10 mar 2018

10 datos que avergüenzan a España: pobreza, salarios bajísimos y una brutal desigualdad

La recuperación económica ha favorecido cuatro veces más a los ricos que a los pobres en España.
Rayito, un mendigo vestido de payaso, sentado en la Gran Vía madrileña
El 1% de la población española más pudiente acapara la cuarta parte de la riqueza nacional, según Oxfam Intermon, que sitúa a España como el tercer país más desigual de toda la Unión Europea y donde más ha crecido la desigualdad desde 2007 en todo el continente.
Son datos del informe Premiar el trabajo, no la riqueza, del que se desprende que el 10% de los más ricos aglutina más riqueza que el 90% restante; en concreto, un 53,8%. Los millonarios han logrado reunir 29 de cada 100 euros de la recuperación, y sólo 8 euros han ido a parar a los que menos tienen.
Entre 2016 y 2017, el 1% más rico capturó el 40% de toda la riqueza creada, y fueron cuatro los nuevos multimillonarios españoles que entraron a formar parte de la lista Forbes, donde figuran ya 25.
La participación en la renta nacional de los más desfavorecidos ha disminuido un 17%, frente al 5% que han conseguido incrementar los que más tienen (cifra que se eleva al 9% en el caso del 1% más rico).
Estos 10 datos acaban por trazar el retrato vergonzoso de España en el terreno laboral.
  1. España, con 10,2 millones de personas con una renta por debajo del umbral de la pobreza, lo que se traduce en una tasa de pobreza del 22,3%, es el tercer país europeo en desigualdad, por detrás de Rumanía y Bulgaria y empatado con Lituania.
  2. Pese a la mejora de la economía, la remuneración de los trabajadores está lejos de los niveles de 2009: mientras la productividad por hora trabajada ha aumentado un 6% desde 2012, el coste salarial de cada una apenas ha aumentado un 0,6%, es decir, 10 veces menos.
  3. Los beneficios empresariales se dispararon un 200,7%, manteniendo así la tendencia alcista que iniciaron en 2013. El coste laboral por trabajador apenas varió un 0,1%.
  4. Ese abismo también se reproduce entre trabajadores: un empleado medio en España debería trabajar más de 29 años para lograr el mismo salario que obtienen en un año quienes se sitúan en el tramo más alto, y si se trata de alguien que percibe el mínimo interprofesional, debería hacerlo durante 71 años. En el caso de las empresas del IBEX, los 84 años que necesitaba trabajar un empleado medio para igualar el salario anual del primer ejecutivo de la compañía aumentaron en 2016 a 112 años.
  5. También los jóvenes que acceden al mercado laboral han tenido que ver cómo su sueldo anual es un 33% inferior respecto al de 2008, y cómo los contratos a tiempo parcial para ellos han crecido tres veces más rápido que para el resto, un 54% frente al 16%.
  6. Las mujeres, como siempre, son las que se encuentran en mayor proporción en vulnerabilidad laboral, ya que suponen el 58% de las personas que están en esta situación.
  7. Siete de cada diez personas que reciben los salarios más bajos son mujeres, que solo representan el 34,5% de las personas que más ganan. Dentro de este mismo grupo, cobran hasta un 14% menos que los hombres.
  8. Están apareciendo "nuevas fórmulas de desigualdad salarial", como las empresas multiservicio, que emplean a más de 60.000 personas que cobran entre 5.800 y 8.400 euros anuales menos que las acogidas al convenio colectivo sectorial. Y y ello pese a que trabajan de media 100 horas más.
  9. El sistema fiscal también contribuye a generar desigualdad, entre otras razones porque son los asalariados los que soportan el sistema: mientras que el 83% de la recaudación fiscal en 2016 provino del IVA, el IRPF y "otros impuestos pagados por familias", el de sociedades "aportó el 12% de la recaudación".
  10. Tampoco es equitativo, añade Intermon, cómo se gasta el dinero recaudado: dos de cada 10 euros de transferencias públicas se dirigieron al 10% más rico de la población.
http://www.huffingtonpost.es/2018/01/22/10-datos-que-averguenzan-a-espana-pobreza-salarios-bajisimos-y-una-brutal-desigualdad_a_23339573/

