16 mar 2016

GALERIA DE BUITRES CCXCIII

El 40% de los ministros de la Democracia se ha pasado a una gran empresa
Son muchos los ejemplos de compañías que han contado en su equipo con exministros del Gobierno: Repsol, Gas Natural, Endesa, Iberia, Indra o Telefónica. Desde 1977, el 40% de los ministros de la Democracia se han pasado a engrosar los consejos de administración y las estructuras directivas de empresas privadas, según datos del Registro Mercantil, BOE, páginas webs oficiales y hemeroteca analizados por eldiario.es.
Por estas puertas giratorias, del inglés revolving doors, han pasado desde el inicio de la Democracia, 71 ministros de los 176 que han tenido una cartera en un Gobierno de España.
La situación se repite en todos los Gobiernos desde el primero de la Legislatura Constituyente. El 49% de los ministros de los Ejecutivos de Unión de Centro Democrático (UCD), presididos por Adolfo Suárez (1977-1981) y Leopoldo Calvo Sotelo (1981-1982), se pasaron al sector privado. También el 49% de los responsables de ministerios de Felipe González (1982-1996) ficharon, después del cargo, por grandes empresas. Y más de la mitad (51%) de los ministros de José María Aznar (1996-2004) se incorporaron al sector privado.
Sin embargo, de los titulares con cartera del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2008), solo el 23% han fichado por grandes compañías españolas e internacionales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en algunos casos ha pasado muy poco tiempo para poder dar el salto a la privada. Todavía en las últimas semanas se ha estado hablando del fichaje de Trinidad Jiménez por parte de Telefónica, pese a que fue ministra del PSOE en 2010.
Repsol, Gas Natural y Endesa son las tres compañías que más exministros han incorporado a sus plantillas, con cinco y cuatro antiguos miembros del Gobierno cada una.
En el caso de Repsol, hasta cinco personas que pasaron por el Gobierno se incorporaron a su plantilla: Ignacio Bayón Mariné, ministro de Industria durante la Transición; Luis Croissier, responsable de Industria con Felipe González; Marcelino Oreja Aguirre, que mantuvo la cartera de Exteriores durante el gobierno de Adolfo Suárez; Juan Antonio García Díaz, vicepresidente y titular de Economía durante la Transición; y Juan Antonio Ortega, ministro de Educación en la primera legislatura de la democracia.
Repsol, de esta manera, es la compañía que más exministros ha fichado para su Consejo de Administración. Todos entraron en el puesto justo después de 1997. La compañía, inicialmente pública, inició su proceso de privatización en 1989, con el Gobierno de Felipe González, y terminó, precisamente en 1997.
El caso de la petrolera muestra, además, como ministros con competencias en el sector, dos titulares de Industria, fueron incorporados a una de las empresas que regularon. No son los primeros. Rodrigo Rato, vicepresidente y responsable de Economía y Hacienda durante el Gobierno de José María Aznar, fue presidente de Bankia entre 2010 y 2012.
Para evitar estas situaciones, la ley que regula los conflictos de interés fue aprobada en 2006 y establece que los altos cargos de Estado no podrán “desempeñar sus servicios en empresas relacionadas directamente con las competencias del cargo” durante los dos años siguientes a su cese.
Esta ley, que buscaba regular las famosas “puertas giratorias”, también tenía sus vacíos legales. Elena Salgado, vicepresidenta del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, fichó como consejera por Chilectra, filial de Endesa en Chile, solo tres meses después de dejar el Gobierno. La exministra eludió las incompatibilidades de la ley al incorporarse a una filial en un país extranjero.
Endesa, de origen público y privatizada en los años 90, también es una de las que más fichajes de políticos ha realizado. José María Aznar, presidente del Gobierno entre 1996 y 2004, consiguió un puesto como asesor en la compañía eléctrica entre 2011 y 2014. En el mismo periodo, Pedro Solbes, titular de Economía y Hacienda durante los dos Ejecutivos socialistas, fue consejero de Enel, propietario de Endesa desde 2008.
Las empresas que desarrollan sus negocios en sectores muy regulados, como la electricidad, suelen ser las que más tiran de políticos. Otro fichaje polémico y sonado fue el del expresidente del Gobierno Felipe González, por Gas Natural. También las grandes constructoras, ligadas a la obra pública, son asiduas a contratar exministros. Josep Piqué, que ocupó las carteras de Industria, Ciencia y Asuntos Exteriores durante la etapa de Aznar, es consejero delegado de la constructora de los Villar Mir, OHL.
No es el único caso. Jesús Sancho Rof, ministro de Obras Públicas durante el Gobierno de Adolfo Suárez, fue nombrado presidente de AERCO (1998-2008), la patronal de las empresas de la construcción. Javier Sáenz de Cosculluela, responsable de la cartera de Obras Públicas del Estado, también fue nombrado presidente de AERCO (2008-2012) y consejero de la constructora Morrison Infraestructuras.
Cabe esperar que una vez que el actual Gobierno en funciones deje paso, definitivamente, al nuevo Ejecutivo, se vuelvan a ver puertas giratorias de los ministros de Mariano Rajoy. Por lo pronto, tan solo Luis de Guindos, Isabel García Tejerina y Pedro Morenés tienen una trayectoria significativa en el sector privado. Para el resto, la puerta que gira puede ser su primer pasaporte a la empresa privada.
http://www.eldiario.es/economia/ministros-democracia-pasado-sector-privado_0_494501429.html

