5 oct 2018

Tarjetas Black, un expolio repugnante

La Sala II del Tribunal Supremo ha confirmado básicamente la sentencia que dictó la Audiencia Nacional en este asunto, y confirma la comisión del delito de apropiación indebida de exdirectivos y exmiembros del Consejo de Administración de la Caja, que se beneficiaron de estas tarjetas cuya operativa era opaca a la propia entidad y a Hacienda.
Resultado de imagen de Tarjetas BlackResultado de imagen de Tarjetas Black, un expolio repugnanteIgualmente, confirma la condena a 4 años y medio de prisión para el expresidente de Bankia Rodrigo Rato por delito continuado de apropiación indebida en el caso de las ‘tarjetas black’ de Caja Madrid.
No podemos olvidar aquí, a los trabajadores y trabajadoras que han sufrido las consecuencias del expediente de regulación de empleo en el año 2013, así como otros previos y posteriores, y tratar de evidenciar que éstas actuaciones no pueden ser ajenas, ni política, ni jurídica, ni sindicalmente, a las causas y datos económicos que se alegan en los despidos, y la propia situación de la plantilla.
Igualmente, debemos recordar aquí las decenas de miles de millones de euros de dinero público destinadas a la entidad de referencia, así como al resto del sector, mientras de forma coincidente, se realizan los mayores recortes en educación y sanidad, transfiriendo rentas de las personas más desfavorecidas a las élites económicas de este estado. 
La sentencia, a lo largo de 463 páginas, desestima los principales argumentos de los recursos interpuestos por los condenados, considerando acreditado que, desde 1988, cargos de Caja Madrid y posteriormente Bankia planificaron un sistema de tarjetas de funcionamiento opaco para uso del propio presidente, miembros del Consejo de Administración y Comisión de Control.
A sus titulares no se les exigía justificación alguna del gasto, de su destinos, y las cantidades no tenían reflejo alguno en los contratos que suscribían los condenados con la entidad, no formaban parte de las retribuciones pactadas por los directivos, ni de las cantidades que estaban autorizados a recibir en concepto de “dietas” quienes pertenecían a los órganos de gobierno, ni aparecían en las declaraciones de los impuestos individuales de cada uno de ellos, ni en las certificaciones de haberes.
La sentencia considera que se consuma el delito de apropiación indebida con cada utilización de las tarjetas, en ejecución de un acto concreto de apropiación, participando activamente en el plan defraudatorio, utilizando éstas dentro de un plan previsto y aceptado, de forma continuada en el tiempo constituyendo un delito continuado. 
La sentencia desestima que pudieran estar afectados por error de tipo o de prohibición (que creyeran la licitud de su actuación, o que no tuvieran consciencia de que actuaban contrariamente a lo permitido) porque ninguna persona con una formación mínima, lo que se podría identificar con el hombre medio, podría entender de forma mínimamente razonable, que unas percepciones dinerarias que funcionaban con tal grado de ocultación y opacidad, también a efectos fiscales, pudieran estar justificadas en las normas aplicables.
Se desestiman los recursos igualmente al considerar que no se accedió ilícitamente a los datos de carácter personal, al estar amparados por el destino al propio Ministerio Fiscal, tratarse de datos de la propia cuenta de la entidad, así como estar amparados por el control de la propia entidad sobre sí misma y sobre los oportunos servicios de pago, ni haberse acreditado vulneración alguna de derechos respecto del tratamiento de los datos de dichos cargos, además de la mayoritaria aceptación de los mismos por los propios condenados.
Algunas penas se reducen para algunos de los condenados, al estimarse la atenuante de reparación del daño como muy cualificada a los condenados que consignaron judicialmente las cantidades que extrajeron, igual que la Audiencia Nacional apreció para quienes ingresaron el dinero ajeno a la cobertura de sus responsabilidades consecuencia del propio procedimiento penal.
En definitiva, una sentencia que confirma el expolio sufrido por la entidad CajaMadrid y posteriormente Bankia, por medio de sus principales directivos y responsables, tanto presidencia ejecutiva, como respecto de los miembros del Consejo de Administración y de la Comisión de Control, y cuyas consecuencias han sufrido toda la ciudadanía y los propios trabajadores y trabajadoras de la entidad.
Desde este sindicato, continuaremos la defensa de los derechos de la clase trabajadora, y la exigencia de la responsabilidad por aquellos hechos que han llevado penalmente relevantes, y que han conllevado a la crisis que nos ha provocado niveles salariales de los años 80 y 90, que hayamos sufrido unos años durísimos de despidos, por quienes no sólo han participado de las políticas que han llevado a ello, sino que hemos sido acusados de haber vivido por encima de nuestras posibilidades, quienes como en el presente caso, utilizaban tarjetas para su propio beneficio, sin justificación que lo amparase, sin control alguno, por medio de un sistema opaco y que lo ocultaba de la propia entidad que debían gestionar, defendiendo los intereses de la sociedad y los fines sociales de las mismas.
¡Basta de Corrupción!
Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT
http://rojoynegro.info/articulo/ideas/tarjetas-black-un-expolio-repugnante

El transporte aéreo genera cada año el doble del PIB español

La aviación comercial tiene un impacto de 65,5 millones de empleos y 2,7 billones de dólares anuales
El sector aéreo cuenta con 1.303 aerolíneas que operan con 31.717 aviones 45.091 rutas entre 3.759 aeropuertos.Cada día el sector de la aviación civil emplea a más de 10 millones de personas para garantizar 120.000 vuelos y 12 millones de pasajeros. La industria se encuenta en máximos históricos. Contando con las industrias complementarias, genera un total de 65,5 millones de empleos y es responsable del 3,6% de la actividad económica mundial.
Según el último informe Aviación: más allá de las fronteras, elaborado por Air Transport Action Group (ATAG), y que explora el papel de la aviación civil y sus impactos económicos, sociales y ambientales, la industria de la aviación mueve anualmente más del doble del PIB español (1,3 billones de dólares en 2017), una cifra que se eleva a 2,7 billones de dólares.

Principales contribuciones de la industria

Los viajes aéreos representan el 35% del comercio mundial, según los datos del informe, elaborado sobre una investigación de Oxford Economics, lo que generó un valor de 6 billones de dólares en 2017 pese a representar menos del 1% del volumen total.
Las tarifas aéreas de hoy son aproximadamente un 90% más bajas que en 1950 para un mismo viaje, lo que ha permitido el acceso a los viajes en avión a una parte considerablemente mayor de la población.
La industria cuenta con un total de 1.303 aerolíneas que operan con 31.717 aviones 45.091 rutas entre 3.759 aeropuertos en el espacio aéreo administrado por 170 proveedores de servicios de navegación aérea.
El 57% de los turistas del mundo viajan a sus destinos por vía aérea.