9 mar 2018

Aena fía el ‘boom’ urbanístico de El Prat a la inversión privada

El gestor aeroportuario Aena comercializará 328 hectáreas en El Prat con una inversión total de 1.264 millones de euros
Aena pondrá a la venta 328 hectáreas en el aeropuerto de El Prat.Pistoletazo de salida a uno de los proyectos más ambiciosos en la cartera de Aena: el plan inmobiliario para explotar el entorno de sus aeropuertos. Con Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat como punta de lanza, el gestor aeroportuario ya desvela sus propósitos en Cataluña: una inversión de 1.264 millones de euros –la mayor parte de fondos privados– para la comercialización de 328 h
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, desveló este miércoles que el sector privado será vital en el desarrollo urbanístico del complejo. “Las empresas deben tomar un papel protagonista en la inversión y comercialización de los metros cuadrados”, explicó. No obstante, no reveló qué porcentaje de los 1.264 millones de euros corresponderá a la cotizada.

Más espacios verdes de acceso público

Mientras Aena elabora una estructura paralela que tenga como actividad principal el desarrollo inmobiliario, sí ha distribuido la superficie existente en cinco ejes. De inicio, 215 hectáreas se verán inalteradas por motivos medioambientales y no se podrán comercializar. Simplemente se habilitarán espacios para preservarlos y hacerlos accesibles a la población.
Las 328 hectáreas restantes se destinarán a cuatro usos. El espacio, equivalente a 470 campos de fútbol y 1,5 veces la Operación Chamartín, se destinará a la atracción de empresas, principalmente del sector tecnológico. Así, 75 hectáreas se destinarán a empresas de carga y e-commerce, con naves robotizadas y de altura suficiente.

Una nueva ciudad aeroportuaria

Otras 58 hectáreas se transformarán en un parque logístico, para el que ya existe interés por parte de algunas compañías tecnológicas y necesitadas de un centro de distribución cercano a Barcelona. Alibaba ya admitió hace semanas del interés por establecerse junto a la capital catalana. Al norte de esta zona se destinarán 49 hectáreas a la creación de una ciudad aeroportuaria con hoteles, restaurantes, centros de negocios y oficinas.
A largo plazo –el proyecto tiene un marco de construcción de 20 años– se edificará un complejo de oficinas en entornos rurales para que los emprendedores e investigadores puedan estar rodeados de ganado y huertos. Un concepto que parece estar muy de moda entre las tecnológicas.
Por última, 51 hectáreas se enfocarán hacia la industria aeronáutica con la creación de hangares y almacenes.
https://www.cerodosbe.com/es/transportes/aerolineas/aena-boom-urbanistico-el-prat-inversion-privada_541781_102.html

GALERIA DE BUITRES CDXXXVI

Es práctica normal en España descalificar a Michael O’Leary, el director general de Ryanair. Sin embargo, no debe de hacer las cosas muy mal cuando el ejecutivo irlandés ha aparecido por primera vez en la lista de ‘billonarios’ que publica la revista Forbes.
No, no es que su riqueza se pueda comparar con la de Amancio Ortega o de Jeff Bezos, pero ya aparece en la lista con bienes que la revista americana estima en 1.100 millones de dólares, equivalentes a 890 millones de euros. Eso es uno de los muchos que aparecen en el puesto 1999 del ranking de los más ricos, de entre 2.208 que publica la revista.
Sólo hay nueve que sean de Irlanda, país pequeño a estos efectos. Pero, no obstante, es un dato interesante saber que O’Leary, de 56 años, ya figura entre los más ricos (Hidalgo entre los 5 turísticos y delante de Ana Botín en el ranking de Forbes).
La riqueza del director general de Ryanair viene, básicamente, de su trabajo en la aerolínea, de la que posee en propiedad apenas el 4.1 por ciento de las acciones. No obstante, el empresario es conocido por su fortuna en caballos, que además ganan carreras con frecuencia. Igualmente, O’Leary tiene una finca rural de gran valor en Irlanda, en Gigginstown.
O’Leary había sido contable para la firma KPMG, después de lo cual fue asistente financiero de la familia Ryan, fundadora de la compañía que lleva su apellido. Finalmente, cuando la familia ya casi no tenía peso, Ryanair nombró a O’Leary como máximo ejecutivo.
http://www.preferente.com/noticias-de-transportes/noticias-de-aerolineas/el-impulsor-de-las-low-cost-en-europa-ya-amasa-una-fortuna-personal-de-900-millones-273941.html