Mano de obra esclava construyó la terminal civil del pujante aeropuerto de Málaga

Hoy ocupa cuarto lugar en cuanto a volumen de tráfico entre los aeropuertos de España y el puesto 22 entre los de la Unión Europea, pero en plena Guerra Civil era sólo una base aérea, si bien sus orígenes se remontaban a 1919 cuando fue creado como aeródromo de enlace peninsular entre la metrópoli francesa y sus colonias del norte de África. El trabajo esclavo de los presos republicanos hacinados en el campo de concentración de Torremolinos contribuiría a convertir aquellas modestas pistas en un verdadero aeropuerto mediante la construcción de una estación civil de pasajeros. Iniciadas en 1938, las obras no concluirían, sin embargo, hasta pasados diez años.
¿Cuál era la situación en la Málaga vencida en la Guerra Civil? Hasta junio de 1940 habían sido fusiladas más 2.600 personas, entre ellas 55 mujeres, y en la ciudad estaban abarrotados los espacios carcelarios de la capital y de los municipios colindantes tras concluir la contienda. El investigador Manuel Morales Muñoz apunta que “ante el agotamiento de las cárceles se multiplicaron los espacios de encierro: campos de concentración para albergar a la población reclusa, castillos, conventos, cines o establecimientos fabriles”. Entre 1936 y 1937 se planea la construcción de campos en Antequera, Ronda, Alhaurín el Grande y Torremolinos.
La catedrática en Historia Contemporánea Encarnación Barranquero recuerda además que el hecho de que “la Junta Técnica del Estado pidió al gobernador civil de Málaga Francisco García Alted que sugiriera un lugar apto para construir un campo de prisioneros con una capacidad mínima para 2.000 personas, revela el problema que habían provocado las detenciones masivas” y, en consecuencia, la necesidad de habilitar nuevos lugares de internamiento.

4.000 PRESOS HACINADOS SIN BARRACONES
En el conocido Cortijo del Moro, en Torremolinos, se albergó a más de 4.000 presos republicanos que trabajaron como mano de obra esclava en la construcción de la terminal civil del actual aeropuerto de Málaga. Este campo es uno de los 13 de toda Andalucía que se encuentra en el inicio del trámite de expediente como declaración de Lugar de Memoria en Andalucía.
En un estado extremo de insalubridad, sin letrinas, sin espacios donde guarecerse del mal tiempo o donde contar con el más mínimo servicio de higiene, los presos comenzaron a llegar durante el mes de marzo de 1938 al campo de concentración de Torremolinos. Muchos de ellos morían de frío a causa de las malas condiciones. El propietario de aquel cortijo, José Ruiz Soldado, Conde del Peñón y de la Vega, no dudó en ceder los terrenos para la creación de un campo donde prácticamente todo faltaba. Era tal la escasez que inicialmente ni siquiera había barracones. Se sabe que la orden de trasladar presos hasta la zona de Torremolinos fue dada por el militar Arias Navarro. En la provincia aún se llegó a conocer al que fuera el último presidente del Gobierno de la dictadura con el sobrenombre de ‘carnicerito de Málaga’.
Vecinos de Torremolinos se acercaban a las alambradas a ofrecer comida a los presos, con el consentimiento de las autoridades franquistas que custodiaban el espacio. Las mujeres buscaban el favor de alguna elevada autoridad que salvara de una muerte segura a sus hombres. La historiadora Barranquero destaca que “varios testimonios de la Axarquía muestran cómo los alcaldes podían otorgar avales para sacar a los detenidos de los lugares de concentración, como ocurrió con Remedios Jiménez Martín y Francisco Yuste Gómez”. Uno de los personajes que hacía este tipo de gestiones era el cónsul italiano Tranquillo Bianchi, quién, según apunta Barranquero, “era asiduo visitante de los campos de detención de La Aurora, Torremolinos y Alhaurín el Grande y señalaba para condenar o salvar a los detenidos, que temblaban al verlo, fuera cual fuera finalmente su suerte”.

