas.
"No es un libro para leer de principio a fin", ha escrito la investigadora Debra W. Kidney en la publicación académica Labor Studies Journal a cuenta del libro de Lynd y Gross. "Es una referencia para el activista sindical que hará lo mejor usando el índice para dar con la descripción de un tema o encontrar en él otras fuentes para explicar aún más un asunto determinado", según Kidney.
Leer el libro, en cualquier caso, es lo que sí parecen haber hecho tanto los huelguistas de Google del año pasado como los responsables de algunas emergentes organizaciones de trabajadores surgidas al calor de la 'uberización' de la economía. En su artículos sobre Labor Law for the Rank and Filer, The New York Times, mencionaba a la organización Vehículos y Conductores Compartidos Unidos, un grupo que representa en California a 5.000 conductores de Uber y de Lyft, otra empresa estadounidense de transporte a través de una aplicación móvil.
A ellos y a los que quieran movilizarse sin recurrir a sindicatos tradicionales deberían servir las tesis de Lynd y Gross. Para la clase trabajadora estadounidense especialmente, pero no únicamente ésta, su libro puede ofrecer abundantes respuestas a interrogantes surgidos en momentos de movilización.
El volumen termina con más de una pregunta. "¿Y si los trabajadores y las comunidades llevaran los negocios ellos solos? La gente dirá: ¡Eso es radicalismo!. Nos han llamado cosas peores. ¿Por qué no debe la democracia que pedimos en el ámbito político extenderse al ámbito laboral donde todos nosotros pasamos tanto tiempo de nuestras vidas?", concluyen Lynd y Gross.

GALERIA DE BUITRES DXXXVII

Los hogares españoles pagan la mayor subida de la luz de Europa: el recibo aumentó un 66,8% entre 2008 y 2018
La Agencia Europea de Cooperación de Reguladores Energéticos (ACER), el supervisor europeo de la energía, y el Consejo de Reguladores Europeos de la Energía (CEER) han puesto cifras al dramático encarecimiento del precio de la electricidad que soportan desde hace años los hogares en España. Un informe conjunto de ambos organismos publicado el miércoles recoge que los consumidores domésticos españoles han sufrido la mayor subida de la luz en Europa en la última década: un 66,8% entre 2008 y 2018.
Resultado de imagen de Los hogares españoles pagan la mayor subida de la luz de Europa: el recibo aumentó un 66,8% entre 2008 y 2018El estudio, difundido mientras la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), miembro del CEER, ultima estos días la aprobación de una serie de circulares para intentar abaratar la factura energética de los hogares, ofrece datos comparativos de la evolución de los precios de la luz y el gas en Europa en los últimos diez años a partir de las estadísticas de Eurostat.
España no sale bien parada. Según el estudio, la subida de la luz registrada para un usuario doméstico español desde 2008 (año en el que el precio del barril de petróleo Brent batió su máximo histórico de 149 dólares) es 38 puntos superior a la media de la UE, donde la subida fue del 28,2%. Ese 66,8% de España solo es comparable al de países del Este como Estonia (+66,2%) o Letonia (64,9%). Y está muy por encima del alza soportada por los domésticos en Portugal (50,9%), que desde 2007 tiene su mercado mayorista de electricidad integrado con España a través del Mibel.
España, el país en el que más ha subido la luz en 10 años
En 2018, ejercicio en el que empeoraron dos de los cuatro indicadores que utiliza el Gobierno para medir el problema de la pobreza energética, los hogares españoles pagaron por la electricidad una media de 24,3 céntimos de euro por kilovatio hora (kWh), un 16,8% más que la media de la UE, según el estudio.
España se mantiene como el quinto país con la luz más cara de toda Europa, ya muy cerca de Irlanda y por detrás de Bélgica, Alemania y Dinamarca, todos ellos con un PIB per cápita muy superior. En 2018, los hogares españoles sufrieron una subida de la factura de la luz del 8,7%, la quinta mayor del continente. La media de la UE fue del 1,9%.
¿Cómo ha cambiado el precio de la luz en los países europeos?
 
