4 feb 2019

Las horas extra no pagadas impiden crear 74.000 empleos

Resultado de imagen de horas extras cgt Los asalariados en España realizan cada semana un total de 2.962.000 horas extraordinarias que no son remuneradas por sus empresas, lo que supone que las compañías se ahorren el pago de 74.050 empleos a tiempo completo (40 horas) que cubren con horas sin pagar. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el cuarto trimestre de 2018 se realizaron 2.962.000 horas extraordinarias no remuneradas, que suponen un 8,3% más que en el mismo periodo de 2017, cuando se realizaron 2.734.900. En comparación con el trimestre anterior, las horas no pagadas repuntaron un 18,2%. De esta manera, las horas extra no pagadas se acercan a los tres millones que alcanzó en la última ocasión en el cuarto trimestre de 2015 (3.214.600 horas). Este tipo de horas son, desde el segundo trimestre de 2017, menos frecuentes que las pagadas, que sumaron 3.473.000 horas entre octubre y diciembre del pasado año. Por género, los hombres realizaron más horas extra no remuneradas —1.886.700— que las mujeres, que hicieron 1.075.300. Esta es la tendencia habitual desde que empieza la serie histórica que considera el INE, en 2008. El sector en el que las empresas se 'ahorran' más puestos de trabajo a tiempo completo gracias a estas horas extra es el comercio al por mayor y al por menor, y la reparación de vehículos de motor y motocicletas, con más de 11.200 empleos (11.268) de 40 horas semanales. A continuación, se sitúan la industria manufacturera, con algo más de 8.600 (8.678); la hostelería, con 8.075 empleos; y actividades profesionales, científicas y técnicas, con 7.048. En suma, en el cuarto trimestre de 2018 los asalariados realizaron 6.435.000 horas extraordinarias, un 5% más que en el mismo periodo del año anterior. De estas, el 46% no fueron pagadas.                                            
https://www.20minutos.es/noticia/3553217/0/horas-extra-no-pagadas-aumentan-impiden-crear-empleos/#xtor=AD-15&xts=467263

Plazo final a las aerolíneas para cumplir la normativa UE en un Brexit duro

Bruselas otorgará a los grupos de aerolíneas de ambos lados como IAG -holding de British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus- un plazo de siete meses para revisar la composición de su accionariado con el fin de conservar todos los derechos de vuelo dentro de la Unión Europea si el Reino Unido sale del bloque europeo sin un acuerdo el mes que viene. No obstante, el plan que adoptarán para lograrlo deberá ser presentado en las dos semanas siguientes a la aprobación del Proyecto de Ley que debate la Comisión Europea sobre aspectos reglamentarios de la propiedad para la aviación post-Brexit. La mayoría utilizará la estrategia de forzar la venta de sus acciones a los inversores no europeos para que las compañías permanezcan operativas en el espacio aéreo comunitario.
Resultado de imagen de aerolíneas brexitEl estricto período de ajuste para las aerolíneas, que deben demostrar que son de propiedad mayoritaria y controladas por ciudadanos de la UE para retener todos los derechos para volar a través del continente y dentro de alguno de sus Estados miembro, se describe en las revisiones de un proyecto de ley visto al que ha tenido acceso el diario británico Financial Times.
Los Estados miembro de la UE están apoyando ampliamente este acercamiento antes de la salida programada del Reino Unido el 29 de marzo.
La aviación es un sector estrechamente regulado que se enfrenta a un doble golpe del Brexit, ya que una abrupta salida del Reino Unido de la UE interrumpiría no solo los horarios de vuelo sino también las licencias que las aerolíneas utilizan actualmente para operar, que se administran en función de la nacionalidad de los accionistas.
Funcionarios de alto nivel de la UE dicen que el período de gracia de siete meses propuesto se combina con requisitos precisos y plazos, que obligarían a operadores como IAG y Ryanair, que también tiene un gran número de accionistas del Reino Unido, a activar potencialmente la venta forzada de acciones de inversores no-UE.

Nueva normativa

Los planes de los grupos de aerolíneas para mantener las licencias existentes se deben presentar a los reguladores dentro de las dos semanas posteriores a la adopción del proyecto de ley, que podría llegar a fines de este mes.
"Ese plan establecerá, de manera completa y precisa, las medidas destinadas a lograr el pleno cumplimiento de los requisitos de propiedad y control de la UE a partir del 27 de octubre de 2019 a más tardar", establece el proyecto de ley. "Cuando la compañía aérea no haya presentado un plan dentro del límite de tiempo de dos semanas, la autoridad competente para la concesión de licencias revocará la licencia de operación".
Si bien Ryanair y easyJet con base en Luton dicen que tienen planes de contingencia para garantizar que más del 50% de sus accionistas son ciudadanos de la UE, posiblemente mediante el uso de la venta forzada de acciones, IAG se ha mostrado reticente a explicar sus propuestas para hacer frente a un Brexit sin acuerdo.
Estimaciones independientes sugieren que IAG enfrenta el mayor desafío de todos, ya que algunos analistas consideran que su participación actual de la UE es del 25%. Bruselas ha advertido a IAG que su plan escogido para continuar volando libremente por Europa no cumpliría con las leyes de la UE, según funcionarios de alto rango.
En una conferencia de prensa el viernes, el presidente de IAG, Willie Walsh, se negó a comentar sobre el trabajo que IAG estaba haciendo con sus aerolíneas españolas para prepararlas para el Brexit. Añadió que esperaba que el Reino Unido y la UE alcanzaran "un acuerdo global" sobre el Brexit. No obstante, un portavoz de IAG dijo que el grupo estaba "seguro" de que cumpliría con las reglas de propiedad de la UE después del Brexit.
José Luis Ábalos, ministro de Fomento de España, dijo al parlamento esta semana que Iberia y otras aerolíneas estaban "trabajando intensamente" para ajustar su estructura de control y propiedad para estar listas para el Brexit (ver: En España el Brexit tendrá su mayor impacto en el sector aéreo).
Los acuerdos de cumplimiento de las normas de propiedad de las aerolíneas de la UE forman parte de un paquete de leyes de emergencia que apuntan a mantener en funcionamiento los servicios básicos de transporte si el Reino Unido se va sin un acuerdo el próximo mes.
España, Francia, Finlandia y Polonia lideraron las convocatorias para ofrecer acuerdos mucho más generosos para los transportistas y grupos de aerolíneas, por lo que los niveles de una interrupción operativa después de un Brexit sin acuerdo se redujeron. En particular, España pidió un enfoque más relajado para hacer cumplir las reglas de propiedad de las aerolíneas.
En contraste, la Comisión Europea ha adoptado un enfoque menos indulgente, argumentando que las negociaciones futuras con el Reino Unido se verían socavadas al ofrecer beneficios de mercado único a los grupos de transporte británicos en un escenario sin acuerdo, incluso por un período temporal.
El compromiso discutido por los embajadores de los otros 27 estados miembros extiende más libertades operativas a los transportistas de carga, con un límite en los números de vuelo. Los vuelos de pasajeros están limitados a viajes de punto a punto, lo que podría causar una interrupción considerable para las aerolíneas que no pertenecen a la UE que operan desde el Reino Unido.
Los franceses solicitan que los transportistas disfruten de derechos de mercado único durante un período limitado después de que Brexit, una propuesta que fue rechazada por otros estados miembros.
Según una nota diplomática de la reunión, Alemania y los Países Bajos se encontraban entre los países que pedían un enfoque más disciplinado de las medidas de contingencia para un Brexit sin acuerdo.
En su propuesta original, la comisión evitó dar a las aerolíneas un período de ajuste. En la reunión de esta semana, señaló "las preocupaciones" de varios estados miembros sobre la propiedad y el control de las aerolíneas, incluidos España, Francia, Chipre, Hungría e Irlanda. Pero los altos funcionarios de la UE señalaron que "no deberíamos dar una ventaja competitiva a aquellos que no planificaron con tiempo".
La fecha límite de siete meses fue descrita por los funcionarios como una forma de “alinear a las aerolíneas con las regulaciones de propiedad” de una manera justa, ya que las compañías deberían presentar sus planes de reestructuración antes de que se produzca el Brexit.
https://www.hosteltur.com/126621_plazo-a-las-aerolineas-para-cumplir-la-normativa-ue-ante-un-brexit-duro.html