El sector demanda libre comercio

El informe analiza dos escenarios futuros para el crecimiento del tráfico aéreo en 2036; por un lado, un panorama de libre comercio que redundaría en el crecimiento del transporte aéreo que generará 97,8 millones de empleos y 5,7 billones de dólares en actividad económica.
Sin embargo, si los gobiernos apuestan por las políticas proteccionistas y un mayor aislamiento, ATAG pronostica la contracción de más de 12 millones de empleos y la reducción de 1,2 billones de dólares.
El director ejecutivo de ATAG, Michael Gill, señaló durante la presentación del estudio en Ginebra que "al trabajar juntos y comerciar abiertamente, no solo creamos una perspectiva económica más sólida, sino que también continuamos las condiciones para una interacción pacífica en todo el mundo".

Papel de aeropuertos y aerolíneas

Durante el acto, la directora general del Consejo Internacional de Aeropuertos, Angela Gittens, definió los aeropuertos como "enlaces cruciales en la cadena de valor del transporte aéreo" y añadió que estas infraestructuras "actúan como catalizadores del empleo, la innovación y la mejora de la conectividad global y el comercio".
Por su parte, el director general de la Organización de Servicios de Navegación Aérea Civil, Jeff Poole, destacó la incorporación de nuevas tecnologías por parte de aeropuertos y aerolíneas, y reclamó la actuación de los estados para lograr “un espacio aéreo armonizado”.
Alexandre de Juniac, director general y CEO de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), apuntó que las aerolíneas aceleran la economía global a través de una red mundial. "En tiempos políticos, económicos y ambientales difíciles, la capacidad de la aviación, el negocio de la libertad, para conectar culturas de manera sostenible y difundir la prosperidad más allá de las fronteras nunca ha sido más importante".
Respecto a los avances en materia de sostenibilidad, el presidente del Consejo Internacional de Coordinación de Asociaciones de Industrias Aeroespaciales, Jan Pie, señaló el compromiso de los fabricantes con el desarrollo de una tecnología innovadora en los aviones, motores y equipos "que ha llevado a una reducción sustancial de las emisiones ambientales y el ruido".

3 oct 2018

La era del precariado

Julia mira a su padre y siente el paso del tiempo. Siente la evolución de una sociedad cada vez más marcada por el mercado y las grandes corporaciones. También, y sobre todo, por el mercado laboral, que no deja de ser un eufemismo para no hablar de mercado de personas, que queda realmente feo. Por una parte, Julia siente que tanto su padre como ella pertenecen a ese grupo social que ambos llaman ‘mano de obra barata’. Sin embargo, Julia también se siente y se entiende de un modo muy diferente al de su padre. A veces piensa que a pesar de sus similitudes, de haber nacido en el mismo barrio y de haber vivido en el mismo bloque, ambos pertenecen a dos mundos completamente diferentes. Por una parte, Julia envidia la estabilidad que tuvo él, que solo ha trabajado en dos fábricas de automóviles en 40 años de vida laboral mientras que ella ya lleva 12 empresas en sus 10 años como profesional entre becas, trabajo de autónoma y contratos temporales y a tiempo parcial. Por otra, a Julia le da vértigo la idea de pasar toda una vida en el mismo trabajo en una cadena de producción. Ocho horas diarias. Mismos gestos, misma rutina.
Trabajadores en las pasadas obras en el Congreso de los Diputados.- FERNANDO SÁNCHEZCon este panorama delante, Julia ni se plantea firmar una hipoteca. Le angustia también que la ausencia absoluta de estabilidad no le permita ser madre. Al menos, en las condiciones que a ella le gustaría. Julia siente un profundo abandono por parte del Estado. Solo en su época universitaria, cuando recibió una beca, sintió mínimamente el apoyo. Para todo lo demás sentía que ese Estado, al que los políticos llaman social, no estaba. Ni para ser madre ni para mitigar los efectos de los contratos temporales ni para formar una familia. Pero hay más diferencias entre ella y su padre. A Julia, por ejemplo, le sorprende muy mucho que su padre se presente como trabajador de la marca de coches en cuestión. No entiende que adquiera su identidad del trabajo que desarrolla. Ella, por ejemplo, se define en sus redes sociales como ecologista y feminista, que son las causas que le ocupan gran parte del tiempo en el que no está trabajando por dinero.
Luis y Julia son trabajadores de dos épocas diferentes. ‘Mano de obra barata’ de dos fases diferentes de un sistema económico capitalista. Si Luis encaja a la perfección en el concepto de proletariado, el caso de Julia es diferente. La situación que vive Julia encaja mejor con el de ‘precariado’, un término que une el concepto de proletario con el de precariedad. Julia es mano de obra barata, sobrecualificada, cuya vida laboral está marcada por la inestabilidad. Contratos temporales, a tiempo parcial o por obra. Unos meses y a la calle. A volver a empezar. A la caza de una oportunidad. A competir por un puesto de trabajo digno. A competir contra todos. Contra el vecino, contra el migrante, contra las condiciones de trabajo en China. Y el Estado del bienestar… cada vez más desaparecido. No sabe, no contesta.
El capitalismo que pactó con las fuerzas del trabajo dando lugar al Estado del bienestar pasó a la historia a finales del siglo XX y principios del XXI. A nivel global, la década de los 80 marcó el inicio de una nueva fase del capitalismo. La globalización y el impulso del neoliberalismo en todo el mundo cambiaron las reglas del juego. Sobre todo para los trabajadores. “El debilitamiento de los sindicatos, el desmantelamiento de la regulación estatal del mercado de trabajo y la destrucción de los beneficios de bienestar social han hecho másinseguros los puestos de trabajo y más graves las consecuencias del desempleo en todo el mundo capitalista”, explica el economista Charli Post, profesor de Sociología de la Universidad de Nueva York.
Resultado de imagen de stop precariedadLa nueva fase capitalista ha visto crecer exponencialmente el número de trabajadores considerados precarios. De hecho, Adoración Guamán, profesora titular de Derecho del Trabajo en la Universitat de València y doctora por las universidades de París X-Nanterre y València, destaca que lo interesante del concepto precariado es que incluye en un mismo concepto a personas de todo el mundo desde “trabajadores de plantaciones, a maquiladoras, trabajadoras/es rurales, mineros,riders, diseñadores web, kellys, cajeras/os de supermercado con tres másters, arquitectas precarias, investigadores con salarios de miseria y contratos temporales y desempleadas”.
La diferencia entre las condiciones de trabajo de Luis, como miembro del proletariado, y de Julia, como ejemplo de precariado, son tales que han llevado al británico Guy Standing, doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Cambridge, a considerar que estamos ante dos clases sociales diferentes. El precariado, por tanto, constituiría una nueva clase social que aún no tiene consciencia de su propia existencia, pero que se está configurando a nivel global, desde las potencias occidentales aIndia o China.
“Hemos pasado de la sociedad salarial y del referente del trabajador de varón blanco con carrera laboral estable a tiempo completo, salario paulatinamente al alza y recubierto de un conjunto de derechos vinculados a la relación laboral, a otro tipo de sociedad precaria, marcada por el desempleo, el empleo no estable, el empleo no digno, por la aceptación de empleos por debajo de la cualificación, por un empleo no suficiente para obtener prestaciones de la Seguridad Social, por un salario no suficiente para vivir, por un horario no compatible con la vida familiar, personal y militante. Todo ello se conjuga en la inseguridad vital permanente, en una precariedad que, evidentemente, transciende lo laboral para incrustarse en las distintas facetas de nuestra vida”, explica a Público Adoración Guamán. 
Los cambios en el mercado laboral se aprecian a la perfección en la modificación de las estructuras empresariales. Pongamos una vez más de ejemplo los cambios básicos de la empresa automovilística en la que trabaja Luis. A principios de la década de los 90 prácticamente todos los empleados disfrutaban de un contrato indefinido y a tiempo completo. Con la llegada de los 2000, sin embargo, la empresa comenzó a reducir las plantillas fijas y a incrementar la fuerza del trabajo marginal, de carácter precario y flexible. En caso de crisis, la plantilla podía así “reestructurarse”, como gusta decir al jefe, rápida e inmediatamente. El ejemplo práctico se vivió en la crisis global de 2008.
Los contratos de trabajo fijos se redujeron a los puestos clave de la empresa y todo lo demás se fue rellenando con mano de obra temporal, contratos de obra o trabajadores que llegaban de Empresas de Trabajo Temporal. Ahora, la empresa solo tiene el 50% de los contratos fijos que tenía hace apenas 15 años y gran parte de las tareas que se realizaban en la fábrica han sido externalizadas a otras empresas con peores condiciones de trabajo, algunas de ellas en países en vías de desarrollo. Así, una misma fábrica alberga, de repente, trabajadores de primera y de segunda categoría. Incluso de tercera. Los primeros, tendrían todos sus derechos en un contrato indefinido, mientras que el resto aspiran a él mientras transitan por la empresa con un sinfín de nuevas figuras legales.
La flexibilidad laboral llegó de la mano, no obstante, de la globalización e integración de las diversas economías del mercado mundial. Si en los 80 había alrededor de 1.000 millones de trabajadores o personas en busca de empleo en las denominadas economías abiertas, a mediados de los 90 había cerca de 2.500 millones, según datos de Guy Standing, con la incorporación de la Unión Soviética y sus países satélites, China e India. Como consecuencia de ello, los salarios reales del mundo industrializado descendieron y los gobiernos adoptaron medidas para hacer “competitiva” su mano de obra. España, por ejemplo, vivió hasta ocho cambios en la regulación de trabajo entre 1992 y 2012. Gracias a ellas, la economía española, y también la británica, ha combinado en los últimos años el crecimiento en el empleo con un descenso en el salario medio.
En este sentido, la profesora e investigadora en Economía Aplicada en la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense de Madrid Bibiana Medialdea denuncia que conseguir un contrato laboral en los países desarrollados “ya no supone ninguna especie de pasaporte de ciudadanía, garantía de ingresos y derechos básicos”. “Ahora, en esta época neoliberal, el empleo deja de ser garantía de vida digna“, subraya Medialdea. La profesora, de hecho, también nos advierte de que la formación del precariado es un proceso global, que sucede tanto en China como en Francia aunque el camino recorrido hasta llegar al presente es bien distinto. En Occidente, la pérdida de derechos por el camino es evidente, mientras que gran parte de los trabajadores de los países del Sur nunca han tenido acceso a estos derechos. Ahora, tal y como analiza Adoración Guzmán, existe una línea tendente hacia la “convergencia global” entre el Sur y el Norte. Desafortunadamente, esa convergencia en derechos es “a la baja” y se basa en asumir el paradigma “de informalidad y e hiperexplotación que caracteriza las relaciones de trabajo en muchos lugares del Sur Global”.