Airbus elimina 3.700 puestos de trabajo en cuatro países, 800 en España

El grupo aeroespacial europeo Airbus ha confirmado este miércoles que procederá a una reducción de personal en sus plantas de Francia, Alemania, Reino Unido y España, que afectará a un máximo de 3.700 puestos de trabajo, 800 de ellos en el país. La medida responde a la disminución de la cadencia de fabricación del gigante modelo A380, cuyas partes se fabrican en los cuatro países, y del avión de transporte militar A400M, que se ensambla en la planta de Sevilla, indicó la empresa en un comunicado.
Resultado de imagen de Airbus elimina 3.700 puestos de trabajo en cuatro países, 800 en EspañaAl término del comité de empresa celebrado en la sede principal de la empresa en la ciudad francesa de Toulouse, fuentes sindicales indicaron a Efe que la reducción será de 800 puestos en España, 1.900 en Alemania, 470 en Francia y 500 en el Reino Unido.
Airbus ha destacado que la reducción se concretará en concertación con los sindicatos y con medidas de atenuación. No obstante, la empresa se ha mostrado convencida de poder "proponer oportunidades a la mayoría de los empleados afectados en programas que en la actualidad se les aplica un incremento en la cadencia" de producción. En concreto, en exitosos programas de la unidad de Airbus Commercial Aircraft como es el caso del Airbus A350, el avión de mediana capacidad y larga autonomía, cuya producción se está viendo incrementada.
Airbus indicó que anualmente afronta una movilidad interna del 12%, por lo que "está en condiciones de adaptar su nivel de flexibilidad a través de sus diferentes divisiones, funciones y filiales, con el fin de facilitar la reubicación del personal en otros programas".
El A380, el avión de pasajeros más grande del mundo, pasará a tener una producción anual de seis aparatos, frente a los 27 que salieron de sus plantas en 2015.
Este programa se vio salvado por un gran pedido de la aerolínea emiratí Emirates de 36 aviones, que según Airbus "permite la supervivencia del programa en los próximos años" y a la empresa "llevar a cabo nuevas campañas de venta que pueden traducirse en un aumento del nivel de producción".
Sus altibajos afectan a los cuatro países: las alas del megajet están construidas en Broughton, Gales, Reino Unido; las secciones del fuselaje provienen de Hamburgo, Alemania y Saint-Nazaire, Francia; el plano de cola horizontal está hecho en Cádiz, España; y la aleta caudal vertical también se fabrica en Hamburgo.
En cuanto al A400M, la producción será de ocho ejemplares anuales hasta 2020, tras los 15 de este año y los 11 del próximo, un ajuste que se ha hecho en concertación con los países clientes del avión de transporte militar.
Airbus indicó que explora "oportunidades de exportación" del avión para "superar ese nivel" de producción.
https://www.hosteltur.com/127001_airbus-elimina-3700-puestos-trabajo-cuatro-paises-800-espana.html

8 de Marzo histórico: Una marea feminista inunda las principales ciudades del estado contra la opresión patriarcal