3 feb 2019

Transporte aéreo y Alitalia: entre ganancias capitalistas y luchas de los trabajadores

En 2018, los ingresos por pasajero por kilómetro aumentaron 6,2% respecto del año anterior y en 2019 el 1% del PIB mundial (900 mil millones de dólares) se gastará en viajes aéreos, declaró Alexandre de Juniac, director general y Ceo de Iata (Asociación Internacional del Transporte Aéreo), durante el “Global Media Day” de Ginebra. A noviembre de 2018, respecto del período anterior ha habido un aumento medio de la demanda internacional de pasajeros de 6,6%, remolcada principalmente por los vectores europeos: en Europa el aumento de la demanda ha sido de 9%; seguida por EEUU, 6.1%; Asia-Pacífico, 6%; América Latina, 5.8%; y Medio Oriente, 2,8%. En Italia, la demanda de pasajeros creció 5,7% respecto del período anterior. Sin dudas, un sector saludable en el que, año tras año, se siguen estimando y previendo tasas de crecimiento, ya sea en lo que concierne a pasajeros o mercancías, con sus correspondientes ganancias. Un sector impulsor del turismo y la economía de numerosos Estados en que, en cambio, la liberalización del mercado, está totalmente entre las más despiadadas, y la privatización de aeropuertos y de compañías de bandera, de hecho ha convertido el servicio público –con finalidad de salvaguardia y respeto de las exigencias y necesidades de comunidades enteras y de países– en un instrumento de provecho en manos de especuladores privados sin escrúpulos que, con el soporte de los gobiernos y las organizaciones sindicales complacientes, ha basado las propias “fortunas” sobre un sistema programado en la explotación de los trabajadores y los territorios.
Resultado de imagen de trabajadores AlitaliaLa explotación salvaje de los trabajadores: Fiumicino, Linate y Malpensa
Ya la competencia entre las varias compañías se mide bien poco por los servicios ofrecidos –casi todos se pagan– sino que se basa principalmente en el costo del trabajo que cae a raíz de sueldos de hambre, productividad en las estrellas y precariedad difusa, pero también a través de tercerizaciones de la actividad donde se llegan a utilizar hasta falsas cooperativas en las cuales se mide el máximo nivel de explotación por chantajes salariales y ocupacionales, que afectan muy duramente a los sectores de la población más pobre y a los trabajadores inmigrantes.
Entre los ejemplos más evidentes podemos citar sin duda la escala de Fiumicino, cuya actividad ha sido delegada a la familia Benetton a través de la adquisición y el control de la sociedad de gestión Aeropuertos de Roma, hoy de propiedad del grupo Atlantia, empresa de familia. Nos encontramos, de hecho, frente a un servicio público en concesión a los privados que, financiándose con los impuestos y tarifas aeroportuarias (dineros públicos), sacan luego de ello beneficios personales, ni más ni menos que como funciona para las autopistas.
No muy diferente es la situación en las escalas milanesas de Linate y Malpensa donde la histórica sociedad de gestión SEA, de la que en 2014 han sido desincorporadas (tercerizadas) las actividades de Handling hacia la sociedad Airport Handling, es 55% de propiedad de la comuna de Milán y el resto de la sociedad privada F2i, esta última, sociedad infraestructural que en estos días también ha adquirido 55% de la escala triestina.
El caso Alitalia
Al interior de esta centrifugadora del transporte aéreo internacional, se encuentra también Alitalia, que de 2008 a hoy, de hecho, ha quebrado tres veces y está a punto de cambiar de nuevo la propia razón social (por tercera vez en 10 años). Y todo eso no ha ocurrido porque Alitalia ha sido extraña al “juego” del dumping social con el impulso a la rebaja de los sueldos y los derechos o porque en Italia el mercado del transporte aéreo no sea floreciente, más bien todo o contrario: Alitalia está en Europa entre las compañías, también comparadas con los Low Cost, con el costo del trabajo más bajo, y a nuestro país viajan cerca de 180 millones de pasajeros al año, con previsiones de crecimiento. ¡Alitalia ha sido científicamente reorganizada a favor de un proyecto bien preciso!
En 2000, Loyola De Palacio, comisario europeo de transportes, declaró que en Europa debían quedar solo tres grandes compañías de bandera para desarrollar el tráfico aéreo global (intercontinental), y pertenecían a los tres Estados más industrializados de la Unión Europea: Francia (AirFrance), Alemania (Lufthansa) y Gran Bretaña (British Airways); todas las otras debían solo administrar el tráfico vinculado. A 18 años, las declaraciones del ex comisario se han vuelto más que realidad: AirFrance, Lufthansa y British son las tres compañías europeas que han tenido la mayor expansión del tráfico intercontinental, con un papel de primer plano dentro de las alianzas internacionales junto a los otros «big» mundiales de los cielos. Un proceso ocurrido muy rápidamente también gracias a la liberalización del mercado del sector aéreo, iniciado en los primeros años de 2000 y que facilitó la proliferación de compañías Low Cost, factor que ha puesto en crisis sobre todo a las compañías aéreas tradicionales de los Estados menores de la Unión Europea, que, bajo los golpes de una feroz competencia, en algunos casos también desleales, han ido poco a poco perdiendo el control de amplias franjas de mercado, no solo nacional sino también internacional y global.
De este escenario se han aprovechado las grandes compañías para conquistar y ampliar el control del tráfico global, a través de adquisiciones accionarias o los totales de las compañías en crisis o en quiebra. Alitalia es uno de los ejemplos más evidentes: quebrada en 2008 fue falsamente salvada la “italianità” (con 10.000 despidos) del gobierno Berlusconi en contraposición al plan de venta a los franco-holandeses del anterior gobierno Prodi. Falsamente porque en la nueva NewCo [nueva compañía] el primer accionista fue la propia AirFrance-KLM que, reteniendo 25% de las acciones, administró gran parte de la política empresaria de la nueva Alitalia-Cai, con una presencia predatoria que de hecho paró y redujo el desarrollo de largo alcance de y por Italia a favor de París y Amsterdam, y sometió las actividades de manutención de la División Manutención de Fiumicino llevando a Francia numerosas reelaboraciones.