El precariado, ¿una nueva clase social?

Las diferencias entre el proletariado y el precariado son evidentes. Ahora bien, ¿son suficientes para hablar de una nueva clase social? En opinión de Guy Standing, sí. En la del resto de economistas contactados por Público, no. Los economistas Eduardo Garzón, Adoración Guamán y Bibiana Medialdea reconocen las diferencias, pero también destacan las similitudes que, en su opinión, permiten hablar de una misma clase trabajadora con diferentes condiciones laborales fruto de diferentes fases del capitalismo. Así, el economista Eduardo Garzón explica a Público, que el precariado “es un segmento más de la clase trabajadora”. “Los precarios son la parte de la clase obrera más atizada por las políticas neoliberales que buscan flexibilizar las condiciones de trabajo. Son los perdedores de la globalización, pero forman parte de la clase trabajadora”, incide el autor de Desmontando los mitos de la derecha. Garzón, también señala como peligroso querer separar a la clase trabajadora en, al menos, dos partes: “Generaría una competitividad entre dos grupos al considerar que tienen intereses diferentes y/o enfrentados cuando desde mi punto de vista comparten los mismos intereses y se enfrentan a los mismos desafíos”.
En esta línea, el estadounidense Charli Post considera que proletariados y precariados son la misma clase obrera y que el objetivo de esta nueva etapa capitalista sería acabar con los logros sociales que consiguió el proletariado. Una especie de flashback a finales del siglo XIX cuando se extendió un liberalismo salvaje no regulado que provocó el empeoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores de occidente y el crash de 1929. “El neoliberalismo ha devuelto a la clase trabajadora a su situación típica bajo el capitalismo: la precariedad”, explica el profesor de la Universidad de Nueva York.
Resultado de imagen de stop precariedadLa pérdida de derechos de segmentos importantes de la clase trabajadora de los países de Occidente marcan un punto de inflexión en la historia reciente de las democracias. El sociólogo alemán Oliver Nachtwey, de hecho, habla de un cambio de época: de la etapa de la “modernidad social”, vinculada al crecimiento de los dorados 60, a la etapa de la “modernidad regresiva” del siglo XXI. En la obra La sociedad del descenso. Precariedad y desigualdad en la era posdemocrática (Paidós, 2017) el autor de la escuela de Frankfurt explica que en este nuevo período se han roto las promesas de ascenso social habituales en la sociedad capitalista y en las que han crecido buena parte de los ciudadanos. Promesas que llegaban desde la publicidad y también desde el sistema educativo. Todos daban por hecho que tendrían mayor calidad de vida que sus padres. Sin embargo, ahora los ciudadanos se encuentran con un ascensor que desciende o que, al menos, se tambalea. Y no solo a nivel individual. También en un plano colectivo con la pérdida de derechos sociales y la reducción del Estado del bienestar europeo, que cada vez se asemeja más al norteamericano.
“El relato del progreso, que no atiende a ideologías, ya no resulta fiable“, escribe Nachtwey, que señala que hoy día se encuentran síntomas de regresión en la “democracia parlamentaria, en el mercado laboral y en el sistema educativo”, ya que un título universitario ya no tiene el mismo valor que el que tenía hace unos años. “En muy poco tiempo hemos llegado a una lucha de clases abiertamente dirigida desde arriba para recortar de inmediato las reivindicaciones y derechos de los ciudadanos”, escribe el alemán.

