9 dic 2017

¡Precarios del mundo, uníos!

Si en el siglo anterior era el proletariado la clase social a la que las organizaciones políticas y sindicales llamaban a ser motor de la historia y artífice de la revolución social que se veía tan cercana, en estos momentos –y bien entrados ya en el siglo XXI- parece que esa clase trabajadora, organizada y consciente, ha sido absorbida y transformada por el propio sistema capitalista.
Tan profundo y hábil ha sido este proceso de asimilación que hoy ser llamado obrero (y no digamos proletario) se toma por los aludidos casi como un insulto; poco importa que éstos tengan unos salarios absolutamente insuficientes para vivir con dignidad, y que soporten condiciones de explotación tan duras y mucho más refinadas de las que despertaban y concienciaban a sus hermanos de clase de hace apenas cincuenta años.
Tal es el deterioro de la calidad de vida y el proceso de pérdida de derechos, que se está produciendo a pasos agigantados la formación de una nueva clase social mucho más dispersa y desorientada de lo que lo estuvo el proletariado en sus comienzos. La notable diferencia es que los obreros de finales del XIX y principios del XX se sabían explotados y se sentían, aunque fuera de una manera emocional, parte de una misma clase trabajadora capaz de organizarse solidariamente para luchar por mejores salarios y unas condiciones laborales más humanas.
Evidentemente sigue existiendo esa enorme fuerza de trabajo, que aún conserva un cierto nivel económico y los derechos sindicales básicos, pero no es menos cierto que su volumen y sus garantías se van reduciendo de forma imparable en todo el planeta. En pocos años esas condiciones mínimamente dignas sólo las conservarán en algunos países ricos (y no todos los sectores) mientras que en la mayoría del mundo industrializado se habrá producido un proceso de sustitución por personal que ya entra con otras retribuciones económicas mucho más bajas y con unos derechos prácticamente inexistentes. Si un milagro (muy improbable) o una reacción social (bastante complicada) no lo remedían, habremos entrado en la era de la precariedad galopante.
kellysLas leyes laborales son tan laxas y los salarios han caído tanto que ya no importa si el contrato es indefinido o temporal; en cualquier momento se te puede despedir (con una indemnización cuya cuantía es poco menos que simbólica) y el contar con un empleo tampoco es una forma de salir de la pobreza. Si a esto añadimos que se han recortado fuertemente servicios públicos (sanidad, educación, discapacidad, ayuda a mayores, etc.) y prestaciones (seguro de paro, jubilaciones, invalidez y otras ayudas) veremos que una mayoría de la población está siendo excluida del reparto de la riqueza generada por el conjunto de la sociedad, que es acumulada de forma creciente por las grandes fortunas y los bancos.
Sería erróneo y poco riguroso culpar de esta grave situación al ogro capitalista en exclusiva. Y lo sería porque aun reconociendo la falta de escrúpulos y la ambición ilimitada de los dueños de ese capital, que dejó de ser considerado enemigo irreconciliable por los ex proletarios, lo cierto es que la clase explotadora ha contado con la inestimable colaboración de partidos y sindicatos teóricamente del bando obrero. Fundamental ha sido el papel de colaboración de la socialdemocracia en este proceso de integración de la clase trabajadora; bien es cierto que en un principio dicho papel de domesticación y sumisión del proletariado se aceptó a cambio de algunas concesiones del sistema capitalista, mediante las que el proletariado de antaño tendría acceso al Estado de bienestar. Pero convertida la unidad de los trabajadores en una mera burocracia sindical, al capitalismo no le importó quitarse la careta y volver a utilizar sus viejas formas de explotar y acumular. Los partidos y sindicatos de izquierda, lejos de despertar y ponerse en su sitio (si es que su lugar está frente al capital) se han limitado a negociar y renunciar, proponiendo que las inquietudes y las reivindicaciones sociales se canalicen a través de las vías parlamentarias. Por otro lado, el hundimiento de lo que durante años (y a pesar de las muchas evidencias en contra) se consideró desde Occidente como el paraíso socialista –la URSS, y con ella todos sus satélites- vino a agravar la crisis del pensamiento de izquierdas. Y así nos luce el pelo al otrora orgulloso movimiento obrero en esta era de neoliberalismo económico e ideas conservadoras, por no llamarlas reaccionarias.
Es vivir permanentemente esperando un trabajo cada vez más provisional y peor pagado; es deambular de una ETT a otra en busca de cualquier faena, es estar disponibles para acudir a zonas alejadas para emplearse en la temporada turística o las campañas de recogida de fruta, es, incluso, tener la maleta lista para emigrar a Europa o los EE.UU. dudando que las carreras universitarias cursadas sirvan para algo más que ser camarero o dependienta.
Los datos que se van publicando no pueden ser más demoledores. Pero aunque siempre nos los endulcen con los éxitos macroeconómicos, hay una realidad que la tenemos ante nuestros ojos: encontramos a más gente pidiendo comida a la puerta de un súper, vemos a más personas rebuscando en los contenedores de basura, conocemos a más familias que recurren a bancos de comida, casas de la caridad, etc. y más del 50% de los atendidos son ya españoles de nacimiento. Casi la mitad de trabajadores no llega a ingresar los 1.000 euros (el mileurismo, tan denostado hace un par de décadas) y el 34% no siquiera supera los 707 euros del SMI. El paro ronda el 20%, dos millones y pico de ciudadanos llevan más de dos años buscando infructuosamente un trabajo; aunque sea dentro del 92.7% que alcanza la contratación temporal. Con ese panorama no puede extrañarnos –aunque debería dolernos y preocuparnos- que muchas personas y hasta familias enteras tengan que vivir en pisos compartidos, en habitaciones realquiladas y otras fórmulas aún peores.
Este importante y creciente sector social no puede quedar fuera de las reivindicaciones y movilizaciones de una descolocada izquierda que aspire a continuar siéndolo. Desde luego que las viejas hormas organizativas no sirven para las nuevas situaciones y problemáticas; ha llegado –y así parecen atestiguarlo las recientes experiencias de manteros, estibadores, kellys, repartidores, PAH, mareas de todos los colores, asambleas de empresa, plataformas vecinales, etc.- el momento de organizarse desde abajo, participando y decidiendo directamente, aplicando la solidaridad a los problemas de la gente del barrio, de la fábrica o la escuela, y sumando cada vez a más procesos de lucha para mejor defendernos de Capital y Estado.
https://elsaltodiario.com/alkimia/precarios-del-mundo-unios