El resultado fue desastroso, tanto que en 2014 Alitalia se encontró entonces al borde de una nueva quiebra y el ahora gobierno Letta/Renzi, en lugar de nacionalizar la ex compañía de bandera, decidió ceder la palanca al caballero blanco de los Emiratos, Etihad, que sacrificó ulteriores 2000 despidos para dar vía libre a la adquisición de 49%. Claramente, también esta experiencia basó sus fundamentos en un plan predatorio de parte de los emiratinos, los que desplazaron el baricentro del tráfico intercontinental de Alitalia de Fiumicino hacia Abu Dhabi y se adueñaron del control de los pasajeros AZ adquiriendo el programa de fidelidad (MilMillas). Fue un total desastre, que acabó con la solicitud de posteriores sacrificios para los trabajadores de Alitalia, los que, finalmente, escarmentados de los anteriores “rescates”, contestaron con determinación y fuerza devolviendo a casa a todos los especuladores privados todavía presentes en el equipo accionario: las huelgas de 2017 y el referendo de abril, conducidos por las y los activistas del Cub Transporti y AirCrew Committee, fueron una ola de choque que puso en crisis a todas las grandes organizaciones sindicales y a la política toda, abriendo un no más inaplazable debate sobre el fracaso de las privatizaciones y sobre la importancia de la gestión pública de activos estratégicos para el país.
Resultado de imagen de trabajadores AlitaliaEl gobierno amarillo-verde y las nuevas amenazas de despidos
Alitalia fue puesta en administración extraordinaria por el ex ministro del desarrollo económico Calenda y ahora, después de coloridas promesas electorales, con consignas como cero despidos y nacionalizaciones, nos parece haber retrocedido, como en el juego de la oca, hasta 2008 respecto de la situación de intervención del gobierno, y hasta 2014 respecto de las perspectivas de una enésima venta a uno o más competidores directos, pero también respecto al referendo de 2017, vista la pretensión de una posterior reorganización con despidos y cortes a cambio de inversiones. Con la llegada del nuevo gobierno amarillo-verde, el expediente Alitalia, después de un breve y desdichado paso al Ministerio de los Transportes, pasa –bajo la gestión del Mise [Ministerio de Desarrollo Económico] en dirigido ahora de hecho por el ministro De Maio (el principal representante del gobierno del partido de Grillo), el que después de haber atacado en toda la campaña electoral la terna de “comisarios” [agentes del gobierno que dirigen la compañía Alitalia] nombrados por su predecesor Calenda (Partido Demócrata), deja que sea Gubitosi (un hombre de Calenda) el jefe de la compañía con evidentes resultados funestos: mientras los medios masivos de comunicación nos cuentan de pobres mejorías de resultados acerca de los ingresos de pasajeros, se “olvidan” de evidenciar las pérdidas de gestión que a hoy suman 1,5 millones al día y que con el pasar el tiempo están erosionando velozmente la caja compuesta solamente de lo que queda de los 900 millones del préstamo puente. El único paso hasta ahora efectuado por el gobierno a noviembre de 2018 ha sido la entrada en juego de los Ferrocarriles del Estado, una propuesta de adquisición de Alitalia, condicionada y condicionante a través de los vínculos, entre los cuales la participación conspicua en la NewCo de un socio internacional del sector, por lo tanto un competidor, y la posibilidad de hacer llegar los trenes de alta velocidad directamente dentro de los aeropuertos, con garantías de una reorganización de la red nacional de Alitalia sobrepuesta a aquella ferroviaria. Paso ocurrido paralelamente al adiós de Luigi Gubitosi (comisario guía de Alitalia), que deja espontáneamente el timón de la compañía para ir a desarrollar el papel de A.D. de la TIM: no solo no ha sido destituido por el gobierno, sino que ha sido hasta premiado…
FS [empresa ferroviaria italiana], a través de su A.D. [administrador delegado], Battisti, asumió el compromiso de presentar un plan industrial hasta el 31 de enero de 2019, diferido luego a febrero, y ha iniciado cerradas negociaciones con los dos principales competidores que han certificado interés al bando de venta, el dueto franco-americano Delta Air Lines/AirFrance-KLM y la alemana Lufthansa. Ambas propuestas prevén una reorganización con despidos y cortes: los alemanes pretenden una dura reestructuración con la “toma a tierra” de acerca de 40 de los 118 aviones operativos en AZ con unos 6.000 despidos, comprendidos los trabajadores del Handling que serían excluidos totalmente del procedimiento; además exigen la mayoría accionaria y el gobierno sobre la actividad y los tramos (rutas). Los franco-americanos proponen un plan más “soft” en el que serían solo ocho los aviones excluidos de la actual flota y los despidos se situarían en 2 o 3 mil, con un porcentaje accionario de alrededor de 40% pero con la opción del total control de la guía operativa y de las rutas intercontinentales, las más rentables, también por la connotación de la nueva Alitalia en la próximas «joint venture» transatlántica y en la alianza SkyTeam en la que la compañía italiana tendría, en todo caso, un papel marginal.
Centroderecha, centroizquierda, amarillo-verde: todas las mismas políticas patronales