CONSTRUCCIÓN DE LA ESTACIÓN CIVIL
Tras la reanudación de los vuelos de pasajeros en 1938 con la toma de Málaga, el Ayuntamiento franquista plantea una solicitud a la Jefatura de Infraestructura del Aire para iniciar la construcción de la primera estación de viajeros en este aeropuerto. En junio de 1939 se aprobaba la compra de terrenos colindantes a la zona que circundaba el aeropuerto con un presupuesto de 169.034 pesetas, gracias a las gestiones del alcalde Luis Gutiérrez Soto. La elevada cantidad de gastos en aquellos tiempos obligaría al uso de mano de obra esclava, contando con casi 4.000 presos que se encontraban hacinados en el campo de concentración de Torremolinos. Sin embargo, la dificultad de las obras en plena posguerra hizo que la construcción de esta terminal se demorase hasta casi finales de la década, finalizando la terminal en 1948.
http://memorialibertaria.org/content/mano-de-obra-esclava-construy%C3%B3-la-terminal-civil-del-pujante-aeropuerto-de-m%C3%A1laga

Aviones que no contaminan

Este viernes 11 de marzo, un avión de la United Airlines partió del aeropuerto internacional de Los Ángeles, como lo hacen diariamente decenas de otras aeronaves. Sin embargo, el vuelo 708 con destino a San Francisco tenía algo de especial, histórico, jamás visto antes en vuelos comerciales en Estados Unidos: operaba enteramente con biofuel, un combustible sostenible porque no proviene de combustibles fósiles sino que se procede de aceites usados. Para entender mejor esto, con estos combustibles se puede reducir en un mínimo del 60 por ciento la contaminación que generan los aviones.
Los experimentos en torno a esta tecnología se vienen desarrollando desde 2007. Se han usado combustibles procedentes de algas, de otras plantas y de grasas animales. Decenas de vuelos de aviones comerciales se han sucedido por parte de compañías americanas a lo largo de los últimos años, siempre sin pasajeros. Aunque muchas otras compañías mantienen sus investigaciones, los aviones de United son los primeros de una aerolínea americana que vuelan en servicio comercial. Se trata, sin duda, de un paso gigantesco en la reducción de la contaminación que provoca la industria aeronáutica, responsable de aproximadamente el dos por ciento de todas las emisiones de CO2 de la humanidad. Desde ahora, pues, una empresa que se llama AltAir Paramount, suministrará al menos durante tres años el combustible que los aviones de United necesitan en el aeropuerto de Los Ángeles.
No crean, ni de lejos, que esta es la única iniciativa. Y menos piensen que los americanos lideran esta investigación. No son ni siquiera los más avanzados. Europa opera vuelos de pasajeros desde 2011, cuando un avión de Thomson, el tour operador filial de la TUI partió desde Birmingham, en Gran Bretaña, con pasajeros y con un biocombustible producido por la empresa SkyNRG. KLM ya hace dos años que opera varios vuelos semanas con combustibles de este tipo, algunos transatlánticos. Easyjet también ha llevado a cabo varios experimentos y se encuentra próxima a introducir este tipo de operativa, aunque en este caso aún quedan pasos para certificar la total seguridad y viabilidad de la navegación. 
Siendo la de United la primera operación regular de una compañía americana, en Europa es SkyNRG la empresa que domina la producción de estos combustibles. SkyNRG tiene una amplia presencia en el continente, con muchos clientes con los que tiene diversos proyectos en marcha. Esta empresa convierte productos altos en CO2, como es el caso de la biomasa, en syngas que se transforma en combustible. Efectivamente, los aviones que consumen este combustible emiten CO2, pero como estas plantas de las que se ha extraído el combustible habían captado ese CO2 en su desarrollo, el balance es neutro. Por lo tanto, los aviones no contaminan porque generan un CO2 que previamente había sido captado por esas plantas.
El futuro, pues, no está tan lejos.
Jaime Amador
http://www.preferente.com/opinion/jaime-amador/aviones-que-no-contaminan-258998.html