8 dic 2017

CGT contra el IV Convenio de Groundforce

La primera razón es que no se ha hecho un Convenio por y para los trabajadores que son ellos los que lo tienen que respetar, ya hemos visto en el anterior que Groundforce se lo salta cuando quiere, solo hay que ver las denuncias que CGT le ha puesto.
La segunda que este nuevo Convenio genera mas desigualdad, mas discriminación y mas precariedad, ya que han inventado mas niveles retributivos por lo que nos diferencia económicamente pero realizamos el mismo trabajo.
La tercera, seguimos trabajando las mismas hora anuales desde 2013 y se empeñan en cambiar sistema de libranzas, de vacaciones, etc.. diciendo que quieren que descansemos mas, pues lo han podido plasmar en bajar esas hora/días anuales. En los turnos pasa lo mismo no han tocado nada el articulado para mejorarlo ni hacerlos mas compatibles a la conciliación familiar.
Resultado de imagen de CGT Groundforce
La cuarta, si no tenían bastante los Tiempos Parciales eventuales ahora que están fijos les discriminan UGT y CCOO sin programación anual como tienen los Fijos a Tiempo Completo y la publicación de los horarios definitivos se los reservan para una comisión formada por la empresa, CCOO y UGT, “menudo pastel” mas privilegios y menos igualdad.
La quinta, sigue la “barra libre” de horas extras puesto que no han incluido la resolución de la Inspección de Trabajo que los Tiempos Parciales no pueden realizar Horas Extraordinarias y tampoco han modificado el texto de Horas Perentorias que sigue igual de ambiguo.
La sexta, seguiremos sin ropa para verano y tendremos la misma para las dos temporadas al no modificar el artículo como dijo la Inspección de Trabajo.
La séptima, continuará la política castigadora con las sanciones in oportunidad de solucionar y ver los problemas reales por los que suceden las incidencias tales como tener varios trabajos para sobrevivir, exceso de trabajo, mala política de ascensos…
La octava, que a partir de ahora y de manera arbitraria el protocolo de actuación que se genera si acusamos a alguien de acoso, este, determinará falta muy grave, cuando resuelvan que es infundada la acusación y este protocolo es mayoritariamente la Empresa por lo que nos encontraremos solos ante el “acosador” y sus “amigos”.
La novena, el plus de transporte para los Tiempos Parciales continuarán cobrándolo por día trabajado así que sigue la diferencia con los Tiempos Completos que lo cobran por mes trabajado, por mucho que se consoliden 100€.
La décima, porque no nos creemos que CCOO y UGT firmen algo a favor de los trabajadores, a estas alturas, con toda la historia que tienen a sus espaldas de traicionarles.