El riesgo del populismo y del neofascismo

La nueva época y la creación del precariado supone una serie de riesgos importantes. Por una parte, Standing advierte del peligro de que parte de este nuevo precariado acabe en manos del populismo y de la extrema derecha. De hecho, este economista ya advirtió antes de la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos de este peligro. “Las tensiones en el seno del precariado impiden reconocer que es la estructura socioeconómica la que provoca sus calamidades comunes. Muchos se ven atraídos por políticos populistas y mensajes neofascistas, algo que ya se constata claramente en toda Europa, Estados Unidos y otros lugares”, escribía Standing en el año 2013, a la vez que advertía de la necesidad de que aparezcan nuevas organizaciones sociales y políticas que respondan a “los temores, inseguridades y aspiraciones” de este precariado global.
Por lo tanto, Nachtwey dibuja en esta nueva etapa un más que posible renacimiento del conflicto social en el que el sujeto revolucionario aún está por formar. La tradicional apelación a la clase obrera ha perdido la potencia y la capacidad de décadas anteriores para apelar a una mayoría social. La solución parece pasar por la articulación y agregación en pie de igualdad de una serie identidades que hoy día atraviesan la sociedad y que tradicionalmente han estado subyugadas al concepto de clase obrera que, injustamente, marginaba a mujeres y migrantes. Un ejemplo de la fuerza de estas identidades es el feminismo, capaz de articular hoy día grandes protestas de masas.
El reto para la izquierda, dice Nachtwey, pasa por saber imaginar un futuro diferente a nuestro pasado y presente: “Ahora mismo faltan visiones plausibles y utopías movilizadoras“, que denuncia que la mayor parte de la izquierda política está atrapada buscando un regreso al pasado que ya no es posible. El nuevo sujeto revolucionario, por tanto, aún está en formación. Sin embargo, ya se sabe cuál será una de sus características principales: la inestabilidad laboral y la temporalidad. Precarios del mundo, uníos.
https://temas.publico.es/precarios-del-mundo/2018/10/02/la-era-del-precariado/

Iberia-Tenerife:Contra el “trapicheo” de CCOO-UGT en las subrogaciones

La Confederación General del Trabajo (CGT) en Tenerife pide que se revoquen los nuevos nombramientos de delegados en el Aeropuerto de Tenerife Sur
Resultado de imagen de tenerife sur iberia aeropuertoLos nuevos nombramientos de delegados sindicales por parte de CCOO y UGT han causado malestar en la mayor parte de la plantilla del personal de Iberia en los aeropuertos tinerfeños.
Por un lado, la UGT, que a pocos días de la subrogación de Iberia a Aviapatner, eligió como delegada de la LOLS (Ley Orgánica de Libertad Sindical), a una trabajadora a la que correspondía ser subrogada, con la presumible intención de evitarle la misma y ocasionando, en consecuencia, que se viera afectado el siguiente trabajador.
CCOO, por su parte, registra la renuncia de 5 personas de su lista en las elecciones sindicales de 2017, para que entrase como delegada la sexta persona que aparecía en dicha lista, que, curiosamente se iba a ver afectado por la misma subrogación.
Es por ello que desde la CGT exigimos tanto a CCOO como a UGT la revocación de dichos nombramientos, por los prejuicios que han causado a las personas afectadas.
Sindicato Único de CGT Tenerife.
 
 

2 oct 2018

Stay Grounded, una plataforma para tratar de frenar la expansión del tráfico aéreo

Más de un centenar de organizaciones internacionales apoyan un documento que pide cambiar el modelo de aviación actual
 
El pasado 29 de junio fue un día histórico para la aviación comercial. Un total de 202.157 aviones surcaron el cielo en los cinco continentes batiendo todos los récords, tal y como registró la web sueca FlightRadar24, que muestra información en tiempo real sobre la congestión aérea alrededor del mundo. Por primera vez, se batía la astronómica cifra de 200.000 vuelos en un solo día: 19.000 de ellos lo hicieron al mismo tiempo.
aviones compañías aéreasEl imparable crecimiento de la aviación comercial ha llevado a más de 100 organizaciones de todo el mundo, entre las que se encuentran las españolas Amigos de la Tierra y Ecologistas en Acción, a crear la red Stay Grounded, una plataforma que ha elaborado un documento con 13 pasos para cambiar el modelo de aviación actual y llevar a cabo una transición hacia un sistema de transporte socialmente justo y ecológicamente sostenible. Durante estas semanas, Stay Grounded organizará en 15 países diversas protestas ciudadanas para detener la construcción o expansión de cerca de 1.200 aeropuertos de todo el mundo. 
El lanzamiento de la red coincide con el mes en el que la Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO) decidirá sobre CORSIA, una estrategia interna de reducción de emisiones que, si bien tiene el objetivo de alcanzar "un crecimiento de carbono neutral" para después de 2020, está basada íntegramente en la compra de créditos de carbono a proyectos de compensación. Un movimiento que los impulsores de Stay Grounded consideran un “lavado de cara verde” para detener cualquier tipo de posible regulación del sector.
Los datos son contundentes: la aviación es el medio de transporte con mayor impacto climático y es responsable directa del 5% de las emisiones de efecto invernadero en España. De hecho, a pesar de ser un medio de transporte que solo mueve al 10% de la población, supone el 20% de las emisiones del sector del transporte en nuestro país.

USAR EL SENTIDO COMÚN

“Stay Grounded nace para buscar el sentido común en la aviación actual”, cuenta a El Salto Héctor de
Prado, coordinador de Clima y Energía de Amigos de la Tierra. “Se trata de evitar casos como los que conocemos bien en el Estado español, donde se han hecho inversiones astronómicas para aeropuertos fantasma o infrautilizados, como los de Castellón o Ciudad Real. Y al mismo tiempo, el objetivo es frenar los planes de expansión de nuevas terminales y servicios de las infraestructuras aeroportuarias que sí se están utilizando”.

“El cambio climático no está a la vuelta de la esquina: lo tenemos encima”, asevera De Prado. Y frente a ello, toca actuar. “Durante décadas, la industria de la aviación se ha beneficiado de estímulos y privilegios por parte de los países y ha comprado créditos de compensación para poder mantener sus emisiones. Llegado a este momento, esto tiene que cambiar”.
En este cambio, los ciudadanos también han de jugar un papel protagonista. “Mucha gente no es consciente de lo que implica viajar en avión, y creemos que parte del problema es que no hemos sabido transmitir el impacto que conlleva”, reflexiona. ¿Alternativas? “Estamos convencidos de que, por ejemplo, si hubiera una buena conexión de trenes nocturnos entre grandes capitales de España, eso evitaría que mucha gente cogiera aviones. Porque a muchos tampoco les gusta tener que desplazarse a 20 o 30 kilómetros de la ciudad, pasar los controles de seguridad, tener esperar en la zona de embarque… Si existiera la oportunidad de viajar en tren, con conexiones desde el centro de la ciudad, estoy convencido de que una mayoría lo elegiría frente al avión”.
Los impulsores de Stay Grounded son conscientes de que luchan contra gigantes. Aun así, creen que hay esperanza: “El modelo actual tiene vuelta atrás, pero será un poco doloroso para todos. En primer lugar para las empresas, porque hay que empezar a poner impuestos por la quema de combustible fósil y por el número de pasajeros. Lo será para el propio negocio de la aviación, que genera muchos puestos de trabajo. Y por último, lo será también para las personas a las que nos gusta viajar, que estamos disfrutando unos precios muy bajos y que no se corresponden con el impacto real que tiene nuestra manera de viajar”, señala el coordinador de Clima y Energía de Amigos de la Tierra. “Creo que, antes o después, habrá una reducción drástica del número de pasajeros. Es importante que así sea”.
https://www.elsaltodiario.com/aviacion/nace-stay-grounded-plataforma-frenar-expansion-trafico-aéreo
 