El estudio refleja que, a escala europea, el descenso de precios en los mercados mayoristas entre 2012 y 2018 no ha tenido como resultado un abaratamiento de la factura doméstica por el mayor peso de otras partidas ajenas a la energía. Los datos de ACER y el CEER muestran que los apoyos a las energías limpias suponen el 14% de la factura de un usuario doméstico en España (un punto por encima de la media de la UE). El coste de la energía pesa un 44% (la media comunitaria es del 37%); los pagos a las redes (transporte y distribución) suponen el 21% (25% en Europa) y los impuestos, otro 21% (25% en la UE).
Para los industriales, el precio medio de la electricidad en España es, según el informe, el octavo más caro del continente y un 3,9% superior a la media europea. En la última década, la industria española ha soportado la sexta mayor subida entre los 29 países europeos que analiza el estudio: de un 22,9%. Un incremento muy inferior al sufrido por los domésticos, pero que supera con creces la media de la UE en el periodo (1,4%). En 2018, la factura de los industriales subió en España un 13%. Fue la quinta mayor subida en Europa. La media en la UE fue del 2,2%.

Tercera mayor subida en gas

Respecto a los precios del gas, y a pesar de que en 2018 la factura de los hogares apenas subió en España un 0,5% (en la UE el alza media fue del 3,5%), España también arrastra un encarecimiento para los domésticos en la última década del 25,4%, solo por detrás de Francia (29,9%) y Croacia (32,4%) y casi el triple que en la UE en esos diez años (9,1%).
España es el tercer país en el que más sube el precio del gas
Los consumidores industriales en España, según ACER y el CEER, pagan la octava factura de gas más cara de la UE, aunque esta es solo un 3,4% superior a la media comunitaria. En la UE, los precios del gas para los industriales han caído en la última década un 19%, mientras en España han subido un 2,4%. El año pasado, crecieron en Europa un 13,4%. En España lo hicieron un 14,9%.

4 - Nov.: No es Abuso es VIOLACIÓN

Resultado de imagen de No es abuso es violacion concentracion contra la sentencia de los violadors de manresa mº de justicia

7 - Nov.: Del mito de la democracia al ritual de las elecciones

Estimad@s compañer@s, el próximo jueves 7 de Noviembre hemos querido traer a debate el tan manido, pero por ésto no menos importante, el tema de las ELECCIONES GENERALES, que tendremos en unos días.
Para nosotros los libertarios y para nuestro entorno, cada vez que se dan nuevas convocatorias de elecciones, nos encontramos con la disyuntiva de VOTAR O NO VOTAR, unas veces por planteamientos férreos ideológicos abstencionistas, otras presionados por las distintas realidades sociales y políticas del momento, como el que nos ocupa , dado el auge de la extrema derecha y la necesidad de contrarrestarlo con el llamado VOTO ÚTIL.
Siempre, por unas cosas o por otras , nos vamos a encontrar con esta disyuntiva, porque el sistema lo alimenta y lo controla en beneficio del mantenimiento de su propio STATUS. Nada nuevo por otra parte, dado que se viene repitiendo esta situación a través de los años.
Nosotr@s, desde el Ateneo, queremos con este acto, intentar incorporar a este debate otros elementos, otros conceptos, otros puntos de vistas, que vaya más allá del Votar/NO Votar. Es necesario, si queremos avanzar en esta disyuntiva, retomar como ya se hizo en otros momentos, aspectos ideológicos del mundo libertario, la abstención activa, la democracia participativa, el apoyo mutuo, ete.etc.
Parrafraseando a Ricardo Mella según C.Taibo ” A Mella le parecía respetable votar, y se le antojaba saludable abstenerse, lo importante era al cabo lo que hacíamos los restantes 364 días del año”.
Pues eso, aquí dejamos esta pequeña reflexión a modo de introducción a este interesante debate que esperamos compartir con tod@s vosotr@s.
Salud.  
https://ateneolaidea.wordpress.com/