14 mar 2016

17 Marzo: DEROGACIÓN REFORMAS LABORALES Y LEYES MORDAZA


Cuando el cáncer va acompañado de la carta de despido

La Asociación Española contra el Cáncer reconoce que el diagnóstico de esta enfermedad supone en muchos casos la no renovación del contrato o el despido. Un goteo constante pero silencioso. La legislación laboral no les protege porque la enfermedad nunca aparece como motivo del despido

Eva García tiene 56 años. Trabajaba como recepcionista en un hotel de Valdemoro. En noviembre le diagnosticaron un cáncer de cuello de útero. Comunica la enfermedad a la empresa, y el 20 de febrero recibe la carta de despido alegando razones de organización y producción.
"Me dijeron que eran negocios, así, tan claro". "Ya me dirás, con la edad que tengo, dónde voy ahora". También eran negocios, cuando la empresa recibió la subvención por contratarla como mujer mayor de 45 años.
Está convencida de que decidieron su despido después de que reclamara a la empresa, como recoge su convenio, la cantidad con la que completar lo que percibía de la Seguridad Social por la baja médica. "Lo reclamo, me lo pagan a últimos de enero, y dos semanas después recibo la carta de despido. Así de sencillo".
Así de sencillo, pero así de duro en un momento en el que su cabeza, se lamenta, solo tendría que pensar en curarse. "Los médicos me dicen que mi curación está la mitad en mi cabeza y la otra mitad en lo que ellos me van a dar, pero últimamente solo pienso en los problemas económicos que me van a venir". "¿Cómo me voy a poner a buscar trabajo, si no puedo como estoy?"
En el Hospital 12 de Octubre, poco antes de su cita con el oncólogo, se muestra peleona. Con el cáncer y con su despido. "Voy a por todas. Yo ya lo he perdido todo, no tengo más que perder, y lo que gane es lo que me voy a llevar. Al menos la satisfacción". La dirección del Hotel Valdemoro, asegura que "su despido nada tuvo que ver con la enfermedad, sino con su falta de diligencia previa en su puesto de trabajo".
Raquel del Castillo, coordinadora de trabajo social de la Asociación Española Contra el Cáncer, asegura que son muchas las personas a las que "no se les renueva el contrato, o se las despide, después de diagnosticarles la enfermedad". El problema es que "no podemos visibilizar esta situación cuando no hay datos oficiales, y así es difícil que la situación entienda lo que pasa. "La palabra enfermedad, o cáncer, nunca aparece en el motivo del despido.
Jesús Ortega, abogado laboralista de UGT, asegura que lo primero que dicen cuando llaman a su puerta los que saben que ha sido una enfermedad el motivo de su despido, y comprueban que tienen poco que hacer, es "pero dónde estamos, qué protección tenemos". "Lo lógico, lo ético sería procurar la salud es una situación que debía estar especialmente protegida".
Eva cree que la legislación laboral debería protegerles, prohibir su despido en caso de enfermedad grave. Algo que no pasará mientras siga siendo un goteo constante, pero silencioso.
http://cadenaser.com/emisora/2016/03/13/radio_madrid/1457864857_968528.html

12 mar 2016

14 de marzo: 38 años del asesinato del compañero anarquista Agustín Rueda

38 años del asesinato en la cárcel de Carabanchel del compañero anarquista Agustín Rueda.
Torturado por sus carceleros hasta la muerte por negarse a delatar a quienes habían construido un túnel de huída.
Agustín Rueda 14 noviembre 1952 - 14 de marzo 1978
"Que tu sangre encienda la chispa de la libertad"
"Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla"