5 - 7 de Oct.: Foro de Movimientos Sociales de Madrid

en:  CSA La Tabacalera, c/ Embajadores, 53

http://rojoynegro.info/evento/cultura-libre/foro-movimientos-sociales-madrid

Los aeropuertos incorporarán controles biométricos en tres años

Durante los próximos tres años, el 77% de los aeropuertos y el 71% de las aerolíneas incluirán programas de identificación biométrica de los pasajeros, una tecnología que los principales actores de la industria aeronáutica identifican como prioritaria para ofrecer viajes seguros y fáciles a los usuarios.
Así, según una investigación de la consultora de servicios tecnológicos para la industria, SITA, las soluciones de gestión de identidad, incluidos sistemas biométricos, que eliminan la necesidad de verificaciones manuales, y que ya prueban con éxito aeropuertos como el de Singapur, y compañías como Lufthansa, “mejoran la experiencia del pasajero al tiempo que ayudan a las aerolíneas y los aeropuertos a cumplir con la variedad de regulaciones de los gobiernos y las agencias fronterizas”.

Incorporación de la tecnología biométrica

En su informe Air transport IT insights 2018, la compañía analiza cómo se incorporan los datos biométricos a la gestión de los pasajeros en los aeropuertos; en concreto, a la identificación requerida en los diferentes procesos del viaje, como el control de aduanas o el acceso a las aeronaves.
El sistema de identificación biométrico permite agilizar rápidamente el embarque de los aviones.Barbara Dalibard, CEO de SITA, señaló, no obstante, que “la integración genera desafíos y la variedad de demandas legislativas puede ser desalentadora para las aerolíneas y los aeropuertos”. Por ello, instó a aerolíneas, aeropuertos, gobiernos y otros proveedores de la industria a “colaborar y utilizar la tecnología para automatizar, e incluso eliminar, procesos tediosos”.
La tecnología más extendida es la verificación de identidad en las terminales automáticas de check in, que ya está en uso en el 41% de los aeropuertos, según el informe, mientras que el 74% tiene planes para desplegarlo antes de 2021.
Las puertas de auto embarque que utilizan la biometría como identificación, en sustitución de documentación como el pasaporte, también se convertirán en algo común en los próximos tres años, con el 59% de los aeropuertos y el 63% de las aerolíneas que esperan utilizarlos.

Desafíos para su implementación

La investigación de SITA muestra que la industria enfrenta algunos desafíos para la plena adopción de la biométrica para el control de identidad de los pasajeros. Así, más de un tercio de las líneas aéreas citan la integración de las herramientas y tecnologías en los aeropuertos y la falta de estándares en los controles como los principales desafíos.
Para los aeropuertos, la situación es similar, y el 39% de ellos sostiene que cumplir con los requisitos gubernamentales y legislativos también es un gran desafío.

Nuevas tecnologías

Las aerolíneas y los aeropuertos también barajan otras tecnologías para la gestión de la identidad del pasajero. Un ejemplo es blockchain; el 40% de las aerolíneas y el 36% de los aeropuertos creen que el principal beneficio que puede proporcionar esta tecnología pasa por agilizar el proceso de identificación al reducir la necesidad de múltiples controles.
En general, la inversión en tecnología está aumentando, según el informe, que predice incrementos en las inversiones de las aerolíneas en tecnologías de la información del 3,67% de sus ingresos. La inversión por parte de los aeropuertos también será fuerte, con una estimación del 5,69% de sus ingresos para este año.

Inteligencia artificial

Además, las aerolíneas también están invirtiendo en nuevas tecnologías que les ofrecen beneficios estratégicos y operativos. Es el caso de la inteligencia artificial (IA), que se considera beneficiosa para una amplia gama de operaciones aéreas. Así, el 84% de las aerolíneas planea desarrollar programas importantes en este campo en 2021, lo que supone un incremento del 52% sobre el informe del año pasado.
Los aeropuertos también están invirtiendo en IA, con un 61% de los encuestados que manifiesta planificar programas en este sentido en los próximos tres años, frente el incremento del 34% en 2017.
Sin embargo, los usos de la inteligencia artificial por parte de aerolíneas y aeropuertos son diferentes; mientras las primeras están analizando el potencial del uso para agentes virtuales y chatbots (alrededor del 85% de las encuestadas), el 79% de los aeropuertos utilizan actualmente -o planean usar- inteligencia artificial para el análisis predictivo que contribuya a mejorar la eficiencia operativa.
En este sentido, Dalibard agregó “está claro que la voluntad de la industria es cambiar la forma en que viajamos al mejorar la eficiencia y hacer que el viaje de los pasajeros sea lo más seguro y cómodo posible, lo que requiere una política alineada”.
El informe de SITA se realiza sobre la base de la información aportada por más de 180 altos ejecutivos en tecnologías de la información pertenecientes a los principales aeropuertos y aerolíneas del mundo, que representan el 39% de los aeropuertos a nivel global y el 27% del tráfico mundial de pasajeros.
https://www.cerodosbe.com/es/transportes/aerolineas/aeropuertos-incorporaran-controles-biometricos-en-tres-anos_580646_102.html