Manifestaciones multitudinarias han inundado las calles de las ciudades del Estado con la participación de centenares de miles personas que se han echado a la calle con lemas como “Paramos para cambiarlo todo“, “Si las mujeres paramos, se para el mundo” o “Vivas, libres y unidas por la igualdad“.
Madrid
El termómetro de la movilización lo ha dado la masividad de las manifestaciones: la organización cifra en 600.000 personas la de Barcelona y 500.000 en Madrid (200.000 en Barcelona según la Guardia Urbana, 170.000 en Madrid según la Delegación del gobierno… cifras sin duda cortas teniendo en cuenta algunas de las fuentes). Entre los aspectos más destacados de la jornada hay que subrayar la gran presencia de jóvenes.
Un día internacional de la mujer trabajadora en que el movimiento feminista y el sindicalismo alternativo han llamado a una huelga general en apoyo de las reivindicaciones de igualdad social de la mujer y contra la violencia machista, forzando al sindicalismo oficial de ccoo y ugt a plantear un paro simbólico de 2 horas. Donde mayor incidencia ha tenido la huelga ha sido en el movimiento estudiantil, la administración pública y el transporte.
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Barcelona
En esta jornada histórica, impulsada por el activismo feminista agrupado en torno a la Coordinadora 8M y el sindicalismo de clase (CGT, IAC, CNT, Cobas…), algunos representantes de la “izquierda oficial” han sufrido abucheos como el caso del líder del PSOE, Pedro Sánchez, recibido en Atocha con un “No tienes vergüenza y no nos representas“.
En los actos de cierre se han planteado las principales reivindicaciones que han llevado al movimiento a una auténtica marea humana: “Ni una menos, vivas nos queremos”, “No aceptamos cobrar menos que los hombres por el mismo trabajo“, “Denunciamos que ser mujer no sea motivo de pobreza“, “No más pensiones de miseria“, “Reivindicamos que el trabajo de cuidados sea reconocido como valor social“o “Exigimos la despenalización total del aborto, nosotras parimos, nosotras decidimos“.
Eco internacional de la protesta en el Estado Español
La prensa internacional digital también se ha hecho eco este jueves de la huelga feminista en España “histórica” y “sin precedentes“.
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piquetes Huelga 8M Madrid
New York Times ha destacado la movilización feminista en España, donde las mujeres “no solo han parado en sus puestos de trabajo y también han hecho huelga doméstica”. La CNN por su parte ha señalado que “miles de mujeres están ocupando las calles” como parte de la huelga general por el Día Internacional de la Mujer. Por su parte, The Washington Post ha destacado que las protestas están motivadas por la brecha salarial y la violencia de género.
En Gran Bretaña, la BBC ha informado de que “trabajadoras españolas en huelga feminista” se han movilizado en una huelga “sin precedentes” para denunciar la desigualdad de género y la discriminación por razón de sexo.
En el mismo sentido el británico The Guardian recoge el dato de 5,3 millones de trabajadoras y trabajadores que han parado este jueves 8 de marzo para denunciar la brecha salarial, la violencia de género o la discriminación que sufren las mujeres por el hecho de serlo.

7 mar 2018

8 de marzo, la huelga total

Las mujeres enfrentan el reto de pararlo todo incluyendo a todas
Resultado de imagen de huelga 8 marzo cgtEl 8 de marzo, las mujeres quieren escribir una página nueva en la historia del país. El movimiento feminista propone a todas abandonar sus puestos de trabajo asalariado, las tareas del hogar, los cuidados, las aulas y dejar de consumir.
Una huelga que va mucho más allá de lo laboral para desaparecer de todos los ámbitos de la vida en los que intervienen. “Si nosotras paramos, se para el mundo”, dice el eslogan. Razones no faltan.
La convocatoria del 8 de marzo es una huelga contra la violencia machista que se ha llevado por delante la vida de casi mil mujeres en los últimos 14 años según los datos oficiales. También es una movilización contra el sistema económico en el que la mujer realiza casi el doble de horas de trabajo no asalariado que el hombre —26,5 frente a 14, según el Instituto Nacional de Estadística—.
Una protesta contra un panorama laboral con una brecha salarial que roza el 30% y en el que casi tres millones de mujeres no llegan al salario mínimo, como indican los datos del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha).
Pero el argumentario elaborado por la Comisión 8 de Marzo no se queda solo ahí. Es también un paro para reivindicar ser dueñas de nuestros cuerpos y para que sean reconocidos derechos sexuales y reproductivos, independientemente de la identidad sexual. Una protesta que clama, además, contra la Ley de Extranjería y los CIE.
En definitiva, “es una enmienda a la totalidad hacia una forma de organización social, económica y política que aplica contra las mujeres una injusticia distributiva y una injusticia de reconocimiento”, resume Tània Verge, profesora de Ciencia Política y directora del Departamento de Igualdad de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona. “Por un lado, el capitalismo produce formas específicas de desigualdad para las mujeres, como una mayor precariedad laboral, la feminización de la pobreza, la división entre trabajo productivo y reproductivo, la segregación vertical y horizontal del mercado laboral o la brecha salarial. Por otro lado, la ideología patriarcal basada en la construcción social del género lo impregna todo de jerarquías de estatus y poder. Estas jerarquías son, a su vez, la base de las violencias machistas”, relata esta docente, que es también militante feminista.
Y, para luchar contra todo ello, un centenar de colectivos de todo el Estado han confluido para explorar nuevos caminos. 