Más información sobre el caso de Agustín Rueda:
http://portaloaca.com/historia/historia-libertaria/11568-14-de-marzo-38-anos-del-asesinato-del-companero-anarquista-agustin-rueda.html

Iberia evalúa un nuevo ERE para reducir personal

Iberia se plantea presentar un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para reducir personal en algunas áreas de la empresa como mantenimiento y corporativa, si bien va a requerir más personal de vuelo; según declaró en Chile el presidente y CEO de la compañía, Luis Gallego. El máximo ejecutivo de la aerolínea española ha afirmado que la compañía ha superado una crisis sin precedentes a lo largo de los últimos seis años pero aún está a mitad de camino de lo que "tenemos que llegar a ser". La aerolínea ha regresado a beneficios (ver: Iberia, de nuevo competitiva, rentable y a la conquista de otro continente) pero aún no alcanza los objetivos propuestos en retorno del capital y rentabilidad.
Gallego hizo estas declaraciones a la agencia francesa de noticias AFP recordó que, en la actualidad, la compañía tiene en vigor un ERE que afecta a 1.427 personas, de las cuales, 462 abandonarán la empresa durante este año.
"Una vez terminado este ERE, estamos empezando a negociar con los sindicatos un nuevo ERE, que todavía no lo hemos determinado en número (...) ni a los colectivos que va a afectar", dijo a la AFP el ejecutivo, aunque reconoció que "todavía tenemos exceso en el área de mantenimiento y corporativo".
Con 16.564 empleados registrados en 2015, la compañía española filial del grupo IAG, holding también de British Airways, Vueling y Aer Lingus, parece haber dejado atrás lo peor de la crisis con un beneficio operativo de 247 millones de euros en el pasado ejercicio, segundo consecutivo con ganancias casi cinco veces más que el anterior luego de seis años seguidos de pérdidas.
"Estamos a mitad de camino de lo que tenemos que llegar a ser", dijo Gallego. El objetivo del retorno del capital invertido del grupo es el 15% y en la actualidad está en torno al 10% y la rentabilidad ha sido del 5,2% frente a la meta del 12-13%, indicó.
Esta mejora ha permitido a la compañía "invertir, crecer, renovar flota e introducir nuevas rutas" como la de Puerto Rico, Johannesburgo y las abiertas a Cali-Medellín en Colombia y la que esperan abrir en Asia, Tokio, el 18 de octubre, y Shanghai a finales de año, además de recuperar rutas emblemáticas que habían sido canceladas por la crisis, como La Habana, Montevideo, Santo Domingo.
Asimismo, por primera vez en 11 años, Iberia, cuyo principal mercado es Latinoamérica, ha empezado a contratar pilotos y a lo largo de este año contratará también tripulantes de cabina. "Pero todavía nos queda mucho esfuerzo por realizar, en particular ahora que los precios del petróleo están cayendo, lo que está provocando mayor presión competitiva".
El presidente de Iberia inauguró en Santiago una exposición de fotografías con motivo de los 70 años desde que la aerolínea empezó a volar a América Latina, concretamente a Buenos Aires en una travesía que duraba 36 horas (ver:Iberia, de nuevo competitiva, rentable y a la conquista de otro continente).
A Chile llegó en 1961 con un vuelo semanal que costaba 806 dólares de la época, cerca de 6.500 dólares de ahora, precisó el ministro de Transportes chileno, Andrés Gómez-Lobo, quien invitó a la compañía española a implantarse en el mercado interno.
http://www.hosteltur.com/115456_iberia-evalua-nuevo-ere-voluntario-reducir-personal.html

9 mar 2016

13-Marzo : MAREA BLANCA

https://mesaendefensasanidadpublica.wordpress.com/2016/03/07/42-marea-blanca-pedimos-explicaciones-al-consejero-de-sanidad/