GALERIA DE BUITRES CDXIV

El gran negocio electoral de Indra
Se acercan las elecciones de Cataluña del 21 de diciembre, fecha en la que todos estaremos pendientes del resultado. ¿Saldrá de nuevo una mayoría para el independentismo? ¿Ciudadanos ganará más diputados? ¿Los perderá el PDeCAT? La respuesta a estas preguntas las resolverá Indra, la compañía tecnológica del Ibex 35 que provee sistemas electorales, según informó El Periódico. La decisión del Gobierno ha tenido su miga política: la carrera por la gestión de recogida y difusión de los datos provisionales se ha disputado entre Indra, en la que el Estado es el principal accionista, y Syctel, una empresa catalana fundada en 2001 por un grupo de investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona.
Resultado de imagen de IndraEl Ministerio del Interior ha tramitado este contrato por vía de urgencia debido a la falta de tiempo ante la inminente cita electoral, lo que significa que no ha habido concurso público en el que se detallaran las condiciones, servicios solicitados y precios. Es la segunda vez que se aplica esta vía para realizar el escrutinio provisional (no el definitivo). En las elecciones generales del 26 de junio de 2016, también se optó por este procedimiento e Indra fue la adjudicataria de un contrato de 4,7 millones de euros.
El coste de la tecnología para los comicios varía mucho entre unas elecciones y otras, algo que llama la atención. La periodista Eva Belmonte, de Civio, una organización que lucha por una mayor transparencia, indicó en el programa El Objetivo de LaSexta que el precio de los comicios de 2011 fue tres veces mayor –costaron 16,8 millones por la inclusión de 2.000 nuevas mesas electorales– que el de las elecciones repetidas de 2016. La primera convocatoria de las generales, en diciembre de 2015, también costó más del doble que en 2016: 11,7 millones y estuvo a cargo de Scytl, que batió por primera vez a su competidora Indra en el concurso.

Casi 40 años de experiencia

Civio define a Indra como “un gigante con muy buenas relaciones con el Estado”. De hecho, esta compañía ofrece a la Administración pública una larga lista de productos y servicios, desde tecnologías médicas hasta tareas de mantenimiento de áreas de aterrizaje en buques de guerra, sin olvidar el control de las fronteras, especialmente en lugares como Ceuta y Melilla (Indra ingresó 87 millones desde 2002 por servicios de vigilancia fronteriza, según El Confidencial). Su primer accionista es la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), con el 18,7% de las acciones. El segundo es la Corporación Financeria Alba (10,5% de las acciones), seguido por varios inversores internacionales con paquetes de más del 3%.
La compañía tiene 39 años de experiencia en el negocio electoral en España y ha sido la encargada de realizar la mayoría de recuentos provisionales en elecciones generales, europeas, autonómicas y locales. Además, en las últimas décadas, también se ha encargado de gestionar, prácticamente en solitario, los escrutinios provisionales en unos 400 procesos electorales en el ámbito internacional. Según consta en sus informes anuales, el negocio electoral de este “gigante” al servicio del Estado depende de su división de Administraciones Públicas y Sanidad, encargada, entre otros servicios, de automatizar procesos administrativos que la ciudadanía lleva a cabo en el día a día. Este segmento generó 398 millones de euros el pasado año, equivalentes al 15% de las ingresos totales del grupo.
En 2014, Indra llegó a organizar también las elecciones iraquíes a cambio de 130 millones de dólares, con un contrato de gran envergadura debido a que eran los primeros comicios legislativos de ese país tras la salida de las tropas de EEUU. Desde entonces, sin embargo, el negocio electoral de Indra ha caído de forma constante, principalmente debido al menor número de proyectos “básicamente en España y América”. Durante los últimos tres años, la empresa ha vivido varios sobresaltos ligados a dos de los grandes casos de corrupción que han salpicado (principal pero no exclusivamente) al gobierno de la Comunidad de Madrid: las operaciones Púnica y Lezo.
En el primero de ellos, la detención en octubre de 2014 de José Martínez Nicolás, el jefe de la Agencia de Informática y Comunicaciones del gobierno autonómico madrileño, se relacionó con la compañía tecnológica por la adjudicación de contratos a cambio, presuntamente, de pagar a proveedores de la trama Púnica. Según publicaron varios medios de comunicación de ámbito nacional, estas investigaciones llevaron a la Comunidad de Madrid a paralizar un contrato adjudicado a Indra, por 4,5 millones de euros, para realizar el escrutinio provisional en las elecciones autonómicas de 2015.
Sin embargo, esta misma compañía ya poseía un contrato con el Ministerio del Interior para realizar el mismo servicio, al que se aconsejaba a las comunidades autónomas que se sumasen para evitar un mayor gasto público. Esta licitación directa entre la Comunidad de Madrid e Indra habría supuesto un sobrecoste de un millón de euros, de acuerdo a la información recogida por El Español. Este método ya se había utilizado en 2011: Indra ganó ambos contratos, tanto el de Interior como el de la Comunidad de Madrid, por el que cobró 2,9 millones. El juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, que instruye Lezo, sostiene que la empresa recompensó presuntamente al PP madrileño sufragando gastos de campaña y otros servicios.
Las pesquisas de la Púnica llevaron a imputar en abril de 2015 al todavía consejero delegado de Indra, Javier de Andrés, que también se encuentra relacionado con la Operación Lezo a través de su mujer, María Fernanda Richmond, exdirectora financiera del Canal de Isabel II. La implicación de la empresa en este último entramado supuso el registro de la sede de Indra en abril de este año.