El dato es uno e inequívoco: el gobierno se prepara para vender y privatizar por tercera vez en diez años la ex compañía de bandera italiana a través de una posterior reorganización, con otros millares de despidos, en nombre de un reactivación que nunca podrá ser garantizada por ninguno de los competidores directos, los que estarían interesados solo en adueñarse del control del rico mercado del transporte aéreo de la península, es decir, la adquisición de la red de conexiones de Alitalia. Sería la más grande traición al irrefutable mandato de los trabajadores de Alitalia, representado por meses de dura lucha y el resultado del referendo, mandato este que nunca aceptaría la enésima reorganización con los consecuentes despidos y cortes, y, sobre todo, no aceptaría, después de los gobiernos de centroderecha y centroizquierda, un ulterior rechazo también por parte del gobierno del “cambio” a hacer de nuevo pública la que debería ser la compañía de bandera italiana. Tampoco una eventual participación pública a 51% aseguraría la autonomía del control operativo de la compañía y por consiguiente del transporte aéreo nacional, sino que sería funcional solo como garantía para los seleccionados compradores y aliados que, no en vano, pretenden rápidamente el gobierno sobre los tramos.
Resultado de imagen de trabajadores de AlitaliaTenemos el ejemplo portugués, donde el gobierno del “bloque de la izquierda”, escenificando una renacionalización de la compañía de bandera Tap, solo ha derramado dinero público en garantía de los privados, que siguen teniendo el total gobierno [control] sin favorecer ningún desarrollo y sin ningún beneficio para los trabajadores: siguen siendo externas todas las actividades de Handling y los trabajadores de Tap, junto a los colegas de Iberia y Alitalia, tienen en comparación los sueldos más bajos de Europa, considerando no solo las compañías de referencia sino también algunos Low Cost.
Lo absurdo se evidencia aún más si vamos a consultar los datos del tráfico aéreo en Italia: Assoaeroporti nos informa que en 2018 en los aeropuertos italianos “arribaron” 185 millones de pasajeros, un aumento de cerca de 6% respecto de 2017, donde han estado a la cabeza el aeropuerto de Roma-Fiumicino (42 millones) y Milán-Malpensa (25 millones), los dos Hub intercontinentales. En todo eso, Alitalia transporta no más de 25 millones que pasajeros el año y renunciar, por enésima vez, a su desarrollo, significaría dejar campo abierto a los «big» de los cielos y a los Low Cost, justo en un año en que, algunos de ellos, muestran un determinado sufrimiento, en parte dictado por las movilizaciones de los pilotos y adjuntos de vuelo que con fuerza han reivindicado mejores condiciones, y en parte debido a la cuestión del Brexit, que ve implicadas a las compañías Low Cost británicas –Ryanair y EasyJet– pero también al grupo IAG del que forman parte la British Airways, las españolas Iberia y Vueling, la irlandesa AirLingus y la Norwegian, las que, después del Brexit, en previsión de los acuerdos, podrán viajar libremente solo dentro de Europa si su cuota accionaria alcanza 51% en posesión de una o más sociedades en la Unión Europea, de lo contrario les serían concedidos solo tramos dirigidos de y para el Reino Unido y la Unión Europea.
El “imperialismo” de los cielos y la necesidad de una lucha internacional
Como aparece evidente de los hechos y del análisis hasta aquí enunciados, el sector aéreo, su naturaleza, vive en un sistema internacional en el que hacen de dueños los grandes capitales procedentes de los Estados más potentes del globo, una especie de “imperialismo de los cielos” en el cual países como EEUU, China, Emiratos Árabes, Francia, Alemania, Gran Bretaña, controlan también gran parte de los flujos y de los ingresos también por la vía de las más importantes alianzas del sector (SkyTeam, OneWold, StarAlliance), y en el cual las compañías menores, con una dimensión así llamada regional, solo desarrollan un servicio auxiliar.
Está claro que para oponerse a todo eso no serán suficientes, aunque sean importantes, las luchas emprendidas separadamente en los diversos territorios o empresas/compañías, sino que el camino a recorrer sería intentar unificar las reivindicaciones y las iniciativas a partir de una base nacional para luego ampliarla en nivel internacional. Tarea ardua pero que desde hace años ha emprendido el pequeño Cub Transporti, sindicato guía de importantes luchas en Alitalia pero también en los aeropuertos de Milán Linate/Malpensa y Verona, al que se le debe reconocer el mérito de utilizar constantemente la huelga general de aviones-aeroportuarios-reparto llevada a cabo para intentar, con todas las dificultades, conectar y unificar los conflictos en el territorio nacional. Además debe ser reconocido el mérito a los propios activistas por haber construido, siendo de ello los promotores, el I Encuentro Internacional del Sindicalismo Combativo del sector aéreo, ocurrido en Madrid en octubre de 2018, en el que activistas de muchas organizaciones sindicales de varios Estados, como España (CGT), Francia (SUD Arièn), Portugal (SOS Handling) e Italia (CubTrasporti/Acc), han logrado discutir sobre diversas temáticas construyendo juntos una plataforma de análisis y reivindicaciones para utilizar luego cada uno en su propio país, sentando las bases para la creación de una coordinación internacional del sector con la ambición de que pueda ser en el futuro no solo un instrumento de intercambio y solidaridad, sino también de acción y lucha unitarias.
El Partido de Alternativa Comunista apoya las luchas internacionales de los trabajadores del sector aéreo, que se enfrentan contra una de las más despiadadas representaciones del capitalismo, y el día de movilización nacional del 28 de enero en el que serán protagonistas y saldrán a la huelga los trabajadores de Alitalia, en defensa de los puestos de trabajo y por la nacionalización de la compañía de bandera, pero también cruzarán los brazos los trabajadores de AirItaly (ex Meridiana vendida por Renzi y Del Rio a los emiratinos de Qatar), y de la compañía Low Cost Vueling que reivindican mejores sueldos y condiciones de trabajo.
Daniele Cofani, obrero de Alitalia
Traducción: Natalia Estrada.
https://litci.org/es/menu/mundo/europa/italia/transporte-aereo-alitalia-ganancias-capitalistas-luchas-los-trabajadores/