1 oct 2018

La revolución de los mayores

La nueva ola de la tercera edad cambiará la sociedad "hacia una más integrada y mucho menos discriminatoria". Desde el colectivo reclaman la revalorización de las pensiones y una ley de dependencia de calidad.
El mundo de las personas mayores vive una auténtica revolución. Varias campañas en las redes sociales ofrecen una imagen nueva de un colectivo que reclama sus derechos, recuerda que tiene mucho que decir y no duda en salir a la calle para sacar los colores a los políticos: tienen tiempo y ganas.
"Soy mayor y tengo derechos, que también son los tuyos", es una de esas campañas lanzadas con motivo del Día de las Personas Mayores, en la que puede enviarse un vídeo o hacerse una foto con el móvil donde se lea el derecho que se reclama y subirlo a las redes sociales con la etiqueta #SoyMayor.
Pensionistas protestan frente al Congreso. EFE¿Asistimos a una nueva generación de mayores?, preguntamos a la gerontóloga social Maite Sancho. "Estamos delante de una auténtica revolución, esto que se llama la revolución de la longevidad es un hecho, se ve con el tema de las pensiones, pero no es solo eso. Estamos hablando de una generación que se va en muchos casos muy pronto del mercado laboral y que tiene mayor formación, pero no podemos olvidar que estamos delante de un grupo muy heterogéneo, con necesidades diferentes y que responde de forma diferente; aún así está claro que es otro mundo el de la vejez que viene".
Ahora, son 9,5 millones, pero para el 2066 se estima que habrá más de 14 millones de personas con 65 y más años en España. El perfil de los mayores hoy es diferente al de hace una década. En las últimas generaciones que se han incorporado al grupo de jubilados hay muchas mujeres que han trabajado fuera de casa, destaca. "Los próximos diez años se va a incorporar ya una generación con mucho mayor grado de instrucción y mejores condiciones sociales y económicas y eso construye sociedades distintas".
"El primer reto que tiene la sociedad es empezar a combatir los estereotipos en relación con la vejez y el envejecimiento, contra esa especie de cartel que se pone una persona desde el momento en que se jubila, de que ya no tiene un rol social y que no es el que era; eso hace un daño tremendo y las nuevas generaciones que se jubilan de alguna manera no están dispuestas a entrar por ahí", añade esta experta, que preside la Fundación Amigos de los Mayores.
¿Hacia dónde vamos? Hacia una sociedad que debería ser "más integrada y mucho menos discriminatoria", apunta la especialista en mayores. "Las personas que se jubilan ahora tienen treinta años por delante para desarrollar un proyecto de vida, en el que no solo hay derechos; también hay responsabilidades, compromiso social y familiar, personas más integradas, más sanas, más formadas y más exigentes", concluye.
Los sindicatos han invitado a los mayores a salir a la calle para celebrar esta conmemoración, que coincide con las jornadas reivindicativas de pensiones dignas. ¿Pero secundan más manifestaciones que hace una década? Adela Carrió, secretaria confederal de ugt, cree que el activismo siempre ha estado en muchos de los mayores, que vivieron la dictadura y la transición a la democracia.
"Todos nuestros mayores siempre han sido reivindicativos, han sido activistas, pero llega la crisis y uno de los colectivos más afectados son los jubilados y pensionistas, y salen más a la calle".
Motivos tienen, explica la responsable sindical. "Ha habido muchos recortes, la reforma laboral y sobre todo la de las pensiones en 2013; ven cómo empiezan a perder calidad de vida, cómo no han ido a mejor y han sido conscientes de que debían salir a la calle".
También ha hecho mella la aplicación de la ley de dependencia -"que no ha sido como esperaban"-, el copago de la sanidad -"que  les ha mermado los ingresos"- y son víctimas de la pobreza energética por la subida de la luz. "Ese cúmulo de circunstancias ha hecho que los mayores que siempre han estado en la calle sigan estando e incluso haya más", opina la sindicalista.
Pero los mayores también han abrazado otras banderas que no tenían nada que ver con la crisis, como la del feminismo. "Los mayores de ahora son generaciones más formadas y además también prestan su apoyo a las causas que afectan a toda la familia, a sus hijos o a sus nietos; se han dado cuenta de que o la sociedad sale a la calle a reclamar o no hacemos nada, son conscientes y además pueden salir porque tienen esas horas para hacerlo".
Para la presidenta de la Fundación Edad y Vida, María José Abraham, "los mayores están aprendiendo a organizarse a través del asociacionismo y eso requiere su tiempo", pero tienen claro lo que piden a los políticos: "Escucharnos; no pedimos cosas imposibles y no estamos luchando por nosotros, sino por nuestros hijos y por nuestros nietos".
"Entendemos que el envejecimiento es un proceso en el que estamos metidos todos, y el reto demográfico que se nos viene encima y el estado de bienestar solo va a ser sostenido si tenemos una visión muy global de la sociedad", añade.
La responsable de esta fundación, dedicada a la reflexión sobre el envejecimiento, propone "poner encima del tablero público la necesidad de hacer cambios de carácter estructural y no cortaplacistas".
"La gente necesita una buena salud, una buena prevención, unos recursos económicos y una seguridad que les permita envejecer dignamente", concluye la experta.
https://www.publico.es/sociedad/dia-mayores-revolucion-mayores.html