El cortijo de los desposeídos

Miles de trabajadores inmigrantes malviven sin luz ni agua corriente camuflados entre los invernaderos de Almería
“Vivir aquí es una mierda”. Mussa sobrevive desde hace años hacinado en un cortijo abandonado, sin luz, agua corriente ni esperanza. Cada mañana, a las siete y media se planta en la rotonda de San Isidro de Níjar y espera a que algún “jefe” de los invernaderos pare y le ofrezca un jornal. Así, buscándose la vida desde hace ocho años, cuando llegó a España. Como él, miles de trabajadores viven en decenas de asentamientos y cortijos abandonados y camuflados entre los plásticos del campo almeriense, según el recuento de las organizaciones que trabajan con los migrantes. Son trabajadores indigentes, que sacan adelante y en resignado silencio las cosechas que venden en los supermercados de media Europa. Este es el Calais español, invisible a ojos de unas autoridades que miran hacia otro lado.
Cae la tarde y van llegando al cortijo de Mussa (nombre ficticio) un goteo de subsaharianos montados en bicicleta, agotados y cubiertos de polvo. Da comienzo entonces el trasiego de cubos de agua para lavarse detrás de una tela roja a cielo abierto. Una persona, un cubo. Es la ley no escrita y exótica en un país en el que el agua sale del grifo como por arte de magia. Después un trabajador cocinará para todos en un hornillo mugriento y quedarán listos para dormir amontonados en un sótano lúgubre y helador.
En este cortijo hay gente de Mali, otros de Costa de Marfil y de Mauritania. En el pueblo les llaman “los morenos”. Los hay que llegaron en patera hace diez años y otros sorteando la valla de Melilla en el gran salto de hace un par de años. Algunos tienen papeles y otros no. Hay un grupo que ha llegado hace poco de un cortijo vecino, donde vivieron años dentro de un aljibe vacío hasta que el dueño les echó hace unos días.
Luego llega Kamagate de recoger tomates cherry. Cuenta que desembarcó en Canarias en patera hace más de siete años en plena crisis de los cayucos. Eran tiempos de ilusión y de proyectos de vida que con los años se han tornado en amargura y resignación. Ha probado suerte con la agricultura por media España y piensa que el tajo de Almería es el peor de todos. “Pensé que esto iba a ser totalmente distinto, que en dos años tendría un buen trabajo. Casi no conozco a mi hija de ocho años. Mi cabeza no está tranquila”. Otro trabajador, también llegado a Canarias desde Malí explica que tiene papeles “porque un jefe bueno se los hizo”. En penumbra y sentado en una silla de hospital desvencijada hace recuento junto a sus compañeros de los días que han trabajado. Los que mantienen contactos bien engrasados con los “jefes” les llaman directamente el día que les necesitan. El resto son carne de rotonda. Explican que algunos dicen que no tienen papeles aunque los tengan para tener más posibilidades de trabajar. Cobran entre 30 y 35 euros por ocho horas de trabajo. Hablan de jefes buenos y jefes malos, de una arbitrariedad ajena a las condiciones de trabajo reguladas; como si aquí rigieran relaciones laborales propias de otra época.
Junto a los veteranos, los recién llegados que aún conservan el entusiasmo. Como un chico de Costa de Marfil que asegura que llegó hace cuatro meses en zodiac a Tarifa en el quinto intento. “Fue difícil, pero gracias a Dios estoy aquí”. Dice que sí, que en su país los que vuelven les dicen que la vida aquí no es fácil, pero también dice que llegan con ropa nueva y cochazos y entonces no les creen. De momento no ha conseguido trabajo más allá de alguna media jornada suelta. “Veo a mucha gente que cada mañana sale a trabajar y pienso, un día yo también voy a trabajar”.
Ya es noche cerrada, cuando dos coches de policía se presentan armando cierto escándalo en el cortijo. Han recibido una llamada alertándoles de una pelea, pero resulta que no es aquí. “Hace diez años los inmigrantes [sin papeles] corrían cuando veían a la policía, ahora ya no. ¿Para qué?”. Los agentes confirman que estos asentamientos están dejados de la mano de dios, que los trabajadores inmigrantes parecen no importarles a nadie y que los servicios sociales “están saturados y no pueden encargarse de esta gente”. Mientras el policía habla, un habitante del cortijo desdentado que ha perdido la cabeza pasa dando gritos. “Es una pena vivir así”, termina el agente.