Nuevo concepto

Los sindicatos ante la huelga feminista
“La huelga clásica, utilizada tradicionalmente por el movimiento obrero, no nos vale. Esto es diferente. No vamos a medir estadísticas de seguimiento, la lupa la ponemos en el empoderamiento que estamos experimentando”, cuenta Ana Viqueira, de la Secretaría de las Mujeres del sindicato gallego CUT. Este sindicato registró la huelga general en Galicia, siguiendo los trámites administrativos para oficializar la protesta.
“Con este proceso nos hemos dado cuenta de que debemos cuestionarnos muchas cosas. Nos preguntamos por qué solo los sindicatos pueden convocar la jornada, por ejemplo. Estamos creando algo nuevo y nuestra mente está haciendo un ‘clic’ para adaptar la protesta clásica a nuestras necesidades. La estamos rescatando y poniendo al día”, admite Viqueira.
No hay texto alternativo automático disponible.Pero no todos los agentes que tienen que intervenir en el proceso han hecho el ‘clic’ mental al mismo tiempo. CC OO y UGT han convocado paros de dos horas, frente a la huelga de 24 horas respaldada por CNT y CGT entre otros. Los sindicatos mayoritarios no han apostado por la huelga general.
Para muchas, esta postura es fiel reflejo de organizaciones con un marcado carácter patriarcal. “El problema es que los sindicatos han sido —y siguen siendo— organizaciones patriarcales. Se opusieron en su momento a la equiparación salarial entre hombres y mujeres, se resistieron a abolir el salario familiar que justificaba un salario más alto para los hombres por considerarlos proveedores principales y han sido muy tibios en la lucha contra la brecha salarial”, explica Verge.
“No se hubiera aceptado la ‘flexiseguridad’ de los contratos a tiempo parcial si este tipo de contrato afectara mayoritariamente a los hombres. Tampoco se hubiera asumido el discurso de la conciliación en lugar de exigir cambios en la forma de organización del trabajo. Garantizarían la responsabilidad del conjunto de la sociedad si fueran los hombres quienes realizaran las tareas domésticas y de cuidado”, se queja.
Para Olga Baselga, militante feminista y activista LGTBI de Leganés (Madrid), los sindicatos mayoritarios no creen en la legitimidad de esta huelga. “En este momento es un instrumento cuestionador del patriarcado. Sería muy feo decir públicamente que nos quieren restar legitimidad, pero es lo que están haciendo. Así que proponen un paro de dos horas y por turnos”.
Anabel Sanz, del colectivo Feministalde de Bilbao, que ha participado en la génesis del proceso, añade que la invisibilización de las luchas de las mujeres ha sido una constante. “Se da la ambivalencia de que se nos ha marginado y excluido históricamente del ámbito laboral, pero, además, se sobrepone una ocultación patriarcal activa de las luchas, los referentes y las aportaciones de las mujeres”. Esta activista pone un ejemplo de lucha feminista que ha cosechado un gran éxito, el de las trabajadoras de las residencias en Euskadi, que han estado dos años en pie por la mejora de sus condiciones laborales hasta que en octubre del año pasado consiguieron un acuerdo.
Justa Montero, activista de Madrid perteneciente a la Comisión 8 de Marzo, apunta los retos que se están encontrando al escribir un libro nuevo. “En la práctica estamos despatriarcalizando el concepto, lo que no quiere decir que sea fácil: ¿cómo materializar la huelga de consumo?, ¿cómo garantizar los servicios mínimos en la de cuidados?”.