Por qué deberíamos cerrar los CIE: Aluche y la violencia de Estado

Badara tiene 42 años, es senegalés y llegó a España en 1992, contaba con tan solo 16 años. Lo hizo mediante visado Schengen, después decidió instalarse en las Islas Canarias. Siete años antes de su llegada se habían creado los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), fue bajo el gobierno socialista de Felipe González, por mandato de la primera Ley de Extranjería, pero él acabaría conociéndolos mejor que quienes los había creado.
La ley estableció “la posibilidad de acordar judicialmente el ingreso en centros que no tengan carácter penitenciario de extranjeros incursos en determinadas causas de expulsión mientras se sustancia el expediente”. Para Badara, entre la cárcel y el CIE, “preferiría la cárcel, al menos allí podía hablar, en el CIE solo obedeces y más te vale callar, no eres persona, ellos deciden”, comenta por teléfono. Su paso por prisión en 2015 estaba relacionado, según explica, con el acoso por parte de la policía local que acabaría en una ocasión con él en comisaría, lleno de golpes y con un informe médico que le diagnosticó siete infartos cerebrales. Tras año y medio, con su puesta en libertad, sería conducido automáticamente al CIE de Aluche. Algo que ya se esperaba, “te vamos a mandar a tu país, me dijo la policía en prisión”, un país que había dejado atrás hacía 24 años.
En total permaneció 43 días en el CIE de Aluche, ubicado en la antigua cárcel de Carabanchel en Madrid con el que se había reemplazado en 2005 el Centro de Moratalaz. Las reformas permitieron pasar de las 60 plazas de Moratalaz a las 280 en Aluche, 40 reservadas a mujeres. A pesar de no tener “carácter penitenciario”, estos centros se asemejan a una cárcel. El de Aluche consta de cinco módulos que encierran en espacios estancos diferenciados; habitaciones con forma de celda dispuestas a ambos lados de extensos pasillos; ventanas ocultas tras planchas metálicas que apenas permiten visión exterior y el paso de la luz; rejas; patios con fuerte vigilancia policial; la zona de visita de abogados y familiares sin privacidad y vigilada, etc. Las habitaciones, con dimensiones de entre 21 y 40m2, se configuraron para albergar entre cuatro y seis personas, aunque según internos, no bajan de los seis u ocho. Ya en 2005, el Fiscal General del Estado señaló que el de Aluche, “cada vez se parece más a un centro penitenciario pero sin contar con las infraestructura [y personal cualificado] de los mismos”.
Entre 2008 y 2009 los informes del Defensor del Pueblo sobre Aluche denuncian la falta de transparencia, el hacinamiento, las malas condiciones de salubridad, la ausencia regular de un médico, la separación de menores de sus padres, la forma inhumana de las visitas (vigilancia extrema y sin contacto físico) y también la falta de protocolo en las sanciones que conlleva a la arbitrariedad e indefensión. Un año antes se hacían públicas las condiciones de los centros en España: “falta de calefacción”, “hambre”, “comida con pelos, gusanos…”, “atención médica deficiente”, casos de “maltrato y vejaciones” y “maltratos a internos a altas horas de la madrugada” y “amenazas con expulsión si hay denuncias”. A día de hoy, las quejas de los internos se formulan en los mismos términos. Badara lo sabe bien, “comíamos solo para no morirnos de hambre”. Disponían de un baño cuya cisterna no funcionaba, por lo que tenían que esperar horas para acceder al baño general compartido por centenares de internos, “aquello es inhumano”, repite.
Más allá de la frontera de lo humano
La información arriba descrita ha sido extraída del informe elaborado gracias a las visitas por activistas de la organización SOS Racismo Madrid al CIE de Aluche entre 2014 y 2017 que han servido para recabar datos y estadísticas que complementan con informes de esta y otras entidades públicas. Su finalidad es, documentar las vulneraciones de derechos humanos e incidir en la necesidad de cerrar estos centros. Porque, su existencia, señalan, es parte de un engranaje racista que es la antesala de las expulsiones y las devoluciones de migrantes: “Los CIE representan una maquinaria que impone la violencia en la vida de miles de personas al año y su existencia busca legitimar un sistema excluyente, racista y desgarrador”.
Para la elaboración del informe, SOS Racismo Madrid acompañó a 843 internos de Aluche. De las cuales un 8,3% eran mujeres y un 4,9% (41 personas), manifestaban ser menores. Una vulneración del principio de protección de la infancia y del interés superior del menor. Ya en 2016, el Ministerio del Interior reconocía la privación de libertad de 51 menores en los diferentes CIE del Estado. De los contabilizadas por SOS Racismo, al menos 5 fueron expulsados. Y, sólo a 10 se les reconoció la minoría.
Esto evidencia un fallo en los procedimientos de identificación de personas en situación de vulnerabilidad desde que llegan a territorio y son detenidas. Entre las diferentes barreras de los menores, está el hecho de ser declarados mayores de edad por las pruebas forenses, como le ocurrió a 16 de esos 41. Es alarmante el margen de error de estas pruebas. El método de Greulich y Pyle, por el cual se determina la edad a través de pruebas radiológicas de la muñeca, tiene un margen de error de aproximadamente 1,7 años. Según un informe del Sindic de Greuges, no distingue edades superiores a 19 años, dificultando la determinación de la edad de los menores que se acercan a la mayoría. También se han dado casos de personas que manifestaban ser menores y fueron expulsadas de forma rápida, antes expresar su situación.
Cerca de la mitad de los internos visitados por SOS Racismo llevaban más de tres años en España, contaban con un alto nivel de arraigo y el 86% no vivían en Madrid en el momento de la detención. Este desplazamiento es parte de una misma maquinaria que desarraiga, cuando una persona es detenida en un territorio para ser encerrada en un CIE de otro territorio se la aleja de su familia, amistades o de cualquier tipo de red de apoyo. Esto tiene un impacto psicosocial muy fuerte en las personas que se encuentran encerradas ya que aumentan el aislamiento que ya se genera en el CIE.
Además, la mayoría de los autos de internamiento de estas personas fueron dictados en Andalucía. Un aumento relacionado con el incremento de las llegadas a las costas. La política migratoria centrada en la detención/expulsión de cuerpos migrantes. La mayoría de personas detenidas en frontera, inmediatamente son trasladadas al CIE, configurándose estos como una extensión de las fronteras y una prolongación de la violencia institucional.
Hasta 2017, año en el que se da un repunte en las personas visitadas detenidas en frontera, el mayor porcentaje, con diferencia, corresponde a aquellas personas que llevan viviendo en España más de seis años. Las personas con más arraigo son tanto las más encerradas como las más expulsadas. El encierro en el CIE supone arrancar a estas personas de su cotidianidad. Puede suponer también la pérdida de trabajo dado que el internamiento se puede prolongar hasta dos meses. Badara, llevaba en España 23 años y se había dedicado a la mecánica y a la construcción, carecía de un situación administrativa regular, una situación que le impedía acceder a sus derechos más básicos a pesar del tiempo que llevaba en territorio español.
La resistencia frente a la violencia institucional
Durante el tiempo analizado, las vías de resistencia de los internos han sido diversas, desde cartas y quejas colectivas a los Juzgados de Control a protestas en el CIE. Además, SOS Racismo contabilizó 15 huelgas de hambre en señal de protesta por el internamiento, las condiciones de éste y/o la posible deportación. En este periodo se produjeron tres protestas colectivas que han incluido la participación de un gran número de personas internadas.
Durante la época en la que las ONG tenían vetado el acceso al centro -hasta el 20010-, hubo al menos un mínimo de dos huelgas de hambre. Los internos del Centro se declararon en huelga para denunciar las condiciones inhumanas de su reclusión. La extralimitación policial como las penas de calabozo sin dar comida para el que proteste. Un Sistema de absoluta indefensión judicial (muchos abogados no van) o un encierro que supera el máximo de días estipulados. Otra vulneración se produce en la limitación del derecho a la comunicación. En este sentido, no solo se producen incumplimientos en los horario de visitas de forma habitual, también se restringen visitas en momentos de tensión. Sin olvidar el derecho de ser asistido por un intérprete. La correcta comprensión y comunicación por parte del interno en el CIE es fundamental. Eso lo supo con el paso de las semanas nuestro entrevistado, que después de unos días interno comenzó a ayudar a los jóvenes que llegaban nuevos, hacía de traductor y les hablaba de sus derechos, “pero la policía me quitaba mis pertenencias y me decían que dejara de hacer eso”.
