13 mar 2015
8 mar 2015
GALERIA DE BUITRES CCXIV
Las empresas del IBEX35 incrementaron en un 44 por ciento su presencia en paraísos fiscales en los peores años de la crisis
En un solo año las empresas del IBEX35 incrementaron el número de filiales en paraísos fiscales en un 44%, pasando de 561 en 2012 a 810 en 2013. Los flujos hacia paraísos fiscales suponen ya el 24% del total de las inversiones de nuestro país en el extranjero y más del 26% de la inversión que realizan las grandes empresas fuera de nuestras fronteras son préstamos entre filiales del propio grupo. Este incremento de la actividad en territorios opacos y de baja tributación contrasta con los datos de recaudación del impuesto de sociedades que entre 2007 y 2014 cayó un 56% suponiendo una reducción de 25.000 millones de euros, suficiente para duplicar las prestaciones de desempleo de este año. Durante ese mismo período de tiempo, la población española en riesgo de pobreza y exclusión creció en dos millones, pasando del 23,3% de la población en 2007 al 27,3% en 2013.
Estos son sólo algunos de los datos contenidos en el informe “La ilusión fiscal” que está basado en una investigación de dos años sobre la tributación de las empresas del IBEX35 a partir de la información que éstas hacen pública.
El informe, que subraya la responsabilidad de los gobiernos en la lucha contra la evasión y la elusión, detalla el maremágnum de vericuetos fiscales por el que algunas empresas optan para ocultar sus beneficios y reducir al mínimo su contribución fiscal, lo que tiene tremendas consecuencias sobre las arcas de los Estados y sobre la ciudadanía que ve como retroceden los derechos sociales. Según la Agencia Tributaria, el tipo efectivo de las grandes empresas en España es del 5,3% (en lugar del 30% nominal que les hubiera correspondido hasta ahora), mientras las pymes pagan un 16% sobre su resultado contable. Si las grandes empresas hubieran pagado al menos tanto como las pymes, se hubieran recaudado 8.227 millones de euros más, suficiente para financiar 6 veces el presupuesto de dependencia para todos las personas que lo necesitan (1,2 millones).
“Que sea legal, no significa que sea moral. En la mayoría de los casos las empresas no están cometiendo ilegalidades, sino utilizando mecanismos que están a su alcance para no pagar impuestos. Pero no es posible seguir hablando de la responsabilidad social sin tener en cuenta su responsabilidad fiscal. Es uno de los impactos más claros y directos de la actuación de una empresa allí donde opera, y la expresión más directa de su compromiso con la sociedad”, afirma Jaime Atienza, director del departamento de campañas y ciudadanía de Oxfam Intermón.
El informe resalta que si bien el sistema fiscal internacional es un verdadero coladero por el que se fugan recursos vitales para todos los países, el coste es particularmente sangrante para los países en desarrollo. Según cálculos conservadores de Oxfam los países en desarrollo pierden cada año cerca de 100.000 millones de dólares por abusos fiscales de grandes transnacionales, cifra suficiente para garantizar la escolarización de todos los niños del mundo.
Las salidas de flujos financieros ilícitos, principalmente por los abusos de las grandes empresas, han tenido como consecuencia que África haya perdido cerca de 1,8 billones de dólares entre 1997 y 2008 y continúe dejando de ingresar unos 50.000 millones cada año. Chad, uno de los países más pobres del continente pierde anualmente el equivalente al 20% de su Producto Interior Bruto. Esto implica que en las condiciones actuales tardará 104 años en alcanzar el objetivo de reducción de la mortalidad infantil en dos terceras partes, tiempo que se reduciría a 12 años sin el lastre que suponen los flujos ilícitos de capitales.
La recaudación que podría generarse por gravar los rendimientos de capital que los ricos latinoamericanos esconden en paraísos fiscales, sería más que suficiente para que 32 millones de latinoamericanos salieran de la pobreza monetaria. Es decir, todas las personas que viven en pobreza en Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador y Perú juntos.
“Las artimañas fiscales cuestan vidas y suponen una pérdida del bienestar social para la mayoría de las personas del mundo. La evasión y elusión fiscal es un problema sistémico y por tanto necesita soluciones globales. Los gobiernos tienen la obligación de promover una reforma del sistema fiscal internacional de más largo alcance que la puesta sobre la mesa por la OCDE y el G20, que no refleja una participación democrática de todos los países en su diseño, y deja fuera cuestiones vitales que afectan principalmente a las economías menos avanzadas”, afirma Susana Ruiz, responsable de Justicia Fiscal en Oxfam Intermón.
“Los líderes mundiales no pueden plegarse ante los intereses de algunos grandes países o colosos empresariales, deben dejar a un lado los discursos de buena voluntad y construir de una vez por todas un sistema fiscal internacional más justo. No nos podemos conformar sólo con defender las políticas de cooperación. También es vital corregir las deficiencias de los sistemas fiscales nacionales que privan a los países de los recursos que genuinamente les corresponden”, concluye Ruiz.