Acusaciones de fraude

Más allá de las fronteras españolas, Indra también ha tenido problemas en el desarrollo de su negocio electoral. En la República Dominicana, la Junta Central Electoral (JCE) reportó errores en los sistemas comprados a Indra por 40 millones de dólares (33 millones de euros) en las elecciones generales de 2016, unos comicios que se desarrollaron en medio de grandes manifestaciones.
Los más recientes contratiempos los tuvo en Argentina y Angola, donde los partidos de la oposición criticaron y acusaron a los gobiernos de Mauricio Macri y João Lourenço, respectivamente, de la falta de transparencia en la contratación de los servicios electorales de Indra. La empresa española, que espera remontar sus expectativas de negocio este año, rechazó las acusaciones lanzadas sobre las primarias celebradas en agosto en Argentina y en cualquier otra elección: “Indra no ha llevado a cabo ningún tipo de manipulación en ninguna elección en las que participó, tanto en Argentina como en el exterior”.

La industria aérea modera su expansión (por ahora)

La industria aeronáutica tiene motivos para festejar, pero también para advertir señales de turbulencias en el sector. Para este año la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) estima que las aerolíneas habrán conseguido 29.084 millones de euros en beneficios, una cifra importante pero que es un 2,3% menos de los que han obtenido el año pasado. De todas formas, sus autoridades respiran aliviados porque se pensaba que el año cerraría con 2.600 millones menos de los que finalmente se alcanzarán.
Las aerolíneas de Estados Unidos lideran los beneficios del sector aeronáutico.La disminución de los ingresos se debe a un aumento de los costes operativos, sobre todo por la subida del precio del combustible, y a mayores partidas para gastos laborales.
Pero la patronal aeronáutica es optimista de cara al próximo año: para el 2018 calcula que los beneficios crecerán un 11,3%, y alcanzarán los 32.349 millones de euros.
¿Cómo se logrará este incremento en los números? IATA considera que será posible gracias al aumento de la demanda, la mejora en la eficiencia y en la reducción de los intereses de los pagos financieros.
Preocupación por el aumento del petróleo
Este triángulo optimista permitirá a las aerolíneas enfrentar el aumento de los costes, sobre todo el del combustible, ya que se espera que el barril Brent aumente su cotización desde los 50 a los 62 euros.
Esto pondrá en aprietos a las aerolíneas de bajo coste, que analizan esta cotización al minuto para calcular sus ajustados márgenes de ganancias. Es que se espera que la factura de combustible suponga el 20,5% de los costos totales, frente al 18,8% que ha implicado en el 2017.
También significa un desafío para las low cost que se lanzan a conquistar las rutas de largo radio, con vuelos a América, África y Asia a precios reducidos. Un incremento mayor en el fuel llevaría a que este modelo de negocio fuera poco viable.
La lupa sobre los costes laborales
Las aerolíneas miran con lupa la evolución de los costes laborales, que representan al 30,9% de los gastos. Hay aerolíneas como Ryanair que mantienen una política de tercerización de sus tripulaciones para rebajar el impacto de las nóminas y las cargas sociales en sus finanzas, aunque la contrapartida es un escenario de reclamos de los trabajadores y sus sindicatos.
Otro frente que las aerolíneas tienen que solucionar contrarreloj son los problemas derivados del “brexit”, donde se debe establecer cuál será el rol de las líneas aéreas británicas respecto al espacio aéreo europeo, y de qué forma las empresas continentales volarán al territorio británico.
Crecimiento de Oriente y América
Como en los años anteriores, en Estados Unidos se registrarán los mayores beneficios, con 13.842 millones de euros. Las ganancias en Europa subirán un 17,3%, hasta 9.707 millones de euros, mientras que su capacidad operativa crecerá un 5,5%; lo que implica un mejor rendimiento del negocio.
Asia obtendrá ganancias por 7.597 millones (+8,4%), pero el gran salto lo darán las regiones emergentes: las aerolíneas de Oriente Medio ganarán un 100% más en el año que viene, seguidas por las de América Latina (+22%).
https://www.cerodosbe.com/es/transportes/aerolineas/aerolineas-iata-expansion-ganancias_524189_102.html

7 dic 2017

Los salarios vuelven a bajar en 2017 pese a que el beneficio de las empresas sube un 69%