Sin medida

El éxito es el proceso
“El planteamiento de la huelga feminista es completamente novedoso en todo”, destaca Montero, quien avisa de que ese día no acabará todo. “El origen reciente de esta convocatoria está en el éxito del paro simbólico convocado por el movimiento feminista el año pasado. Por eso para este año se decidió dar un paso más y convocar una huelga feminista, que entendemos como un proceso. Llevamos desde abril con asambleas cada mes, con el entusiasmo de cada vez más y más mujeres”, expresa Montero.
No hay texto alternativo automático disponible.Por eso su éxito no se puede medir con las herramientas al uso. “El éxito no vamos a poder contabilizarlo igual que siempre. No es un movimiento sindical, no somos piquetes al uso porque esto no es solo una huelga laboral. Es un proceso a largo plazo, una carrera de fondo que no se podrá evaluar al día siguiente”, cuenta Pilar Estévez, portavoz de la Plataforma Feminista Galega. El II Encuentro Estatal que se celebró los pasados 13 y 14 de enero, con más de 400 mujeres, ya es un paso adelante, dice.
Por otro lado, el movimiento feminista espera que muchas de las estructuras que se creen ese día perduren en el tiempo. “Uno de nuestros aliados feministas me comentaba el otro día que estaba pensando en organizar una ludoteca atendida 100% por hombres para que pudiéramos asistir a la manifestación. Ahí es donde los queremos ver, transformando un espacio femenino en un espacio feminista, en el que hombres y mujeres trabajen por igual”, explica Olga Baselga.

¿Estamos todas?

Deben caber todas, pero ¿caben?

En este camino se ha hecho muy visible la dificultad para participar de algunas mujeres por su situación de precariedad. “Lo que más notamos es la dificultad de llegar a determinados sectores, como el de los cuidados”, relata Ana Viqueira, del sindicato gallego CUT. “Tenemos trabajadoras del hogar en el sindicato y es muy difícil que puedan acudir a nuestras asambleas; como feminista me fastidia y me frustra”, admite.
Pilar Estévez hace hincapié en que en este proceso debemos caber todas. “No puede ser excluyente desde un feminismo de clase. Centrarse exclusivamente en las mujeres asalariadas es un error”, remarca. Olga Baselga también ha encontrado dificultades en llegar a parte de su colectivo. “La presencia de lesbianas y trans en la lucha es necesaria, pues sufrimos una doble discriminación. No obstante, actitudes divergentes existen en nuestro propio colectivo LGTBI. Hay gente que cree que la huelga no sirve para nada. Muchas mujeres transexuales no secundarán el paro. En un colectivo tan oprimido como este al feminismo le está costando entrar”, se lamenta la activista.
Antoinette Torres Soler, fundadora y directora de Afroféminas, es crítica. “Independientemente de que el argumentario es cierto y que se hacen algunas menciones a la diversidad, soy de la opinión de que las feministas negras tienen reivindicaciones diferentes”, cuenta. Para esta activista, “la principal reivindicación no es el machismo, sino la deshumanización a la que se ve expuesta la mujer negra: yo recibo presiones tanto de los hombres como de las mujeres”. Torres Soler considera que tener un discurso propio en España es complicado. “Las mujeres racializadas tenemos que encontrar estrategias propias de lucha”.
Para Tània Verge, la clave de esta acción es el apoyo mutuo. “Es importante que todas las que podamos secundemos la huelga para reclamar una transformación social que haga que ninguna mujer vea restringidos sus derechos políticos, civiles o sociales”, destaca. He aquí el último elemento que hace que el 8 de marzo sea algo más que una huelga: la sororidad, un ingrediente necesario para darle la vuelta al patriarcado y que tiemble el sistema. 
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Accidentes laborales: una carrera hacia la muerte