Alrededor de las 21 horas de la noche del 18 de octubre de 2016, un grupo de unas 60 personas permanecieron en el comedor tras la cena en lugar de volver a la celda. La situación de tensión producida por las condiciones descritas era generalizada y la no obtención de respuesta les había llevado al límite, decidiendo por ello elevar sus quejas por otros medios. Finalmente, 39 se movilizaron y consiguieron alcanzar la azotea del CIE. SOS Racismo Madrid pudo acceder a testimonios que relataron cómo tras finalizar esta protesta numerosos internos habrían sido sometidos a malos tratos por parte de la policía que habrían incluido las agresiones físicas. Además, no sólo habrían sido dirigidas a los participantes en la protesta sino a otros de forma indiscriminada. Posteriormente, el 19 de octubre se activó un dispositivo de opacidad a cargo del entonces ministro de Interior, del Partido Popular, Jorge Fernández Díaz.
Resultado de imagen de contra los cies alucheLa noche del lunes 31 de julio de 2017, se producía una nueva protesta multitudinaria. En todas las situaciones nombradas, y otras que por extensión no se nombran, han estado presentes agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP). Además, se dificulta la investigación de los hechos denunciados en cuanto a la desproporción y vulneración de los derechos de los internos que se manifiesta mediante la expulsión de testigos.
Desde SOS Racismo Madrid señalan, además, los intentos desesperados de los internos por ser escuchados y reacciones arriesgadas ante el sufrimiento extremo como han sido los 7 intentos de suicidio y los 11 intentos de fuga. No obstante, algunas personas han informado haber sufrido malos tratos pero temiendo represalias al denunciar no han querido formalizarla.
Denuncias por torturas, muertes
Toda esta violencia no solo genera sufrimiento, también muerte. En nuestra memoria están Osamuyi Aikpitanyi de Nigeria (2007), Jonathan Sizalima de Ecuador (2009), Mohamed Abagui de Marruecos (2010), Samba Martine de Congo (2011), Idrissa Diallo de Guinea-Conakry (2012), Aramis Malukyan de Armenia (2013) y Mohammed Bouderbala de Argelia (2017).
Osamuyi, de 23 años, moría asfixiado en pleno vuelo en un avión de la compañía Iberia, esposado y amordazado mientras se ejecutaba su deportación. Su muerte sacó a la luz las expulsiones con uso de medios de contención mecánica y protocolos de sedación con fármacos psiquiátricos en el traslado desde el CIE al aeropuerto. De haber recibido la asistencia médica recogida por la normativa de los CIE, Samba Martine, procedente de República Democrática del Congo y registrada con el número 3106 en Aluche, no habría fallecido aquel 19 de diciembre de 2011. La joven no fue atendida ni diagnosticada a tiempo, hasta que finalmente murió en el hospital.
Badara sufría depresión y ansiedad, pero tampoco fue atendido correctamente. Les pidió que le llevarán al hospital para hacerle pruebas médicas, “pero se limitaban a darme fármacos. “Tampoco faltaron las palizas”, recuerda a un chico en particular al que el personal policial sacó de su celda, “estaba temblando de la paliza”, comenta que el joven tenía el cuerpo magullado y la cara roja, “era el pan de cada día”.
En Abril 2008 se hacen públicas denuncias de malos tratos y vejaciones a través de comunicaciones con los internos por parte de la organización Ferrocarril Clandestino. En agosto de 2009 atendiendo el encargo del Servicio Jesuita a Refugiados a CEAR un grupo de personas acceden a los CIE de Aluche, Málaga y Valencia. Tras entrevistar a decenas de internos y funcionarios se estructura el Informe “Situación de los centros de internamiento para extranjeros”. Durante el proceso de entrevistas se da una huelga de hambre en Aluche sofocada por antidisturbios. En dicho Informe se denuncia no solo la violación de las propias leyes de extranjería en los tres centros, también las torturas policiales a las personas migrantes. La reiteración de la represión quedará recogida en otro informe posterior firmado por Ferrocarril Clandestino, Médicos Mundo Madrid y SOS Racismo. En él se muestran las denuncias de malos tratos por parte del personal policial, que constituyen medidas represivas y la falta de una fiscalización que pueda vigilar los sucesos.
Deportaciones
“No todas las personas son expulsables”, dice el informe de la organización. Una persona puede ser expulsada en el momento en el que exista un acuerdo de readmisión entre España y su país de origen. Los acuerdos en materia migratoria a menudo aparecen camuflados bajo la lógica de cooperación entre estados y están dotados de gran opacidad y controversia, produciéndose éstos con terceros estados pero también entre estados de la propia UE.
Según los informes periódicos del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT), el internamiento en el CIE de Aluche ha presentado una tendencia a la disminución entre 2014 y 2016 pero se observa una ruptura de la tendencia con un importante aumento en el año 2017. Además, la disminución que se produjo de las expulsiones entre 2014 y 2016 fue acompañada de un incremento masivo de las deportaciones exprés. Una práctica que permite ejecutar expulsiones en menos de 72 horas, sin apenas tiempo de formalizar recursos jurídicos, dado que en el plazo de 3 días deben aportar la documentación. Además, estas expulsiones se llevan a cabo, por sus características, con un control judicial dificultado. La opacidad en torno a ésta modalidad de deportación dificulta el acceso a los datos sobre las mismas.
Paradas racistas
La mayoría de personas de origen marroquí fueron detenidas tras la solicitud de documentación en espacios públicos, ocurre lo mismo con las personas procedentes de Senegal, en el período analizado por SOS Racismo hubo 286 personas senegalesas encerradas en los distintos CIE del Estado español. El 75% de las personas de esta nacionalidad visitadas en 2014, habían sido detenidas a raíz de que la policía les había pedido la documentación en un lugar público. Se llevan a cabo identificaciones policiales por perfil racial con el objetivo de llenar los vuelos colectivos de deportación, denuncia la organización, que señala el gran negocio que suponen los vuelos colectivos de deportación para muchas empresas.
Entre 2014 y 2017, un 31% de las personas acompañadas afirmaban haber sido detenidas tras la solicitud de documentación en espacios públicos. Ésta práctica sigue señalando en las calles, a personas que son o se les presupone origen migrante, contribuyendo a la criminalización racial. Esto pone de manifiesto cómo las identificaciones racistas permanecen al servicio del sistema de expulsión y las llamadas para que acudan a comisaría alegando otros motivos, se siguen empleando como un mecanismo para expulsar, incluso después de que ésta práctica fuera declarada ilegal por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
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No obstante, se observa que estos internamientos han disminuido paulatinamente a la inversa que los internamientos producidos tras la detención en frontera. La evolución de los internamientos tras la detención en frontera correspondía en 2014 al 11%, en 2015 al 13%, aumentando en 2016 hasta el 40%, y llegando ya al 55% en 2017. Esto no significa que las identificaciones racistas disminuyan, sino que es posible que estén más relacionadas en la actualidad con la práctica de las deportaciones exprés que con el internamiento. Se observa que un 9% de las personas visitadas fueron internadas, como Badara, tras la detención producida a su salida de prisión y tras el cumplimiento de la pena. Este tipo de detención supone una triple condena, las personas que son condenadas a prisión, cumplen su condena pero en el transcurso del cumplimiento, no pueden renovar su permiso de residencia. Al salir de prisión, son internadas en el CIE (doble condena) y después, incluso llegan a ser expulsadas (triple condena).
Después del CIE, lejos de la creencia de que las personas que son liberadas del CIE pueden automáticamente regularizar su situación, la realidad es que estas personas quedan libres pero su libertad de movimiento no existe. La regularización se dificulta al ligarla a la existencia de un contrato laboral formal y al cumplimiento de diversos requisitos. Por ello una de las exigencias de la organización es ésta desvinculación del contrato de trabajo al permiso de residencia. Pues lo contrario, condena al círculo de ésta violencia institucional.
Según SOS Racismo, no se trata de mejorar ni abrir nuevos CIE, sino de un cambio en los paradigmas en la política migratoria donde no se de el encierro a personas por una situación administrativa irregular, una política que provea de derechos a las personas y que no les prive de ellos. La problemática no es el tipo de CIE sino su mera existencia. La única alternativa respetuosa con la dignidad y los Derechos Humanos es su cierre.
Una opinión que comparte Badara. “Ningún país que se precie democrático debería tener centro de internamiento hechos simple y llanamente para hacer daño a personas que solo buscan un futuro mejor”, señala. “Los inmigrantes llegan a España después de un camino de años donde soportan una infinidad de violencias y cómo son recibidos, mediante la criminalización y encierro entre rejas a lo largo de todo el territorio”.
http://esracismo.com/2018/09/18/por-que-deberiamos-cerrar-los-cie-aluche-y-la-violencia-de-estado/