En 2016, el beneficio de las empresas creció casi un 69% mientras que el sueldo de los empleados de esas empresas se recortó un 0,1%. Un informe del Banco de España alerta sobre algo que vemos en cada uno de los datos de empleo: que los contratos temporales crecen tres veces más que los fijos.
Resultado de imagen de Los salarios  bajan el beneficio de las empresas sube dibujosLos gerentes de las empresas presumen de resultados, y es que en 2016 las empresas españolas aumentaron sus beneficios de media un 68,5%. Sin embargo, los sueldos siguieron cayendo, en concreto un 0,1%.
Según el Banco de España, la caída salarial es culpa de las grandes empresas que rebajaron los salarios un 0,3%. En cambio, las medianas lo subieron un 1% y las pequeñas un 0,8%.
Son los nuevos trabajadores que dejan el paro quienes provocan que la estadística marque una bajada salarial porque cobran bastante menos que los veteranos.
"Las empresas se ven obligadas a contratar a tiempo parcial para levantar cabeza", explica Vicente García, asesor de empresas. Los contratos temporales aumentaron un 8,4%, casi tres veces más que los fijos, que lo hicieron un 2,8%.
Y la situación para este año será similar: con sueldos a la baja en grandes empresas y con beneficios que este año no crecerán tanto por culpa del encarecimiento de la energía.

http://www.lasexta.com/noticias/economia/los-salarios-vuelven-a-bajar-en-2017-pese-a-que-el-beneficio-de-las-empresas-sube-un-69_201712015a21837d0cf2b410ea8d136b.html

GALERIA DE BUITRES CDXIII

Europa se olvida de 966 filiales del Ibex35 en su listado de paraísos fiscales
La reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea, el Ecofín, ha publicado su lista negra de paraísos fiscales con tan solo 17 territorios. Las reacciones no se han hecho esperar y organizaciones y partidos políticos de toda Europa han mostrado su disconformidad con una lista, que deja fuera a territorios como Bermudas, Islas Caimán o países europeos con una fiscalidad agresiva dentro de Europa, como Luxemburgo, Irlanda, Holanda o Malta.
Susana Ruiz, responsable de Justicia Fiscal de Oxfam Intermón, ha declarado: “Es sorprendente ver que la lista negra europea cuenta prácticamente solo con países pequeños o economías emergentes, mientras que algunos de los paraísos fiscales más reconocidos se escapan bajo el amparo de la lista gris”, en referencia a una segunda lista donde los países no cumplen con los estándares y criterios de transparencia e intercambio de información.
Resultado de imagen de filiales del Ibex35 en paraísos fiscalesEsta misma organización publicó una investigación sobre las filiales que tienen las empresas del Ibex 35. Entre todas, excepto Aena, tienen un total de 996 filiales en territorios opacos o no colaborativos, pero el nuevo listado de la Unión Europea deja fuera a la mayoría de ellos.
En los 17 países que serán considerados parte de la lista negra europea, las empresas del Ibex 35 solo tienen 30 filiales. En concreto hay 16 filiales en Panamá, entre las que destacan las cuatro filiales de Gas Natural y las cuatro de la aseguradora Mapfre. Barbados es otro de los territorios que entran en la lista negra. Allí, las empresas del índice español tiene 13 filiales, en las que destaca las diez filiales que tiene la petrolera Repsol.
La Unión Europea también ha publicado una lista gris, con algo más de 40 territorios que se han comprometido a realizar cambios en su legislación y firmar acuerdos de transparencia e intercambio de información en el próximo año para los países desarrollados, y antes de que termine 2019 para los países en desarrollo.
En esta lista gris podemos encontrar territorios como Hong Kong, donde estas empresa españolas tienen 21 filiales y donde solo la empresa de Florentino Pérez, ACS, tiene 11. La constructora del presidente del Real Madrid, además, tiene siete compañías en Isla Mauricio, otro de los países de la lista gris. La Unión Europea también ha dejado fuera a Andorra, donde el Banco Sabadell tiene cuatro empresas, o Curaçaco, donde el BBVA tiene dos.
Pero sin duda la gran novedad de esta segunda lista es la introducción de Suiza. El más famoso de los paraísos fiscales ha sido incluido por tener un régimen fiscal perjudicial, y deberá adoptar estándares internacionales antes de finalizar 2018 para no pasar a la lista negra. Las empresas del Ibex 35 tienen 29 filiales en el país heleno. El Banco Santander tiene hasta siete empresas allí.
La lista se ha dejado fuera a territorios como el Estado norteamericano de Delaware, donde las empresas españolas tienen 440 filiales, 119 de ellas del Banco Santander. El Ducado de Luxemburgo, donde las empresas del índice español tiene 80 empresas, tampoco está en la lista. Las Islas Bermudas, donde tiene su sede central el bufete de abogados Appleby y epicentro de los Paradise Papers tampoco es considerado un territorio no cooperativo.
https://www.elsaltodiario.com/paraisos-fiscales/europa-olvida-966-filiales-ibex35-lista-negra-ecofin-paraisos-fiscales