IAG: expulsión de sus accionistas o confiar en que Bruselas la salve del Brexit

IAG le ha visto las orejas al lobo. El holding de aerolíneas está poniendo ‘la casa en orden’ para seguir operando con normalidad aunque el Brexit se cierre sin acuerdo. Están en juego los derechos de vuelo de tres de sus aerolíneas: Iberia, Vueling y Aer Lingus.
Resultado de imagen de Iberia, Vueling y Aer LingusHasta el momento la compañía se ha mostrado tranquila y ha dado por hecho que el próximo 30 de marzo cumplirá con la normativa europea que exige que la propiedad y control esté en manos europeas. La manera en que lo va a hacer es un misterio pero ahora, al menos, se sabe que ya están trabajando en la reestructuración de capital de Iberia y Vueling.
Lo confirmó el Gobierno esta semana. Tras su comparecencia en el Congreso para hablar del impacto de un Brexit duro, el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, aseguraba que el grupo que dirige Willie Walsh ya le había enviado una “propuesta de españolidad”. Esos cambios estructurales, puntualizó Ábalos durante su comparecencia, serían “necesarios” para cumplir con la normativa europea y no perder las licencias de explotación.
¿Y si los cambios no llegan a tiempo para el 29 de marzo? IAG tiene dos opciones: o activa su blindaje ante los accionistas no europeos, o confía en que la Comisión Europea saque adelante las medidas prometidas para proteger la conectividad entre Reino Unido y la UE al menos hasta 2020.
En el primer caso, IAG recurriría a su estatuto social. Al igual que otras europeas, su consejo tiene la posibilidad de suspender los derechos políticos y hasta de forzar la salida de los accionistas no europeos que pongan en peligro su operación. Para esto, la compañía puede exigir la venta de los títulos y, si no ve satisfecha su petición, comprarlos ella misma “para su ulterior amortización”. Esta opción no saldría barata, concuerdan fuentes del mercado consultadas. Sin embargo, el holding acaba de descartar hacerse con Norwegian y prevé vender su actual participación, algo que le reembolsaría unos 40 millones extra. Además, los analistas ya avanzan que IAG dispondría de efectivo para ampliar el programa de recompra de acciones en unos 100 millones. Ante la incertidumbre actual, queda por ver si la compañía utiliza ese dinero para salvar el escollo del Brexit.
CAMBIOS QUE LLEGAN TARDE
“Tenemos la sensación de que veía que la situación era tan complicada que, siendo una empresa tan grande, no iban a permitir que pasara nada”, afirman fuentes cercanas a una de las aerolíneas de IAG. El grupo ha tenido tiempo de sobra para planificar este escenario de contingencia y, sin embargo, a dos meses del Brexit está en el foco de atención porque la continuidad de su operación está en entredicho.
Resultado de imagen de Ryanair o easyJetEn este tiempo, rivales como Ryanair o easyJet han allanado el terreno para que la ruptura de Reino Unido con la UE no perturbara su operación. La irlandesa lleva tiempo hablando claro sobre el Brexit. Michael O’Leary, su consejero delegado, no pierde oportunidad de recordar el impacto que tiene el Brexit para el sector aéreo y en insistir en la necesidad de romper relaciones con un acuerdo que evite problemas en los vuelos. Además de obtener la licencia de operador aéreo en Reino Unido para mantener activas sus rutas internas y las conexiones desde allí a la UE, Ryanair expone claramente en su web que la mitad de su accionariado tiene que estar en manos europeas y que el consejo también tiene poder tanto para forzar la salida de accionistas como para suspender sus derechos de voto.
Easyjet fue también previsora. La británica creó una nueva sociedad en Austria en el verano de 2017 para poder operar tras el Brexit. Con este cambio de estructura, la compañía se convierte en un grupo paneuropeo con tres operadoras basadas en Austria, Suiza y Reino Unido, garantizando así los derechos de vuelo necesarios para toda su operación en Europa.
Además, al igual que Ryanair, optó blindarse de sus accionistas no europeos y hace un año se propuso equilibrar la base de inversores para no incumplir el requisito de control y propiedad que marca la UE. La compañía ha presentado recientemente sus resultados para el primer trimestre fiscal (octubre-diciembre) y ha subrayado que “está bien preparada para el Brexit”. Según la compañía, ya cuentan con 130 aviones registrados en Austria y están terminando de transferir las licencias de la tripulación. “La UE y Reino Unido se han comprometido a garantizar la conectividad aunque no haya acuerdo.
Para cumplir con la normativa europea "tenemos varias opciones, incluida la aplicación de las disposiciones de nuestros estatutos que permitirían suspender los derechos de asistencia y voto a los accionistas no europeos y forzar la venta de acciones, además de otras medidas”, explica la compañía que, al cierre de diciembre, ya contaba con alrededor de un 49% de capital en manos europeas excluyendo a los accionistas británicos.
https://www.bolsamania.com/noticias/empresas/iag-expulsion-accionistas-confiar-bruselas-salve-brexit--3721970.html

El chiringuito de la desigualdad: un kit de resistencia

España es el segundo país de la Unión europea donde la desigualdad ha aumentado más. Hay más ultrarricos y la presión fiscal es 6,9 puntos inferior a la media de la zona euro. Existen formas de resistencia para plantarle cara al sistema.
Bulgaria, Letonia y Lituania. Estos son los tres países europeos que en el año 2017 estaban por delante de España en desigualdad de renta. Tres. Ni siquiera Grecia y su profunda crisis económica de la que tanto se habló está por delante de nosotros. Esta cifra de la vergüenza empezó a crecer durante la época de crisis y se ha quedado a formar parte de los datos macro que encuadran la sociedad española.
Este dato es muy preocupante, pero la cosa no termina ahí. España es el segundo país europeo en el que la desigualdad ha aumentado más. El Índice de Palma mide la relación entre la renta acumulada del 10% más rico de la población frente al 40% más pobre. Según el último informe publicado por Oxfam Intermón Inmovilidad social y condena a la pobreza de enero de este año, en 2017 “era de 1,3, un 18,5% superior a la media de la Unión Europea de los 28. A pesar de la leve disminución registrada en los últimos años, en España este índice es hoy un 8% superior al observado en 2008”. 

La riqueza viene de familia

En el año 2008, el 1% de los hogares más ricos tenían 9,7 veces más ingresos que el 10% de los más pobres. En el año 2017 tienen 12,8 veces más. Si consultamos los datos de la revista Forbes, famosa por sus ranking de gente multimillonaria los 200 españoles más ricos sumaron 247.050 millones de euros, 96.350 millones más que hace cinco años. La cifra de ultra-millonarios ha aumentado un 4% en 2017. “Durante el último año, el 1% más rico de España acaparó 12 de cada cien euros creados; mientras que el 50% más pobre se repartió nueve de cada 100” afirma la ONG, que por otro lado constata que “aumentaron en 16.500 los hogares en los que no entraba ningún tipo de ingreso alcanzando los 617.000”.
Rafael del Pino, presidente de Ferrovial desde hace 17 años y primer ejecutivo desde hace 25 acumula una fortuna de 7.050 millones de euros. Pero del Pino no está solo. Trabaja en familia y sus hermanos están en la lista de los más ricos con él. Lo que más alegrías les ha dado son sus sicav (esas sociedades montadas para evadir impuestos de las grandes fortunas), que gestionados por su oficina familiar, han incrementado su patrimonio más de 100 millones de euros, hasta llegar a los 1.133. La firma holandesa Rijn Capital, posee el 20% de Ferrovial y agrupa la firma de explosivos Maxam y empresas en paraísos fiscales.
Resultado de imagen de El chiringuito de la desigualdad: un kit de resistenciaOtra familia multimillonaria de solera es la de Sol Daurella Comadrán, que acumula una fortuna de 5.450 millones de euros. El holding de Cobega, la embotelladora única de Coca Cola, es propiedad 100% de la familia Daurella donde están metidos sus también sus primos. Cobega además posee el 60% de la embotelladora de Coca Cola en 13 países de África, la distribuidora de Nespresso en España, el 50% de Cacaolat y la franquicia de Domino’s en Portugal. A nivel familiar, controlan el 55,6% de Olive Partners, poseedora del 34,4% de Coca Cola European Partners.
Víctor Grífols Roura y familia acumulan una fortuna de 3.800 millones. Farmacia y material sanitario, de ese que han retirado de la seguridad social y que ahora nos toca pagar. Su familia se hizo rica en los 40 porque crearon el primer banco de sangre privado de España y en la actualidad dos tercios de su negocio se encuentra en los Estados Unidos: la venta de sangre y derivados de sangre para clínicas privadas. Mueven 3.250 millones.
Estos son algunos ejemplos, pero encontramos otros como la familia Entrecanales, que controla Acciona y acumula 3.400 millones de euros. Ana Botín-Sanz de Sautuola O'Shea y hermanos del Banco Santander con 2.700 millones. Fernando Masaveu Herrero y familia, con el Grupo Masaveu y Bankinter con una fortuna de 2.450 millones, la familia Serra Ferré, del Grupo Catalana Occidente con 2.400, la familia Álvarez Guil y Dimas, de El Corte Inglés con 2.200 millones de euros.
Frente a estas cifras totalmente descomunales, las familias empobrecidas lo tienen difícil. En España la movilidad social es muy reducida respecto de otros países europeos. Intermón Oxfam afirma que “somos el cuarto país de la OCDE donde es más posible seguir estando en el 20% más rico tras cuatro años y las posibilidades de seguir empobrecido superan en 10 puntos la media de la OCDE”.
La presión fiscal española es baja, 6.9 puntos inferior a la media de la zona Euro. Oxfam Intermón afirma que “la caída de la presión fiscal durante la crisis fue mucho mayor que la de otros países europeos y al ritmo de recuperación que llevamos tardaremos nueve años en alcanzar la media europea”.
Según el informe del Observatorio de la Responsabilidad Social Corporativa La información fiscal en las memorias anuales de las empresas del Ibex 35. Análisis del ejercicio 2015, “Delaware es el paraíso/nicho fiscal más utilizado con 463 filiales, un 36% del total, seguida de Holanda, Irlanda, Luxemburgo, Panamá y Suiza”. Santander, ACS, ArcelorMitall y Repsol son las empresas con mayor presencia en paraísos fiscales. Esto hace que las grandes fortunas no aporten y que la distribución de la riqueza a través de servicios públicos, sea cada vez menor. 