Recuperación económica

Un kilómetro escaso más allá, en otro cortijo abandonado, a los trabajadores les da la risa floja cuando se les pregunta por la recuperación económica,. “La recuperación no es para los inmigrantes, eso es para los ciudadanos. Todo el mundo lo sabe”, dice un joven con chándal y chancletas de plástico blanco sentado en una silla de oficina desahuciada. Unas flores sembradas en el orificio de una pila de neumáticos dan fe de los esfuerzos por adecentar el campamento. “Somos negros pero somos humanos”. Un trabajador con una bombona de butano en equilibrio inestable sobre la barra de una bicicleta entra en el recinto. Por momentos da la impresión de estar en otro país, en otro continente.
A menos de una decena de kilómetros de este cortijo se esconde La Paula, un poblado chabolista construido con plásticos. Allí vive más de un centenar de marroquíes, conocidos en el pueblo como “los moros”. Se les ve caminando por la pista agrietada que une Paula con la carretera. Aquí, como a otros asentamientos no llega el transporte público. A la hora de la oración, los trabajadores van saliendo de sus casetas y rezan en la mezquita semienterrada y construida también con plásticos. En el muro de una nave abandonada se lee una pintada en árabe que más bien parece una broma de mal gusto: “Prohibido tirar basura”.
Cuentan en La Paula que llevan aquí muchos años. Que algunos se fueron a otras zonas de España a trabajar en la construcción, pero que la crisis les devolvió a la chabola, a la casilla de salida. “España es como Marruecos. Yo quiero ir a Berlín”, dice Mohamed. Llegó aquí hace nueve años y gana entre 600 y 900 euros al mes. El problema es que no hay trabajo todos los meses. Todos son hombres y la mayoría tiene papeles pero trabaja sin contrato. “Almería no da derechos a los extranjeros. Aquí trabajas 30 días y figuras cinco en nómina, o te pagan como media jornada”. Pero en general, aquí nadie tiene muchas ganas de hablar. ¿Para qué? No confían en que vaya a servir para nada. Son demasiados años de tozuda realidad como para fantasear con buenas noticias.
Cae la noche y en San Isidro apenas se ve población autóctona en la calle. Dicen los vecinos que con tantos forasteros no se sienten seguros. El censo de Níjar indica que hay 12.404 extranjeros en el municipio, que representan cerca del 42% de la población, sin contar los más de 4.000 de los asentados que calcula Cepaim, una organización de apoyo a los migrantes que trabaja en la zona. En los bares, se repiten los mismos argumentos: que los extranjeros destrozan las casas cuando alquilan, que son de otra cultura e incapaces de adaptarse y que en la zona hay robos y que es lógico, dicen que los autores sean los que no tienen de qué vivir. La alcaldesa de Níjar, Esperanza Pérez, rebaja la cifra de asentados a medio millar y dice que uno de los problemas es que son terrenos de propiedad privada y que evalúan la construcción de alojamientos de temporeros. Duda además, de que los inmigrantes lleven tanto tiempo aquí como aseguran.
Al día siguiente, Andrés Góngora, responsable de frutas y hortalizas de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, COAG ofrece su interpretación. Asegura que los explotadores son apenas un puñado de manzanas podridas y que las inspecciones de trabajo son muy duras; que la inmensa mayoría de los agricultores cumplen la ley. “Somos 17.000 agricultores y tiene que haber de todas clases”. El principal problema, piensa, es que las grandes cadenas de supermercados les aprietan y tienen muy poco margen para subir los salarios. El cambio climático, explica ha acelerado la producción y pulverizado el equilibrio de la oferta y la demanda. Eso hace que se decanten por cultivos que precisan poca mano de obra, como las sandías que comienzan a asomar en su invernadero de 10.000 metros, en el que no hay un solo trabajador. “La situación es grave. Este año se han arruinado muchos agricultores. No hay quien aguante. Los agricultores están en los bancos renegociando las hipotecas de los invernaderos”. Calcula que el 70% de los trabajadores del municipio son extranjeros.