Viviremos más… si nos dejan

Ajenos a los informes de los economistas más laureados, que no se cansan de advertirnos que la longevidad es nefasta para la economía, los jubilados españoles nos obstinamos en seguir vivos y ya somos el segundo país de la OCDE en esperanza de vida (83 años), solo superados por Japón (83,9). Nuestro subcampeonato en envejecimiento se lo debemos a las mujeres (85,8 años) ya que los varones estamos en un modesto octavo lugar, con una esperanza de vida de 80,1 años; se ve que somos menos inmunes a los nocivos disgustos producidos por la política y el fútbol.
Resultado de imagen de pensiones dignas cgtLo cierto es que esa resistencia a la Parca preocupa a las autoridades mundiales, siempre tan  volcadas en el bienestar común.  Hasta Christine Lagarde, directora del FMI, nos ha llamado al orden (a los pobres, por supuesto) diciendo que las pensiones futuras –si no nos hacemos la idea de perderlas o reducirlas- pondrán en peligro la viabilidad del sistema económico vigente. Lástima que esta brillante política, con sus 61 añitos cumplidos, tenga que ir pensando ya en aplicarse su propia receta y ceder el espacio terrenal a una vida joven.
Fátima Báñez, nuestra ministra de Empleo precario e inSeguridad Social, es algo más joven (50 tacos) y todavía puede hacer mucho por esa España que los suyos parecen amar más que nadie. Aunque por decoro no debería hablar del tema, ya que a su edad aún no ha encontrado un trabajo fuera del partido. Su vida laboral ha sido la política, donde ahora cobra unos buenos 70.000€ anuales. A pesar de su inexperiencia en el tajo, tampoco se priva de llamarnos la atención sobre la lentitud en estirar la pata y el riesgo de que nos comamos la hucha de las pensiones, que teníamos llena hasta que ellos empezaron a sisar de nuestras cotizaciones acumuladas para tapar otros agujeros del presupuesto.
Resulta chocante que las pensiones -cuya cuantía media es de 1.058€, aunque tres millones están por debajo de los 800- representen la mayor amenaza para el futuro, mientras nadie entre estos costosos expertos pone por delante problemas mucho más graves en lo ético y de mayor repercusión en la hacienda pública como la corrupción generalizada, los paraísos fiscales, la evasión tributaria o los altos salarios de los poderosos de la política y la economía.
Frente a tanta falsedad y ante la permanente campaña para culpabilizar al colectivo pensionista, la respuesta de los trabajadores –jubilados y activos- no puede ser otra que la denuncia de las políticas de recortes y privatización de las pensiones, el rechazo a los pactos para retrasar la edad de jubilación y la defensa colectiva del sistema de pensiones, así como del resto de servicios públicos: sanidad, educación, ayuda a dependientes, servicios sociales, etc. No podemos confiar en que se cumplan las previsiones de la OCDE, ya que con el deterioro de la calidad de vida de la clase trabajadora (especialmente de la jubilada) lo normal es que la gente se muera antes por falta de recursos y asistencia.
En CGT todo esto lo tenemos muy claro; por eso hemos rechazado el Pacto de Toledo y el resto de ataques a salarios y pensiones, luchamos por los servicios públicos y, quienes ya hemos abandonado el mundo del trabajo, queremos seguir organizados y movilizados por unas pensiones públicas y de calidad.
Antonio Pérez Collado
CGT-PV
http://rojoynegro.info/articulo/ideas/viviremos-m%C3%A1s%E2%80%A6-si-nos-dejan

IAG finaliza su programa de recompra de acciones tras adquirir 75 millones de títulos

El grupo ha completado su plan con un desembolso estimado de 416 millones de euros
International Airlines Group (IAG) ha finalizado su programa de recompra de acciones tras adquirir 75 millones de títulos, representativos del 3,52% de su capital, según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El grupo aéreo, que engloba a Iberia, British Airways (BA), Vueling, Aer Lingus y Level, ha completado su plan de recompra con un desembolso estimado de 416 millones de euros.
IAG lanzó en marzo dicho programa, con vigencia no más allá del 29 de diciembre, para un importe máximo de 500 millones de euros y un máximo objeto de adquisición de hasta 190 millones de acciones, representativas del 8,9% del capital social.
La sociedad procederá en los próximos días a ejecutar el acuerdo de reducción de capital aprobado por la junta general de accionistas, celebrada el 15 de junio de 2017, para reducir su capital social en 37,5 millones de euros, mediante la amortización de 74.999.449 acciones propias.
El capital social resultante tras la reducción ascenderá a cerca de 1.029 millones de euros, dividido en 2.058 millones de acciones de la misma clase y serie, con un valor nominal de 0,5 euros cada una, totalmente suscritas y desembolsadas.