Una Ley contra la Evasión Fiscal
Con este fin, Oxfam Intermón lanza una petición para que los partidos políticos que concurran a las próximas elecciones incorporen en sus programas electorales la puesta en marcha de una Ley Contra la Evasión Fiscal, que ayude a generar ingresos para todas las personas y que garantice financiación para las políticas públicas como la sanidad, la educación, la protección social y la cooperación. Esta ley tiene que contribuir a cerrar todos los resquicios de la elusión fiscal.
Esta petición será parte, también, de una campaña global de Oxfam que impulsa la celebración de una Cumbre Fiscal Mundial en Etiopía el próximo mes de julio auspiciada por Naciones Unidas, en el marco de las terceras negociaciones de financiación del desarrollo. Sin representatividad en igualdad de condiciones no se podrá avanzar.
http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia/empresas-ibex35-incrementaron-44-presencia-paraisos-fiscales-peores-anos-crisis/20150305130713113312.htmlRojo y Negro, 288, marzo 15
Addenda (suplemento cultural) : http://rojoynegro.info/sites/default/files/separata%20cultura23marzo.pdf
El 'bonus' de los jefes de Iberia tras echar a 5.471 personas
Aumenta el sueldo de Walsh tras el cambio de tendencia en Iberia», titulaba el Financial Times el pasado jueves. Fue el día en el que International Airlines Group (IAG), la matriz de Iberia y British Airways, publicaba su informe anual y de retribuciones anunciando un bonus récord para los dos primeros ejecutivos: el consejero delegado, Willie Walsh y el director general financiero, el español Enrique Dupuy.
Walsh tiene una retribución fija anual de 1,05 millones, pero ha ganado en 2014 7,89 millones de euros, incluidos pagos en diferido, gracias sobre todo a un bonus especial de este año de 2,05 millones y a un incentivo acumulado plurianual por "desempeño" desde 2011 de 4,49 millones. En el caso de Dupuy su retribución fija es de 649.000 euros, pero ha llegado a 3,14 millones, tras, sobre todo, el premio anual de 683.000 y otro plurianual de 1,6 millones. Walsh ganó 1,9 millones en 2013 y Dupuy, 254.000.
El presidente de la filial Iberia, Luis Gallego, concreta sobre todo como logro «los acuerdos laborales estructurales».«Teniendo en cuenta todas las fórmulas disponibles para la reducción de plantilla, se prevé la salida de hasta 5.471 trabajadores, de los cuales el 71% dejaron la compañía durante 2014 y el resto se espera que lo hagan a lo largo de 2015», afirma Gallego, que gana otro medio millón, según el informe que no menciona bonus adicional.
El plan inicial cuando se lanzó el ERE en 2013 -con gran conflicto- fue de 3.141 personas, pero finalmente, tras una mejora de las condiciones de salida apoyada fiscalmente por el Gobierno, «los acuerdos exceden los objetivos iniciales previstos (...) Se espera que dichos acuerdos permitan una reducción del coste unitario por trabajador de Iberia de aproximadamente un 35% a medio plazo». Por tanto, el consejo de IAG ha aumentado el sueldo de Walsh un 300% con respecto a 2013 tras rebajar el coste por empleado español en un 35% y lanzar uno de los mayores ERE de la historia de España.
En el informe anual de retribuciones de la cúpula aprobado por el consejo de IAG -que es paritario de españoles y anglosajones e incluye en su seno a figuras como César Alierta, que también tuvo su ERE en Telefónica-, se argumenta la concesión de bonus a Walsh y Dupuy por el buen comportamiento de la acción, el gran crecimiento de los beneficios de la compañía y el ahorro de costes. No mencionan expresamente los gastos de personal, pero sí tienen el cuajo de decir, que si se quitan los bonus, la subida del sueldo base de Walsh está en línea con la de los empleados en Reino Unido, es decir, los de British Airways. ¿Y con los de Iberia? «Se decidió no incluir en la comparación a los empleados de fuera del Reino Unido ya que las condiciones laborales existentes en otros países son muy distintas», justifica el documento con dos narices.
En cuanto a la vuelta a la rentabilidad de Iberia, se dice oficialmente que ha ganado 50 millones en 2014, pero perdió en realidad 311 millones por «circunstancias excepcionales», pero más que previsibles desde 2013 como es la dificultad de repatriar 265 millones de dólares de Venezuela y los costes de la reestructuración de personal. Además, añade que «estos impactos se compensaron parcialmente por el reconocimiento de los activos por impuestos diferidos de Iberia». IAG ha logrado créditos fiscales con la Hacienda española de 306 millones que minorarán su futura factura tributaria. En resumen, pese a tanta proclama, Iberia siguió perdiendo en 2014 el mismo millón diario que decía en 2012 Rafael Sánchez Lozano, entonces consejero delegado de Iberia -y antes lugarteniente de Blesa- para justificar el ERE. El informe de retribuciones confirma que Sánchez Lozano dejó la compañía en 2013 con una indemnización que aún se estira y puede llegar a 3,6 millones, 500 días por año trabajado.
Es evidente que la rentable British se ha impuesto en una fusión que nacía paritaria y que Iberia necesitaba una reestructuración. Pero los mismos que piden apoyo al Gobierno español en Venezuela y se frotan las manos con créditos fiscales no pueden ser tan desalmados con los bonus en pleno ERE gigantesco.
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