Este pasado mes de febrero conocíamos los datos oficiales en materia de accidentes laborales de 2017. Por quinto año consecutivo, las estadísticas siguen en alza. El pasado año nos dejó un aumento del 1,8% en el número de accidentes mortales en el trabajo. Del mismo modo, los accidentes que conllevaron una baja laboral también ascendieron en un 5% hasta llegar a los 583.425. Los más leves, los que no “necesitaron” baja, se incrementaron en un 0,5%, alcanzando los 738.584 casos. Por sectores, las tasas más altas de accidentes se concentran en la industria manufacturera, mientras que el mayor crecimiento viene de la mano de la construcción (ahora que volvemos a hinchar la burbuja inmobiliaria). Los datos son de espanto, y sin visos de solución. Aumentos mayores, todos ellos, que los de la creación de empleo o la subida de los salarios de muchos/as de nosotros/as. Eso por descontado.
Yendo un poco más allá, estos datos no son del todo reales, pues estamos hablando de aquellos accidentes que son reportados, de los que tenemos plena constancia. No debemos olvidar que la economía sumergida, como algunos la llaman, no es nada desdeñable, que no son pocos/as los que trabajan sin contrato y en negro (y como tal, nunca “van a sufrir” un accidente laboral), como tampoco lo son los/as falsos/as autónomos/as o los/as empleados/as de pequeñas empresas cuya baja equivale al despido (y por tanto, se lo piensan mucho antes de dar parte de sus problemas de salud).
Volviendo sobre los datos, tantos años de incremento no pueden ser casualidad. Ni mucho menos que coincida con el constante empobrecimiento de la clase obrera de estos últimos años. Las reformas laborales de 2010 y 2012, con sus consecuencias a nivel de precarización y desregularización laboral, caminan de la mano de estas altas tasas de accidentes laborales. Contratos temporales, horas extra como norma, necesidad de acumular trabajos cual cromos o convenios de empresa que se pasan por el forro los protocolos de seguridad e higiene; todo ello genera situaciones de riesgo en el trabajo, falta de formación, estrés, ansiedad, carga excesiva de trabajo… En fin, un contexto propicio como ninguno para que malogremos más si cabe nuestra salud en nuestro puesto de trabajo.

Invisibilidad mediática

Más allá de los porcentajes, en su aspecto más extremo, esto supone que 2017 dejó el brutal número de 618 personas muertas mientras trabajaban (o durante el trayecto de su casa al trabajo o viceversa). 618 personas de las que apenas se habla, que parece que no son noticia, que no merecen condolencias o reconocimiento. Son trabajadores/as, no son tan importantes como el político de turno que se muere en su suite de hotel después de pegarse una buena fiesta o el banquero que se suicida en una finca de caza mayor. No abren telediarios, y casi ni los cierran.
Lo que si abre telediarios son tertulianos/as, naranjitos/as y demás gillipollas hablando de las bondades del libre mercado, de la necesidad de contratos únicos que nos hagan a todos/as igual de precarios/as o de los/as pobres empresarios/as que no podrían generar empleo si los despidos fueran más caros. Y tenemos que soportar escuchar semejante discurso de mierda un día sí y otro día también, para que de este modo nos lo acabemos creyendo.

Algo habrá que hacer

Ante esta situación, no cabe más que incidir sobre la necesidad de organizarnos como clase. Nuestra actual posición en la balanza del mercado laboral, en constante retirada, a rebufo de las necesidades de los/as empresarios/as, facilita enormemente que nos convirtamos en carne de accidente. Estamos inmersos en una dinámica de derrota tras derrota, con lo que nuestras condiciones de trabajo están cada vez más en caída libre. En este sentido, sólo nos queda tratar de revertir la situación desde abajo, desde nuestros puestos de trabajo. Luchar por mejores condiciones, contra las horas extra, contra las presiones para aumentar la carga de trabajo, contra los despidos de compañeros/as (que a unos/as abocan al paro y a otros/as al sobre trabajo). Y de ahí hacia arriba, pues está claro que una lucha por el aumento generalizado de salarios y por el recorte de la jornada laboral repercutiría sin dudarlo en estas tasas de accidentes laborales, pues de esta forma se atacarían varios de los condicionantes que los provocan (o al menos, facilitan).
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Aprovechando el tema que estamos tratando en este artículo, queríamos reseñar un caso de conflicto laboral que nos han remitido unas compañeras. Un despido de dos trabajadoras del local “Pura Vida Vegan Bar” mientras se encontraban, ambas, de baja laboral. Para más inri, el dueño del bar es Sergio García Torres, miembro del Consejo Ciudadano de Podemos en la Comunidad de Madrid. Persona que suponemos critica duramente, como cargo del partido, la reforma laboral de 2012 del PP, pero que luego no duda en usarla en sus negocios privados. Os dejamos unas líneas del comunicado que nos han hecho llegar las dos trabajadoras despedidas:
“El día 7 de diciembre de 2017 dos trabajadoras fuimos despedidas estando de baja médica. Este despido se produjo por sorpresa para nosotras y sin ningún tipo de aviso por parte de la empresa. Sin mediar palabra recibimos el ingreso de la liquidación en nuestras cuentas bancarias y fuimos eliminadas del grupo en común del trabajo de Whatsapp.
Una de nosotras en el momento del despido estaba de baja por ACCIDENTE LABORAL y otra de nosotras llevaba 5 semanas de baja médica por DEPRESIÓN. Una depresión motivada en gran medida por el estrés y la presión en el trabajo, las interminables jornadas de hasta 12 y 13 horas, las malas formas de los jefes a las empleadas y en general, el mal ambiente que se generaba en el local.
Nadie nos comunicó nada, y tuvimos que ser las trabajadoras quienes, aún con una incapacidad temporal, nos desplazamos al centro de trabajo buscando una respuesta. La explicación que recibimos es que habíamos sido despedidas por “ESTAR DE BAJA MUCHO TIEMPO”. ”