Transporta a 97,1 millones de pasajeros hasta noviembre

IAG transportó a 97,1 millones de pasajeros en los once primeros meses del año, lo que supone un aumento del 3,8% respecto al mismo periodo de 2016, según ha informado la empresa a la CNMV.
En concreto, el grupo aéreo elevó su demanda un 3,7% de enero a noviembre, tras aumentar su oferta un 2,5%, con un factor de ocupación del 82,7%, 0,9 puntos porcentuales más.

http://www.expansion.com/empresas/transporte/2017/12/05/5a26b7cae5fdea437f8b46a8.html

Los pilotos de Lufthansa boicotean los vuelos de deportación

Más de 220 vuelos de Lufthansa y Eurowings que devolvían refugiados fueron cancelados por la negativa de los pilotos a trasladarlos a Afganistán
Resultado de imagen de stop vuelos deportacionMientras que el gobierno de Ángela Merkel endurece sus políticas migratorias, los pilotos de Lufthansa y Eurowings boicotean los procesos de deportaciones y han cancelado un total de 222 vuelos de devolución de afganos que habían llegado a Alemania en búsqueda de asilo político.
La cifra fue desvelada por el Gobierno a pedido del partido La Izquierda. El 40% de los vuelos tenían como aeropuerto de salida a Dusseldorf, donde cada vez que uno de esos aviones pretendía despegar era acompañado por manifestaciones que buscaban detener el proceso. Pero la mayoría, unos 140, partían desde Fráncfort, el aeropuerto más importante de Alemania.
Críticas a la “hipocresía” del gobierno alemán
Los pilotos, así como diversas organizaciones de derechos humanos, denunciaron la “hipocresía” del gobierno alemán respecto a los refugiados afganos: sus autoridades de Exteriores consideran que Afganistán es un “destino seguro”, y rechazan las solicitudes de asilo de los refugiados que llegan a sus tierras, por lo que al poco tiempo son expulsados.
Pero el mismo ministerio, en su web, aconseja a sus ciudadanos no visitar este país de Asia Central por “la masiva presencia de talibanes y fundamentalistas del Estado Islámico”. Como recordatorio, subraya que la embajada alemana en Kabul sufrió un atentado en mayo que causó 80 muertos y numerosos heridos.
Récord de solicitudes de asilo
Sin embargo Alemania continúa como el país que más refugiados recibe de la UE. En los seis primeros meses del año ha procesado 338.201 solicitudes de asilo, más que el resto de los países europeos en conjunto.
Según la cadena de televisión alemana NDR, los recursos de los solicitantes de asilo le han costado a Alemania unos 19 millones de euros de enero a noviembre de 2017, un aumento de 7,8 millones de euros respecto al mismo periodo de 2016.
Con el objetivo de reducir el número de recursos y acelerar las deportaciones, el Ejecutivo alemán ha propuesto poner en marcha en febrero de 2018 un programa que dará a los solicitantes de asilo 3.000 euros como incentivo para aceptar su deportación.
https://www.cerodosbe.com/es/transportes/aerolineas/pilotos-lufthansa-boicotean-deportaciones-merkel_524489_102.html

1 dic 2017

El sindicalismo que asoma en los sectores olvidados

Experiencias como las de las trabajadoras de cuidados de Bizkaia, los ‘riders’ de Deliveroo o Las Kellys tienen un denominador común: plantillas organizadas al margen de las grandes centrales y en sectores con escasa o nula tradición sindical.
Las Kellys, en MadridEn apenas unos meses, hemos sido testigos de dos triunfos laborales sonados por parte de las plantillas –el conflicto de las trabajadoras de cuidados de Bizkaia y las de Bershka en Pontevedra– y una sucesión de huelgas y protestas a lo largo y ancho del Estado español. El denominador común: trabajadores organizados al margen de los grandes sindicatos y en sectores con escasa o nula tradición sindical en tiempos modernos.
La huelga de los riders de Deliveroo en Barcelona o las protestas de las limpiadoras de hoteles bajo el paraguas de Las Kellys han aparecido como pequeños brotes verdes en un escenario de creciente desmovilización frente a una precariedad laboral igualmente en aumento. Han surgido, además, de los lugares más insospechados, aquellos que son ignorados y hasta despreciados por los grandes sindicatos.