¿No te parece indignante? Te presentamos un pequeño kit de resistencia

Existen formas de resistencia ante esta situación. Aquí te dejamos seis de ellas, pero si se te ocurre alguna más, déjala escrita en los comentarios.
Infórmate Infórmate de cuáles son las empresas que están en paraísos fiscales y evaden impuestos. No apoyes a la banca armada, energéticas que cortan la luz a las rentas más bajas, inmobiliarias que desahucian o empresas de apps que explotan a sus empleados. Apoya proyectos como El Salto.
Boicot No consumas. No compres. No participes. Utilizamos poco el poder que tenemos como personas consumidoras. Existen alternativas en prácticamente todos los campos del consumo. Reutiliza. Recicla. Repara.
No pagues Si consideras que tienes una deuda injusta, haz presión para no pagar. Métete en las auditorías y tribunales ciudadanos contra la corrupción y la impunidad. No pagues. Señala a los culpables.
Crea Existen muchas alternativas de resistencia. Alternativas habitacionales, de consumo, monetarias, energéticas. Prácticas de resistencia que puedes poner en práctica en mayor o menor medida.
https://www.elsaltodiario.com/desigualdad/espana-desigualdad-kit-resistencia

Iberia: batalla en los despachos

Para mí, es evidente que Iberia, Vueling y Aer Lingus tienen hoy mayoría accionarial británica, al estar integradas en un grupo cuyos accionistas son en su mayoría, de esa nacionalidad. Por ello, si se aplicara la legislación europea –ciertamente nada moderna, ciertamente nada ejemplar, nada competitiva– estas dos aerolíneas deberían dejar de hacer vuelos interiores en la Europa comunitaria, que son la casi totalidad de sus vuelos de corto y medio recorrido.
Sin embargo, Europa es un continente en el que las leyes son flexibles, según convenga. No tengan ninguna duda de que, por la lógica presión sindical, esto no va a suceder. A mí me alegra que no suceda, porque es absurdo que por un lado la Unión Europea promueva la apertura de fronteras y, por otro, se aproveche un cambio en las relaciones jurídicas con el Reino Unido para cambiar la situación del mercado: vamos, que lo que no ganamos con la competencia en los puntos de venta, a ver si lo ganamos en los despachos, haciendo marrullerías.
Otro tanto se puede decir del segundo o tercer grupo aeronáutico europeo, British Airways. Ahora resultará que Lufthansa y Air France van a estar empujando, siempre discretamente detrás de un ministro, para obtener la cuota de mercado que no les corresponde porque el grupo IAG da un servicio que el cliente valora.
¿Cómo se pueden aducir estos argumentos sobre la nacionalidad de los inversores, cuando el dinero hoy está tan mezclado que nadie puede determinar exactamente quién es realmente el propietario de un fondo de inversiones, o de una multinacional?
Estas negociaciones parecen evidentemente llenas de intereses comerciales. No hay ni una palabra, ni un movimiento, ni una decisión en todo el proceso de Brexit que no estén impregnados de intereses económicos inconfesables. Las dos partes quieren aprovechar la oportunidad que surge para poner una ‘pica en Flandes’ como decimos en España o, lo que es lo mismo, conquistar cuotas de mercado que no les habrían correspondido en una lucha normal en el mercado.
Por eso, probablemente, el ambiente esté tan enrarecido; por eso se escuchan barbaridades increíbles, insólitas, disparatadas. Porque mientras no llegue el momento decisivo, todo el mundo juega de farol para ver si la otra parte cede. Aparentemente, aun queda bastante tiempo con este circo.
Mi opinión es que no debería ocurrir que haya víctimas por culpa de una negociación de despachos. Es como en el fútbol: lo que se tenga que aclarar, que sea en el campo, no alrededor de una mesa.
Fernando Urrea
https://www.preferente.com/opinion/fernando-urrea/iberia-batalla-en-los-despachos-284920.html

En España el Brexit tendrá su mayor impacto en el sector aéreo

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha confirmado este jueves en el Congreso de los Diputados que algunas aerolíneas trabajan intensamente en ajustes empresariales en la estructura de propiedad y control para anticiparse a un escenario de aplicación del Brexit, cuyas consecuencias en España tendrán su mayor impacto en el sector aéreo, "por su relevancia en la cohesión territorial y su contribución directa a la economía española y muy especialmente al sector turístico por su vinculación con el Reino Unido" (ver: ¿En riesgo la mitad de los vuelos domésticos españoles y el 25% del total? y España y la CE buscan una fórmula post Brexit para Iberia y Vueling).
Ábalos ha puntualizado que estos cambios estructurales, en los que están inmersas Iberia y Vueling dentro del holding International Airlines Group (IAG), "serían necesarios para garantizar el cumplimiento continuado" de la normativa europea y mantener en vigor las licencias de explotación españolas.
Ha recordado que el Brexit "pondría en riesgo ciertas compañías aéreas españolas", por la pérdida de condición de comunitarios de los inversores británicos para convertirse en inversores de un tercer Estado.
También ha señalado que la regulación europea establece que, para que una compañía aérea pueda mantener en vigor la licencia de explotación, más del 50% de la propiedad así como su control efectivo y derechos de voto deben estar en manos de inversores de sus Estados miembros o sus empresas nacionales.
Según publicó el diario británico Financial Times, IAG cuenta en sus estatutos con una disposición que faculta a la dirección a obligar a los accionistas no europeos a vender su participación en un plazo de 10 días, en caso de que los derechos de explotación están en riesgo, una previsión que se tomó para preservar la españolidad de Iberia tras su fusión con British Airways.