6 mar 2018

Cálculo de derechos laborales perdidos desde que empezaste a trabajar

En Laboro han preparado una pequeña aplicación con la que tecleando el año en que empezaste a trabajar puedes conocer todos los retrocesos en tus derechos laborales desde entonces hasta hoy. Todo ello gracias a las numerosas Reformas Laborales, es decir leyes fundamentales publicadas que regulan o modifican derechos de los trabajadores, que ha habido en Españistán.
 
Los resultados son solo un resumen, si quieres saber más detalles tienen otro artículo donde podrás consultarlo:
Historia de las Reformas Laborales (desde 1980).
 
Para usar la aplicación tienes que entrar en
Cálculo de derechos laborales perdidos.
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http://gatossindicales.blogspot.com.es/2018/03/calculo-de-derechos-laborales-perdidos.html

8M #NosotrasParamos

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No permitiremos que Gobierno, Clase Política y Patronal, junto a sindicatos del régimen, continúen engañando a la Clase Obrera

CGT afirma que la Clase Obrera continúa sufriendo recortes y represión, y no ha recuperado los derechos y libertades que con la excusa de la crisis le fueron arrebatados
La Confederación General del Trabajo (CGT) muestra su rechazo y critica duramente la actitud que mantienen gobernantes, empresarios y políticos en relación a la situación económica del país y su incidencia directa sobre la Clase Trabajadora.
Resultado de imagen de No permitiremos que Gobierno, Clase Política y Patronal, junto a sindicatos del régimen, continúen engañando a la Clase Obrera A pesar de las continuas afirmaciones vertidas en los medios de comunicación sobre la recuperación de la economía, la realidad de quienes generan esa riqueza en la sociedad sigue siendo igual de precaria desde hace diez años.
En este sentido, la organización anarcosindicalista afirma que la precarización del empleo no garantiza las necesidades esenciales para la vida, ni un Sistema de Pensiones público y digno. Estas políticas permiten que se sigan perdiendo empleos, viviendas y hasta vidas humanas, generándose una gran desigualdad social y laboral que sufren fundamentalmente las mujeres.
La CGT señala también a los sindicatos del régimen como cómplices de toda esta situación, por ser elementos imprescindibles para llevar a cabo las políticas contra la mayoría social. Para la organización anarcosindicalista, estos sindicatos son culpables de los continuos acuerdos firmados que han desembocado en la precarización de las condiciones laborales y salariales, de las firmas de despidos colectivos, de las firmas de los Pactos de Toledo, etc.
CGT acusa a este “sindicalismo institucional” de haber permanecido ausente y en silencio durante los peores años de la crisis-estafa, y denuncia que ahora, con las movilizaciones que están dándose, pretenda resurgir para ponerse al frente de las mismas y liderar una nueva traición a los trabajadores y a las trabajadoras.
CGT realiza un llamamiento a la sociedad, sobre todo a las mujeres trabajadoras y a las personas pensionistas, para llenas las calles los próximos 8 de marzo y 17 de marzo en todas las movilizaciones que se preparan en el Estado español.