Olvidados por CC OO y UGT

Si hay un sector donde la precariedad y la conflictividad laboral han seguido caminos inversamente proporcionales en los últimos años, este es la hostelería. Telepizza, fundada en 1989 y hoy una de las principales empresas en este sector, no vivió su primera huelga hasta 2015, en Zaragoza, tras el atropello de uno de los repartidores. A pesar de no contar con el apoyo de CC OO y UGT, cerca de un tercio de la plantilla secundó el paro y hoy existe un notable grado de organización entre los trabajadores de la empresa en la ciudad aragonesa.
“El espacio del sindicato alternativo es precisamente pelear por empezar a organizar a todos estos sectores que CC OO y UGT no organiza”, declara Asier, miembro de la sección sindical de la Confederación General del Trabajo (CGT) en Telepizza Zaragoza, que fue despedido tras participar en la huelga general del 2010 y posteriormente readmitido, tras un conflicto sindical.
“Hubo este conflicto en 2010 y hemos estado durante años intentando que los trabajadores aprendieran de las mejores tradiciones de la clase obrera, con asambleas, concentraciones y un programa que peleaba realmente contra la pérdida laboral, lo que permite organizar a más trabajadores, que son los que no quiere organizar, los que se niega a organizar, CC OO y UGT”, añade Asier.
Eso fue lo que percibió Felipe, un extrabajador de la empresa de envíos a domicilio de comida Deliveroo, cuyos empleados comenzaron a organizarse para reivindicar la mejora de sus condiciones laborales a comienzos de este año en Barcelona. “No nos intentamos acercar a CC OO y UGT porque tienen un discurso bastante similar al de las empresas, como que 'no somos trabajadores, no somos empleados, somos autónomos'. Se meten en el mismo juego discursivo y de ahí es difícil sacarles”, declara Felipe.

Vulnerabilidad de lo alternativo

Finalmente los riders de Deliveroo optaron por apoyarse en la Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC), donde formaron una sección sindical propia. La huelga que llevaron a cabo el 2 de julio fue un hito, convocada desde una organización de base y la primera en una empresa del llamado sector de la 'economía colaborativa'. Los resultados, sin embargo, fueron menos alentadores. Ninguna de las reivindicaciones fue aceptada por la empresa y la mayoría de los involucrados, según Felipe, fueron “barridos” por Deliveroo, demostrando la vulnerabilidad del sindicalismo alternativo en este contexto.
Las Kellys han sido, quizás, la propuesta más visible últimamente dentro de este sindicalismo alternativo en ciernes, en un sector donde la represión contra las trabajadoras organizadas viene de lejos. Desde que, a finales del año pasado, un grupo de trabajadoras de la limpieza hotelera de todo el Estado se presentaron oficialmente como Las Kellys, su red no ha hecho más que crecer. Con la lucha contra la externalización como bandera, lo que les ha enfrentado en varias ocasiones a UGT y CC OO, su crecimiento está siendo obstaculizado por el sentimiento que ha imperado durante décadas en el sector: el miedo.
“Hay mucho miedo, hay listas negras, represalias... si no pasas por lo que ellos te dicen te dan los peores trabajos”, declara Ángela Muñoz, miembro del colectivo en Madrid. “Este trabajo siempre ha sido duro y el abuso de autoridad ha existido siempre. Los recortes y la discriminación siempre ha empezado por ahí, somos mujeres”.

Nuevos sectores, viejo sindicalismo

Desde las trabajadoras de Bershka en Pontevedra hasta los riders de Deliveroo en Barcelona, el denominador común es un regreso a las viejas estrategias del sindicalismo en sectores hasta el momento inexplorados, con huelgas indefinidas y las asambleas de base. Las experiencias de los últimos meses son, en cualquier caso, muy dispares entre sí.
Las más exitosas para las trabajadoras, en Bershka Pontevedra y en el sector de los cuidados en Bizkaia, lograron sus objetivos tras sendas huelgas indefinidas inéditas en sus sectores de la mano de los sindicatos Confederación Intersindical Galega (CIG) y Eusko Langileen Alkartasuna (ELA), respectivamente. El intento de autoorganización de los trabajadores de Deliveroo en Barcelona dejó un sabor más amargo.
“Yo no esperaba ver a gente que había estado en situaciones peligrosas, que había comido mierda por Deliveroo, estando bajo la lluvia trabajando, y que, sin embargo, estaban defendiendo a la empresa”, declara Felipe cuatro meses después de la huelga. “Hay futuro, porque gente he visto que ha demostrado cómo salir adelante con este tipo de iniciativas, pero luego hay un montón de borregos y sumisos de la empresa con mucho miedo y eso me decepcionó bastante”.
“No existe un nuevo sujeto trabajador”, concluye Asier, de CGT. “Los trabajadores que existen de nuevos sectores siguen siendo la misma clase obrera de siempre, no es algo por fuera de la clase obrera. Lo que existe es un espacio formado por trabajadores que los sindicatos se niegan a organizar”.
En definitiva, los nuevos sectores abiertos a la conflictividad laboral no ofrecen un panorama muy distinto al de escenarios más clásicos de lucha sindical, donde también estamos viendo conflictos en los últimos años como en la estiba o la minería. La principal diferencia es la escasa implantación de los grandes sindicatos, lo que deja un espacio abierto a experiencias alternativas de organización y acción como las que han tenido lugar en estos últimos meses.