1 feb 2019

GALERIA DE BUITRES CDLXXXVII

Los recortes en sanidad disparan la facturación de las cinco multinacionales que acaparan el negocio de la salud en España
A las empresas de sanidad privada les ha ido muy bien con los recortes en la sanidad pública. Mientras se deterioraba el sistema común, se ha acelerado un mercado que no para de crecer tanto por el dinero que llega de las aseguradoras como por el de los conciertos o concesiones con los gobiernos.
La "marea blanca" inicia en Sol una marcha en defensa de la sanidad pública El sistema público vio cómo cayeron sus recursos casi un 6% entre 2010 y 2015. La recuperación de los presupuestos que se ha registrado después no ha restañado la situación. Así lo explicaba la consultora AON al  analizar el mercado de salud privado en 2018: "Las deficiencias en el sector sanitario público que sigue sufriendo las medidas restrictivas tomadas en 2012". 
Las clínicas privadas no benéficas ingresaron 1.615 millones de euros públicos en 2017, según el último análisis disponible de DBK, encadenando cinco años seguidos de incremento (un 13% más). Las aseguradoras han pasado de facturar 6.900 millones en pólizas a unos 8.000 millones. Al calor de este negocio, grandes grupos sanitarios han acudido al negocio español: ocho operadores se reparten tres cuartas partes del pastel.
El sector está dominado por Quirónsalud, Vithas-Nisa, HM Hospitales, HLa (Asisa) y Hospiten cuya facturación –unos 3.951 millones– acapara el 64% de la cifra de negocio global. Otros operadores destacados son Sanitas y Clínica de Navarra. Todos juntos facturan alrededor de 4.500 millones de euros y presentan un incremento sostenido de ingresos hasta cotas récord. El mercado se ha convertido en algo atractivo de manera que corporaciones gigantescas han desembarcado adquiriendo el control de algunos de estos grupos.
Así, la alemana Fresenius se hizo con Quironsalud, la británica BUPA domina Sanitas y la estadounidense Centene se compró la mitad de Ribera Salud. Los tres son los principales agentes que dirigen hospitales 100% privatizados de la red pública (como los de la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana).
El resultado es que el nicho está en cada vez menos manos. Quironsalud se ha conformado a base de fusiones entre Quirón e IDC-Salud (la antigua Capio). Gestiona cuatro hospitales del sistema sanitario público madrileño y otros dos concertados en Catalunya. Esto le permitió facturar 2.540 millones de euros en 2016. Los conciertos con la sanidad pública aportan un tercio de lo que gana. Estos acuerdos se han convertido en un filón económico.
Sus números hicieron que Fresenius, la mayor empresa de sanidad privada de Europa, pagase 5.600 millones por ella (llamó a la división Helios Spain). "Los ingresos del lado público son más rentables que los del lado privado", confesó el consejero delegado de Fresenius al informar de la operación. Con la venta, el fondo de capital riesgo que dominaba el conglomerado, CVC, se embolsó 2.600 millones de plusvalías. Hasta septiembre de 2018, la división española ha ingresado 2.231 millones, un 20% más que en el mismo periodo de 2017, según  los informes trimestrales de la empresa.
La valenciana Ribera Salud fue la pionera de la gestión externalizada integral de hospitales financiados con fondos públicos. Estrenó el modelo Alzira en el hospital de la Ribera en la Comunidad Valenciana y amplió sus concesiones a Dènia, Torrevieja y Vinalopó. También desembarcó en Madrid al hacerse con el contrato de los laboratorios que dan servicio a diferentes hospitales públicos y un centro en la localidad de Torrejón de Ardoz.
El Gobierno regional de Ignacio González (PP) le dio más cancha al adjudicarle dos de los hospitales que pretendió privatizar en su abortado proyecto de 2012. Ribera Salud se deshizo del hospital que controlaba al vender las acciones que poseía en la sociedad contratista de Torrejón de Ardoz a Sanitas. El año pasado, el grupo Centene compró el 50% de Ribera al tiempo que recompraba a Sanitas su participación en ese hospital madrileño.  

Ingresos asegurados

El dinero que parte de los presupuestos sanitarios de las comunidades autónomas para concesiones administrativas de este tipo es una veta suculenta ya que asegura los ingresos. Incluso algunos contratos recogen el aumento en la facturación con diferentes criterios. Así, en la Comunidad de Madrid han pasado de asignar a los hospitales privatizados 299 millones de euros en 2011 a 451 en 2012 y 617 en 2016. Ribera Salud y Sanitas se reparten los contratos de concesiones de la Comunidad Valenciana. La expansión del modelo privatizado hizo que de 56,9 millones de euros en 2010 se pasara a 283 en 2014 y 308 millones en 2018.
Resultado de imagen de buitres de la sanidad publica publica La Fundación Idis, que agrupa a empresas sanitarias, analiza que "continúa la tendencia comenzada hace algunos años de concentración en grupos hospitalarios cada vez más potentes, llegando a un sector cada vez más concentrado". Y, aunque la desinversión pública se ha revertido tras la crisis económica –sobre todo en la parte de hospitales–, el mercado se refuerza año tras año. También defiende que el auge de la sanidad privada es beneficioso para el sector público porque "descarga" al sistema y "libera recursos" al acudir más gente a los hospitales privados.
La presidenta de la Asociación de Economía de la Salud, Laura Vallejo-Torres advierte por su parte de los riesgos que acarrea la concentración. Esta profesora de la Universidad de Las Palmas entiende que aglutinar "puede llevar a la creación de monopolios y oligopolios que acarrean problemas para la competencia y esto puede suponer perjuicios tanto para los pacientes como para los trabajadores del sector". La economista advierte de que la concentración es "una tendencia global en todos los sectores y también en el de la salud".
Otro de los gigantes que ha alumbrado esta nueva realidad sanitaria es el nacido de la unión entre Vithas y Nisa. "Dos importantes grupos sanitarios de prestación de servicios de asistencia privada de libre elección y concertada para colectivos públicos en España y servicios sanitarios a pacientes públicos mediante conciertos sanitarios", según los describió la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia al analizar su proyecto de fusión en 2016. Ambos sumaban entre el 10 y el 20% del valor de los conciertos públicos suscritos en Madrid, Comunidad Valenciana y Andalucía, explicó la CNMC.
La compradora, Vithas, es el proyecto de los hermanos Gallardo, y creció impulsada en parte con ese dinero público. Los dueños de los laboratorios Almirall presentaron la empresa de hospitales privados en 2012, el mismo año en el que se acogieron a la amnistía fiscal para regularizar 113 millones de euros ocultos. Ese curso ingresaron, al menos, 30 millones de euros de diferentes administraciones. En 2017 adquirieron Nisa para ampliar el negocio. La facturación global ha pasado de 205 millones en 2013 a 521 millones en 2017.
En esta cúpula también se halla el grupo HM Hospitales que muestra una senda de facturación al alza e ingresó 336 millones de euros en 2017, un 7,7% más que el curso previo, y la canaria (ahora extendida a México y el Caribe) Hospiten que ha pasado de 244 millones en 2013 a 287 en 2017 (un 17,6% más).
Hospiten es un gran grupo hospitalario de origen canario, cuyo crecimiento fue unido a los conciertos públicos que mantuvo desde 1977, desde el posfranquismo, algunos renovados irregularmente. El ejecutivo tuvo al fin que anular una batería ellos en 2018 para sacarlos de nuevo a concurso. El dueño de Hospiten, Pedro Luis Cobiella,  apareció en los Papeles de Panamá por tener una sociedad off-shore para ingresar plusvalías.