2 nov 2019

La alianza Air France-Air Europa, una amenaza para Iberia en Latinoamérica

El acuerdo firmado entre Air France- KLM y Air Europa el pasado verano desbancaría a IAG del liderazgo por volumen de asientos entre Europa y Latinoamérica, según los datos del think tank Capa. Por su parte, Iberia se enfrenta al desafío que supone para su negocio el cambio accionarial en Latam, su socio clave en la zona (Air Europa firma con Air France para pugnar con Iberia).
Según Capa, la aerolínea de Globalia es la compañía que más destinos ofrece desde Europa a Centroamérica y el Cono Sur, donde su volumen de plazas había aumentado un 20% en agosto en relación con el mismo mes de 2018. En el mismo periodo, Iberia acumula un avance del 18%, publica Expansión (Air Europa se vuelca en Latinoamérica y prevé aumentar un 25% el número de plazas).
Mientras Air Europa refuerza su presencia en Latinoamérica con su alianza con Air France-KLM, Iberia se enfrenta al desafío de sacar adelante un acuerdo clave que firmó su matriz, IAG, en 2016 con American Airlines y Latam que atraviesa más de un revés tras el veto de la Corte Suprema de Chile porque, en su opinión, restringiría la competencia (Delta compra el 20% de Latam Airlines, que saldrá de Oneworld).
A esto se suma la reciente entrada de Delta (rival de American) en el accionarial de Latam, tras comprar un 20% de la compañía por 1.735 millones de euros. Además de los acuerdos comerciales que las unen, las tres forman parte de la alianza Oneworld, de la que Latam ha dicho que se retirará. Por el momento, la relación entre Iberia y Latam continúa sin cambios, señala el citado medio.
https://www.preferente.com/noticias-de-transportes/noticias-de-aerolineas/la-alianza-air-france-air-europa-una-amenaza-para-iberia-en-latinoamerica-294265.html

1 nov 2019

El Constitucional avala el despido por absentismo, aunque las ausencias estén justificadas con baja médica

“El derecho fundamental a la SALUD de las personas asalariadas, viene siendo lesionado intencionadamente por parte de la Empresa y ahora, el Tribunal Constitucional, reafirma que la “libertad de empresa y la productividad” son valores superiores a la vida y la salud de las personas trabajadoras”
La Sentencia del Constitucional, además de avalar el despido objetivo cuando la persona trabajadora se ausenta del trabajo por deterioro de su salud y esté justificada dicha ausencia por los servicios médicos, muestra su clara apuesta ideológica y política por una clase determinada, el empresariado y su tasa de ganancia.
La mayoría del TC, al apostar por la “libertad de empresa” y su inviolabilidad a ser lesionada por “personas trabajadoras enfermas”, olvidan que según sus propias reglas de juego (normativa), le otorga el papel al patrón-empresario, como único responsable de la vida y la salud de las personas trabajadoras (Ley de Prevención de Riesgos Laborales y ET), y al avalar que despedir “objetivamente” a una persona trabajadora que causa baja médica por enfermedad justificada, se hacen cómplices del deber de hacer y proteger la salud y la vida de las trabajadoras y, además, sentencian a sabiendas de los daños objetivos, medibles y constatables que esa actuación comportará.
La Carta Social Europea obliga a los estados que la ratificaron, y el estado español es uno de ellos, a las condiciones de trabajo, los derechos de información y consulta, la igualdad de oportunidades en el mercado de trabajo y la igualdad de trato entre hombres y mujeres, pero también a la protección de la salud y seguridad en el trabajo.
La concepción ideológica de estas políticas tiene su raíz en el argumento de que “en una sociedad sin riesgo de pérdida del empleo, el despido no desempeñaría un papel disciplinante y, aunque tal sociedad generase mayores beneficios empresariales que un sistema de liberalismo – laissez faire-, ésta minaría la posición social del patrón” .
En nombre del mercado y el beneficio privado, clase política, judicaturas y legislativo, reforzaron con sus Reformas Laborales y sus Leyes Mordaza, el “principio de libertad de empresa” como único principio de realidad, convirtiendo la Injusticia Social en algo “natural”, como una ley “sagrada”.
El chantaje al cual se somete a las personas trabajadoras, frente a esta posibilidad real de “ser despedidas” por el hecho de enfermar, la mayoría de las veces a consecuencia de las deplorables condiciones de trabajo, lesiona muy gravemente su derecho fundamental a una salud digna y limita
su actuación tanto en la defensa de sus condiciones de trabajo, como en la exigencia de los derechos laborales y sociales.
Tiempos sucios, muy sucios, donde el recorte de los Derechos Fundamentales en nombre de la ECONOMIA, se convierte en la entrega de la dignidad a poderosos, empresarios delincuentes y traficantes de mano de obra.
Para la CGT una vida vale más que cualquier trabajo
Secretariado Permanente del Comité Confederal
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5 - Nov.: Solidaridad con la lucha del pueblo chileno

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