Preocupación por los autóctonos

Eva Moreno, coordinadora de Cepaim, coincide en que el problema trasciende a los agricultores y cifra en más de 60 los asentamientos. Su organización pide a la Administración que ofrezca alojamientos y que de momento al menos recojan la basura. “Los inmigrantes son gente que trabaja y que consumen en las tiendas y que contribuyen a que Níjar salga adelante. Los que no están documentados es porque no les hacen los papeles”. Las pocas veces que se hace algo, se lamenta, es para desalojar a los migrantes sin ofrecer soluciones alternativas.
Ya en la capital, Gracia Fernández, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía reconoce que hay gente viviendo en asentamientos junto a los invernaderos en toda Almería, aunque dice que no disponen de cifras y se explaya en el discurso oficial. Dice que en Andalucía la integración social de los inmigrantes es buena, que la vivienda es competencia del municipio y pide al Gobierno central recursos para viviendas sociales. “Nos preocupan los inmigrantes, pero también los autóctonos, muy afectados por la crisis”. Sostiene además que muchos inmigrantes aguantan en la indigencia porque prefieren ahorrar para enviar remesas a sus países.
En los cortijos todos dicen que preferirían vivir en un piso. También el joven que llegó a Melilla en zodiac, que no se atreve a explicarle a sus padres cómo vive, porque están felices de que haya llegado a Europa. “No les cuento lo difícil que es esto para que no se pongan tristes”. Imposible contarles que el sueño era esto.
http://politica.elpais.com/politica/2016/03/08/actualidad/1457431108_328284.html

Comisiones absurdas y abusivas que nos cobra la banca

Pese al intento de la banca de hacer ver que reduce comisiones, solo a cambio de una fuerte vinculación que recorta el poder de negociación del usuario, lo cierto es que la banca ha encarecido su coste, pero especialmente aquellas que afectan a la mayoría de los usuarios: mantenimiento de tarjeta de débito, de crédito, descubierto en cuenta, reclamación de descubierto y mantenimiento de cuenta, donde el Popular marca el récord tras duplicar esta última (de 60 a 120 €).
Vuelven a incrementar comisiones tan habituales e injustas como la de descubierto y reclamación de descubierto: tener 1€ de números rojos por unas horas puede ser penalizado con 15 y 35€ respectivamente, es decir, 50€.
Comisiones absurdas y abusivas que nos cobra la bancaLas nuevas prácticas también van dirigidas a ‘expulsar’ al cliente de la oficina bancaria, castigando a aquellos que no manejan banca ‘online’ o no utilizan tarjetas, como ocurre en muchos casos con las personas mayores, una vez más golpeadas por los mismos responsables de fraudes masivos como las preferentes.
El Santander, no solo ha duplicado el mantenimiento de tarjeta desde 2012 (de 18 a 36 €), sino que cobra 10 euros por añadir el remitente o el concepto en una transferencia en ventanilla. Incluso el simple hecho de hacer un pago a un tercero en nuestra propia sucursal está penado por casi toda la banca: Bankia e Ibercaja (3,50€), CaixaBank y Popular (3,95 €), BBVA (4 €).
Popular, igualmente, quita 1€ al cliente por pedir en ventanilla un traspaso entre sus propias cuentas. Ibercaja cobra 6,01 euros en concepto de conformidad, es decir, solo por el hecho de que nuestra sucursal telefonee a otra del mismo grupo para autorizar una operación. Si solicitamos a esta entidad un dato pasado de nuestra cuenta puede costarnos de 6 euros (entre 0 y 5 años de antigüedad) a 18 euros (más de 30 años).

Nuevas prácticas detectadas

Entre los nuevos abusos detectados por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros de España (ADICAE), se están generalizando:
Cobro por apunte: Algunas entidades como Ibercaja, Caja España, Kutxa y Santander cobran entre 0,45 y 0,60 euros por cada apunte o movimiento en la cuenta, algo incompatible si ya se abona el mantenimiento o administración de cuenta.
Cobro por liquidación de intereses y gastos: Tampoco debería exigirse el ’apuntar’ en la cuenta del consumidor los intereses o gastos generados por una cuenta corriente si ya se paga el mantenimiento o administración de cuenta.
Cobro por cuentas que se han abierto por obligación de la entidad: El Banco de España ha dejado claro que no puede cobrarse por abrir y mantener una cuenta que el banco ha exigido abrir al cliente para pagar, por ejemplo, la hipoteca que ha firmado con esta entidad, o para abonar los íntegros de un depósito.
Capítulo aparte merece la comisión por sacar efectivo del cajero. La actuación oligopólica de Caixa, Santander y BBVA ha arrastrado a casi todo el sector a fijar costes abusivos y desproporcionados, entre 1,5 y 2 euros, una práctica colusoria de la competencia por la que ADICAE ha denunciado a todos los bancos que están cobrando esas cantidades ante el Banco de España y la CNMC.
http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Comisiones-absurdas-y-abusivas-que