600.000 hogares (aproximadamente 1,2 millones de personas) sin ningún ingreso, ni salarios, ni prestaciones de desempleo, ni rentas mínimas, ni pensiones

El último trimestre del 2018, consolida lo que es una evidencia vergonzante, desde el lado de la vida de las mayorías sociales (personas asalariadas, empleadas o desempleadas): en el 2018 se han creado 566.200 empleos netos, de los cuales 430.000 lo han hecho en el sector privado y 136.200 en el público, lo cual no muestra sino que la llamada recuperación “económica”, es decir, el crecimiento de la economía, ha sido a costa de los de siempre, la explotación extensiva e intensiva de las clases asalariadas, que con sus millones de horas (las pagadas y las no pagadas, en una proporción de 60/40) y sus “bajos salarios”, han logrado que los beneficios empresariales netos, superen los de los mejores años del ciclo especulativo-financiero del autodenominado “milagro español”.
La Población Activa aumentó en 103.800 personas a lo largo de 2018, hasta situarse en 22,8 millones de trabajadoras y trabajadores por cuenta ajena, de las cuales 19,5 millones estuvieron empleadas y casi 3,4 millones estuvieron desempleadas, situando la tasa de paro en el 14,45%.
Ahora bien, tanto el estar “empleado y empleada”, como estar “desempleado y desempleada”, no es garantía de una vida digna pues, en el primer caso (personas ocupadas), más del 26,7% lo están de manera temporal, a la vez que, de las personas ocupadas de manera “indefinida”, suelen trabajar a jornada parcial, pues nadie las contrata “legalmente” a jornada completa, aunque en la realidad de sus empleos, suelen realizar el doble de la jornada legal contratada, eso sí, sin cobrar ni tributar por ese 40% de horas de trabajo en demasía.
Solo el 55% de esos casi 3,5 millones de personas desempleadas a la fuerza reciben algún tipo de prestación (contributiva, con medias de 875€, y subsidios con medias de 430€).
De los 18,6 millones de hogares existentes en el estado español, más de 1 millón tiene a todos sus miembros en el paro, lo cual siendo no grave, sino muy grave, no significa que no entre algún ingreso en ese hogar (si no ¿cómo podrían subsistir durante tantos años que dura esta situación?), bien como pensión, bien como prestación. Lo más vergonzante, “criminal” e insoportable (especialmente para quien lo padece), es que existen 600.000 hogares que no perciben ningún tipo de ingresos.
En el mismo ejercicio del 2018, el Banco de Santander ganó 7.800 millones de euros netos…, parece que si garantizan la “vida indigna” de las accionistas (Botín y otros), ejecutivos y directivos, al mismo tiempo que garantizan a políticos (gobernantes y no gobernantes), no sólo su “estupendo nivel de vida”, sino que, de manera ignominiosa, les permite legislar y “gobernarnos” a las mayorías asalariadas, pensionistas y excluidas, como si fuéramos “mercancías de usar y tirar” y encima, decir que lo hacen por nuestro bien.
La Vida de las personas no puede seguir basándose en las mismas reglas de juego que el capitalismo viene ejerciendo desde siempre, pues, la pobreza, la desigualdad, el atentado al medio ambiente, la injusticia social…, es lo que ha PRECARIZADO NUESTRAS VIDAS, corriendo el riesgo de “que desaparezca la Vida tal como la conocíamos”, si no terminamos con este sistema.
La GRAN ESTAFA SOCIAL continúa
http://cgt.org.es/noticias-cgt/comunicados/%C2%BFesta-es-la-recuperacion-y-el-estado-social-la-epa-del-iv-trimestre-2018

Iberia hará ajustes en su estructura de propiedad para afrontar un Brexit duro

Iberia, perteneciente al grupo anglo- español IAG, “trabaja intensamente” junto con otras aerolíneas en ajustes empresariales en la estructura de propiedad y control para anticiparse al Brexit. Así lo ha anunciado este jueves el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, explicando que la compañía de bandera española le ha hecho llegar una propuesta de “españolidad” de la aerolínea ante la salida del Reino Unido de la UE.
Ábalos ha asegurado que estos cambios estructurales serían “necesarios” para “garantizar el cumplimiento continuado” de la normativa europea y mantener en vigor las licencias de explotación. La decisión de la compañía llevaba semanas esperándose, tanto en el Gobierno como en la Comisión Europea, por lo que el Ejecutivo español había pedido una prórroga a Bruselas, como ha publicado preferente.com (Bruselas estudia dar una prórroga a Iberia pero exige cambios en el accionariado).
El ministro de Fomento ha señalado que el Brexit “pondría en riesgo ciertas compañías aéreas españolas”, por la pérdida de condición de comunitarios de los inversores británicos, para convertirse en inversores de un tercer Estado. También ha recordado que la regulación europea establece que, para que una compañía aérea pueda mantener en vigor la licencia de explotación, más del 50% de la propiedad “así como su control efectivo deben recaer” en sus estados miembros o sus empresas nacionales.
Desde IAG se han mostrado muy prudentes y no han llegado a revelar su plan de contingencia ante un Brexit duro. El presidente del ‘holding’que integra entre otras a Iberia, Vueling y British Airways, Antonio Vázquez, lleva semanas enrocado en su postura oficial: cuando llegue el Brexit “cumpliremos con la normativa aplicable sobre propiedad y control” (La solución que baraja IAG: obligar a sus socios no europeos a vender las acciones).
https://www.preferente.com/noticias-de-transportes/noticias-de-aerolineas/iberia-hara-ajustes-en-su-estructura-de-propiedad-para-afrontar-un-brexit-duro-285008.html